22/09/2026 - Edición Nº1323

Internacionales

VENEZUELA

Delcy Rodríguez busca a Sánchez en la ONU mientras Lula reclama autonomía para Venezuela

22/09/2026 | El saludo abrió un canal con España mientras Brasil pidió que los venezolanos definan su propio destino.



La escena ocurrió dentro del propio salón de la Asamblea General. Delcy Rodríguez se levantó de su lugar y se dirigió hasta la delegación española para saludar a Pedro Sánchez, que se encontraba hablando por teléfono. El presidente del Gobierno español interrumpió la llamada y ambos mantuvieron una breve conversación. Según fuentes de La Moncloa, Rodríguez pidió que continuaran hablando sobre la situación venezolana y Sánchez respondió que España está comprometida con el futuro de la región. 

El gesto tuvo un antecedente diplomático, pero no presencial. Era la primera conversación cara a cara entre ambos desde que Rodríguez asumió la presidencia encargada después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero. Sánchez y Rodríguez ya habían hablado por teléfono el 9 de enero, cuando España defendió una transición pacífica, dialogada y democrática, y nuevamente el 25 de junio, después de los terremotos que afectaron Venezuela

 


La Organización de las Naciones Unidas, también conocida simplemente como Naciones Unidas​, es la organización intergubernamental mundial establecida mediante la firma de la Carta de las Naciones. 

Lula introduce el contrapunto regional

Venezuela también apareció minutos después en el discurso de Luiz Inácio Lula da Silva. El presidente brasileño sostuvo que el pueblo venezolano "merece definir su propio destino", una afirmación insertada dentro de una intervención más amplia contra la injerencia extranjera, las zonas de influencia y las presiones externas sobre los procesos políticos latinoamericanos. Lula defendió que las diferencias ideológicas no deberían impedir la integración regional y volvió a colocar la soberanía como uno de los ejes de la posición brasileña. 

La frase contrastó directamente con la manera en que Trump había presentado Venezuela ante el mismo foro. El estadounidense reivindicó la operación contra Maduro como una victoria y como una advertencia sobre la disposición de Washington a intervenir cuando considere amenazados sus intereses en el hemisferio. En cuestión de horas, la Asamblea mostró así tres aproximaciones diferentes al mismo país: el poder estadounidense defendiendo su intervención, Brasil reclamando capacidad de decisión para los venezolanos y España aceptando mantener abierto un canal directo con Rodríguez. 


Lula pidió que Venezuela defina su propio destino y rechazó las injerencias externas.

Venezuela vuelve al centro diplomático

Para Madrid, el saludo tampoco se limita a una fotografía. España invitó a Rodríguez a la Cumbre Iberoamericana prevista en Madrid para el 4 y 5 de noviembre y el ministro José Manuel Albares se ha mostrado favorable a revisar las sanciones europeas que todavía pesan sobre la dirigente venezolana. Su eventual retirada requiere acuerdo entre los miembros de la Unión Europea, por lo que la normalización diplomática española y la posición comunitaria no avanzan necesariamente al mismo ritmo. 

La jornada de Nueva York mostró, en consecuencia, que Venezuela ha vuelto a convertirse en un punto de cruce entre las principales estrategias diplomáticas sobre América Latina. Rodríguez buscó mantener el diálogo con España mientras conserva su relación con Washington; Lula reclamó que cualquier evolución política responda a la voluntad de los venezolanos; y Trump utilizó el caso para justificar su doctrina de seguridad hemisférica. El breve saludo entre Rodríguez y Sánchez adquiere relevancia precisamente por ese contexto: no produjo un acuerdo concreto, pero amplió públicamente los interlocutores involucrados en la discusión sobre el futuro venezolano.