El Régimen Simplificado de Impuestos, más conocido como Monotributo, viene ganando terreno desde su creación, pero cada vez resulta más relevante para el mercado de trabajo desde que gobierna Javier Milei.
Las categorías vigentes establecidas por ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), ex AFIP, fijan que el tope de facturación para permanecer en el régimen es de $126.610.838,75.
La próxima actualización de los topes de facturación y los montos a pagar será a principios de 2027, en base a la inflación acumulada en el período julio-diciembre de este año.
Una vez que el INDEC publique, en enero, el dato del IPC de diciembre, ARCA habilita la recategorización hasta el 5 de febrero.
El régimen simplificado es la única modalidad de trabajo registrado que exhibe una suba sostenida desde noviembre de 2023, mientras que los trabajos asalariados, sean privados, públicos o en casas particulares, cayeron sistemáticamente.
Según datos de la Secretaría de Trabajo, desde el cambio de gobierno, ya se perdieron 354.128 puestos de trabajo asalariado registrado. Por el contrario, el monotributo como ocupación principal aumentó en 169.026 personas.
Menos de 1 de cada 2 personas que perdieron su trabajo asalariado registrado se refugiaron en el monotributo, dando cuenta de la precarización del mundo del trabajo: pasaron de tener un trabajo con derecho a vacaciones, aguinaldo, licencias e indemnización, a un trabajo prácticamente sin derechos.
La otra mitad de los despedidos se repartieron entre trabajos informales, por cuenta propia o, directamente, a la desocupación.
Los montos máximos a facturar por categoría y los importes mensuales, incluyendo el componente impositivo, de obra social y jubilatorio son:
La Categoría A comprende ingresos brutos anuales de hasta $12.009.410,45, y paga por mes $49.527,18.
La Categoría B está topeada en ingresos brutos anuales de $17.595.182,74 y abona $56.379,08 por mes.
La Categoría C asciende a ingresos brutos anuales de hasta $24.670.494,31 y paga de manera mensual $66.020,12 en caso de prestaciones de servicios y $64.530,58 en caso de venta de cosas muebles.
La Categoría D abarca a quienes tengan ingresos brutos anuales de hasta $30.628.651,43, y abonan una cuota mensual de $84.612,93 si prestan servicios y $82.564,81 si venden cosas muebles.
La Categoría E comprende ingresos brutos anuales de hasta $36.028.231,33, y paga $119.811,45 si prestan servicios y $108.267,51 si venden cosas muebles.
La Categoría F está topeada en $45.151.659,41, y abona por mes $150.784,21 si prestan servicios y $129.930,65 si venden cosas muebles.

La Categoría G es para aquellos que perciban ingresos brutos anuales de hasta $53.995.798,87, y pagan por mes $230.312,94 en caso de prestaciones de servicios y $158.815,05 en caso de venta de cosas muebles.
La Categoría H comprende ingresos brutos anuales de hasta $81.924.660,37, y la cuota asciende a $522.706,68 si prestan servicios y $317.895,01 si venden cosas muebles.
La Categoría I se encuentra topeada en $91.699.761,90, abonando $963.747,86 en caso de prestación de servicios y a $474.992,78 si venden objetos.
La Categoría J es para quienes reciben hasta $105.012.519,20 de ingresos brutos anuales, pagando $1.167.299,76 la cuota mensual si prestan servicios y a $580.793,69 si venden cosas muebles.
La Categoría K es para hasta $126.610.838,75 de ingresos brutos anuales, y abonan $1.614.446,04 por mes en caso de prestación de servicios y $702.103,24 para ventas.
Los parámetros de las escalas y los montos a abonar puede consultarse completos en el siguiente link.