por Redacción NewsDigitales
El caso del fentanilo contaminado consiguió alinear a oficialismo y oposición en la Cámara de Diputados detrás de una respuesta legislativa común. La Comisión de Acción Social y Salud Pública alcanzó un dictamen unánime para crear un nuevo sistema de alerta y trazabilidad destinado a reforzar los controles sobre medicamentos de alto riesgo.
El acuerdo reunió las firmas de los 33 integrantes de la comisión que preside Manuel Quintar, de La Libertad Avanza, y dejó encaminada la iniciativa para continuar su tratamiento parlamentario.

El texto crea el Sistema Nacional de Alerta y Trazabilidad de Eventos Críticos en Salud (SNATECS) y surgió como respuesta a las fallas que quedaron expuestas a partir del caso del fentanilo contaminado de 2025.
La particularidad política estuvo en el nivel de consenso. El proyecto logró reunir posiciones de distintos espacios y tomó aportes de diferentes iniciativas que habían comenzado a discutirse en la Cámara baja.
“Se hizo un gran trabajo de todos los bloques para llevar al recinto una buena ley”, destacó Quintar, quien sostuvo que el dictamen busca brindar mayor seguridad a los pacientes.
Victoria Tolosa Paz, de Unión por la Patria, explicó que parte del articulado propuesto por los familiares de las víctimas fue incorporado al texto consensuado por los diputados.

La legisladora sostuvo que el objetivo es contar con una herramienta capaz de prevenir episodios similares al ocurrido con el fentanilo y señaló que el proyecto final logró contener las distintas posiciones planteadas durante el debate.
Desde La Libertad Avanza, Silvana Giudici también puso el foco en el entendimiento alcanzado entre los bloques y afirmó que el Congreso debía brindar una respuesta institucional frente a lo sucedido.
Pablo Yedlin, de Unión por la Patria, consideró a su vez que el avance representa el cumplimiento de uno de los compromisos surgidos a partir de la investigación parlamentaria sobre el fentanilo. No obstante, también planteó reparos respecto de las capacidades actuales de la ANMAT para implementar los nuevos controles, particularmente por la disponibilidad de inspectores y equipamiento informático.
Marcela Pagano, de Coherencia, dirigió su intervención a los familiares de las víctimas y les pidió disculpas “como parte del Estado”, al considerar que la respuesta institucional llegó tarde.
Uno de los familiares, Alejandro Ayala, participó de la reunión y advirtió que las deficiencias en la trazabilidad dificultaron tanto identificar los establecimientos que habían adquirido los productos como determinar el número total de víctimas.
El debate que ahora desembocó en un dictamen de consenso venía tomando forma desde meses atrás. NewsDigitales había informado en agosto sobre una de las iniciativas que sirvieron como antecedente para la discusión: el proyecto presentado por Victoria Tolosa Paz para crear un Sistema Nacional de Trazabilidad de Medicamentos de Alto Riesgo y de sus Ingredientes Farmacéuticos Activos.
Aquella propuesta planteaba un seguimiento digital, unitario y en tiempo real desde la importación o producción de las sustancias hasta su utilización o dispensa al paciente. Cada unidad debía contar, además, con una identificación única asociada al lote y a su origen, de manera de poder reconstruir todo su recorrido.
Uno de los puntos centrales que había detallado NewsDigitales era la posibilidad de conectar la plataforma de trazabilidad con los sistemas electrónicos de stock y las historias clínicas de las instituciones sanitarias. El objetivo era registrar automáticamente los movimientos y generar alertas frente a comportamientos anómalos.
La iniciativa también avanzaba sobre la receta electrónica para los medicamentos de alto riesgo: proponía vincular la prescripción con el DNI del paciente y la matrícula del profesional y, para los inyectables administrados en establecimientos sanitarios, incorporar el número de lote utilizado. Así, el sistema permitiría relacionar tres datos centrales: el medicamento, el paciente que lo recibió y el profesional que intervino.
Además, ya contemplaba el bloqueo preventivo de lotes o unidades ante sospechas de adulteración, contaminación o irregularidades, con el objetivo de acortar el tiempo entre la detección de un problema y la inmovilización del producto.
El proyecto que finalmente consiguió las 33 firmas recoge parte de esas herramientas dentro de un texto más amplio y consensuado entre los bloques establece un régimen integral de notificación inmediata y trazabilidad clínica para medicamentos de alto riesgo y eventos críticos. El objetivo es que el Estado pueda seguir el recorrido de determinados productos farmacológicos y reaccionar con mayor rapidez ante una posible amenaza para los pacientes.
La propuesta contempla un registro digital de las distintas etapas de la cadena, desde la importación y producción hasta la distribución y administración del medicamento al paciente. También establece la trazabilidad obligatoria y en tiempo real para fármacos inyectables parenterales y sus materias primas.
Además, crea un Protocolo de Eventos Críticos de Salud que deberá activarse frente a sospechas de contaminación o eventos adversos graves. En esos casos, las autoridades deberán notificar simultáneamente a Nación, las provincias y la ANMAT dentro de las 24 horas.
El SNATECS funcionará de manera digital y obligatoria bajo la órbita de la ANMAT. Entre las herramientas previstas aparece la posibilidad de emitir una alerta nacional y disponer el bloqueo preventivo de lotes sospechosos en un plazo máximo de seis horas.
La iniciativa incorpora, además, sanciones para faltas graves vinculadas con la falsedad u omisión de información de trazabilidad o el incumplimiento de órdenes de inmovilización. El esquema contempla multas, suspensiones, clausuras y decomisos, con aplicación federal articulada a través del Consejo Federal de Salud.
Con el dictamen unánime, el caso del fentanilo deja así una respuesta legislativa concreta: un proyecto respaldado por todos los integrantes de la comisión que busca reforzar la capacidad de detección y reacción del sistema sanitario ante medicamentos de alto riesgo.
