Pakistán pondrá en marcha el 1 de octubre la primera fase de su sistema fiscal sin contacto directo entre contribuyentes e inspectores. El Federal Board of Revenue (FBR) centralizará auditorías y evaluaciones en un esquema digital que asignará expedientes de forma aleatoria, sin depender de la ciudad del caso. El Gobierno prevé completar el despliegue durante 2027, tras una implementación progresiva que todavía debe demostrar sus resultados.
Para un comerciante o una empresa, el cambio principal estará en la forma de responder al fisco. Documentos, avisos y comunicaciones pasarán por canales electrónicos, y las audiencias podrán realizarse de manera virtual en lugar de depender de encuentros con el funcionario del expediente. El diseño busca reducir la discrecionalidad individual y limitar oportunidades de acuerdos informales entre oficinas y contribuyentes.
El nuevo esquema divide tareas que antes podían concentrarse dentro de una misma estructura administrativa. El marco fiscal de 2026 incorporó el National Faceless Centre y el diseño presentado al Parlamento separa auditoría, evaluación y operaciones, con controles de calidad. También incorpora selección de casos basada en riesgo, herramientas tecnológicas y asignación sin depender de límites geográficos.
La reforma no elimina a los agentes fiscales, sino que modifica cuándo intervienen y qué parte del expediente controlan. Las decisiones seguirán dentro de la administración tributaria, aunque la selección y buena parte del intercambio con el contribuyente serán digitales. News Digitales analizó un debate similar sobre inteligencia artificial en la administración pública porteña, donde también aparecen preguntas sobre controles y garantías.
El Parlamento dejó abiertas varias preguntas antes del despliegue. La Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional pidió examinar costos y beneficios, protección de datos, preparación técnica, responsabilidad de los funcionarios y posibles manipulaciones de algoritmos o registros. Por eso, transparencia y menor discrecionalidad deben tratarse por ahora como objetivos declarados, no como beneficios ya comprobados entre comerciantes y empresas.

La primera prueba comenzará el 1 de octubre y el cronograma oficial apunta a una integración completa en octubre de 2027. Para los contribuyentes, el indicador será si avisos, pruebas, audiencias y resoluciones pueden tramitarse digitalmente sin reconstruir por fuera el contacto personal que la reforma intenta reducir. El Gobierno deberá medir tiempos, errores y reclamos para determinar el resultado del modelo.