China precisó este 28 de septiembre qué bienes integran el nuevo marco de rebajas arancelarias con Estados Unidos. El Ministerio de Comercio informó que Washington prevé reducir gravámenes sobre unos USD 30.000 millones en importaciones chinas, incluidos juguetes, pequeños electrodomésticos, productos para bebés, artículos de cocina y baño y regalos estacionales. Beijing aplicaría un trato equivalente a bienes estadounidenses por un valor similar.
El acuerdo forma parte del esquema bilateral “30 por 30” activado tras la visita de Xi Jinping a Washington. La Casa Blanca ya había anticipado categorías generales y la USTR publicó el 27 de septiembre las listas; China precisó hoy el alcance sectorial y la implementación. El cálculo utiliza como referencia el comercio de 2024. NewsDigitales explicó la agenda económica que Xi llevó a la Casa Blanca.
La rebaja no actúa directamente sobre el precio de una góndola, sino sobre el costo aduanero de mercadería identificada por códigos arancelarios. En Estados Unidos, el importador registrado deposita los derechos estimados al ingresar el producto. Si el gravamen baja, ese costo puede reducirse, pero el precio final también depende de inventarios, contratos, márgenes, transporte y tipo de cambio. No habrá una baja automática ni uniforme.
Beijing sostuvo que más del 90% de los productos cubiertos dejarán de pagar los aranceles adicionales recíprocos y volverán a la tasa de nación más favorecida. La lista china abarca agricultura, cuidado personal, dispositivos médicos y carbón; la estadounidense concentra bienes de consumo. La Casa Blanca mantiene una precisión jurídica: las reducciones deben implementarse conforme a los procedimientos internos de cada país.

El punto pendiente es la entrada en vigor, no la definición política del marco. Ambos gobiernos deben completar procedimientos legales y administrativos y coordinar una aplicación simultánea. Hasta que existan actos regulatorios y fechas efectivas, importadores y comercios no deberían recalcular costos como si el nuevo trato ya estuviera vigente. Tampoco puede anticiparse qué productos abaratarán más, porque parten de tasas e inventarios diferentes.

La próxima señal concreta será la publicación de las medidas internas que conviertan las listas acordadas en aranceles efectivamente aplicables. El Consejo de Comercio prevé reuniones de sus delegados al menos trimestrales y un grupo agrícola debe reunirse antes de fin de 2026. Empresas y consumidores deberán verificar primero el código alcanzado y la fecha de vigencia, y luego observar si el menor costo aduanero llega al precio final.