29/09/2026 - Edición Nº1330

Internacionales

Oriente Medio

Estados Unidos deja sus últimas bases en Irak: el problema ahora es quién llena el espacio

29/09/2026 | El retiro cierra otro capítulo iniciado en 2003 y abre interrogantes sobre Irán y las células de ISIS.



Las últimas fuerzas estadounidenses desplegadas en bases de Irak deben completar su retirada este 30 de septiembre, cerrando una presencia militar iniciada con la invasión de 2003, interrumpida en 2011 y reanudada tres años después ante la expansión de Estado Islámico. La salida forma parte de un calendario negociado previamente entre Washington y Bagdad, no de una decisión adoptada de manera repentina durante las últimas semanas.

El acuerdo anunciado en 2024 dividió la transición en etapas. La misión militar de la coalición dentro de Irak debía terminar primero, mientras el territorio iraquí continuaría siendo utilizado temporalmente para apoyar operaciones contra ISIS en Siria hasta septiembre de 2026. Washington planteó entonces que el objetivo posterior sería sustituir la misión multinacional por relaciones bilaterales de seguridad, entrenamiento y cooperación. 

 


Irak o Iraq​, ​ oficialmente la República de Iraq​, también conocida históricamente en Occidente como Mesopotamia, es un país asiático de Oriente Próximo que abarca la mayor parte del noroeste de la cadena montañosa de Zagros, la parte oriental del desierto de Siria y la septentrional del desierto de Arabia.​

Irán gana espacio, pero eso no significa controlar Irak

El primer interrogante aparece en la relación con Teherán. Irán mantiene estrechos vínculos con distintas organizaciones armadas y fuerzas políticas iraquíes, y grupos alineados con la República Islámica presentan la retirada estadounidense como una victoria. Analistas iraquíes consultados por Reuters sostienen que la desaparición de la presencia militar de Washington elimina uno de los contrapesos que durante años limitó la influencia iraní en determinadas decisiones de seguridad.

Eso no equivale, sin embargo, a que Irak pase automáticamente a estar controlado por Irán. Bagdad mantiene instituciones propias, fuerzas de seguridad, relaciones internacionales diversas y una asociación de larga duración con Washington. El cambio consiste en que uno de los actores militares externos con mayor capacidad de inteligencia, vigilancia y apoyo aéreo deja de operar desde las bases donde mantuvo presencia.


Estados Unidos cierra sus últimas bases en Irak tras más de dos décadas de intervención.

El segundo riesgo vuelve a llamarse Estado Islámico

Funcionarios de seguridad iraquíes y kurdos advierten sobre otro escenario: que células de ISIS aprovechen la reducción de inteligencia, drones y apoyo logístico estadounidense para reorganizarse. El grupo perdió el territorio que controlaba en Irak en 2017, pero nunca desapareció completamente y conserva redes clandestinas capaces de efectuar ataques.


La retirada modifica el equilibrio con Irán y reduce apoyos utilizados contra Estado Islámico.

Ese será el verdadero examen de la nueva etapa. El retiro proporciona a Irak una presencia extranjera menor y responde a un calendario pactado entre ambos gobiernos, pero también obliga a sus fuerzas a asumir funciones que durante años contaron con asistencia estadounidense. Lo que ocurra después permitirá medir dos cuestiones diferentes: cuánto puede ampliar Irán su influencia y cuánto puede Irak impedir que ISIS aproveche cualquier vacío operativo.