01/10/2026 - Edición Nº1332

Agro

1200 DESPIDOS

Granja Tres Arroyos: Los 5 puntos del conflicto que obligaron a alargar la conciliación

01/10/2026 | El gremio de la Alimentación denuncia graves incumplimientos mientras la empresa alega crisis financiera.



El conflicto laboral en Granja Tres Arroyos y Wade S.A. sigue empantanado y no muestra, por ahora, una salida. En una nueva audiencia realizada ante el ministerio de Trabajo bonaerense, el sindicato de la alimentación volvió a reclamar por los despidos y cuestionó el cumplimiento de la conciliación obligatoria, mientras que la empresa insistió en que atraviesa una crisis económica, financiera y productiva que condiciona su capacidad de respuesta.

La discusión involucra a más de 1.200 trabajadores despedidos en la provincia de Buenos Aires: unos 700 corresponden a la planta de Capitán Sarmiento, 50 a Pilar y otros 450 a Esteban Echeverría.

 Con las posiciones todavía enfrentadas, la cartera laboral a cargo del ministro Walter Correa resolvió prorrogar la conciliación obligatoria por otros cinco días y convocó a una nueva audiencia para el viernes 2 de octubre.

Al menos cinco aspectos centrales traban las negociaciones entre las partes.

1. No hubo reincorporaciones y el gremio denuncia incumplimiento de la conciliación

El primer punto de choque está en la propia aplicación de la conciliación obligatoria. El gremio STIA PBA sostuvo que ninguno de los trabajadores despedidos fue reincorporado en los distintos establecimientos y que tampoco se otorgaron tareas efectivas.  Según el sindicato, la negativa a retrotraer la situación durante los quince días de apertura del diálogo equivale a una "desobediencia" a lo establecido en el mecanismo de mediación. Como contrapartida, el sindicato marca que se ajustó a la ley y evitó llevar a cabo medidas de fuerza.

A partir de ese planteo, el gremio pidió directamente que se deje sin efecto la conciliación, al considerar que la medida no consiguió retrotraer la situación ni encaminar una negociación.

La organización sindical cuestionó además que las empresas no hayan presentado alternativas concretas durante este período y sostuvo que no existió una negociación de buena fe. Durante la audiencia, reclamó que se adopten medidas frente a lo que considera un incumplimiento de las obligaciones impuestas durante la conciliación.

2. El gremio reclama el pago de una deuda salarial

El sindicato planteó que los 1.200 trabajadores continúan sin percibir ingresos salariales y reclamó específicamente el pago de la primera quincena de septiembre.

A esto sumó un efecto derivado de la propia conciliación: según denunció, la medida laboral provocó la suspensión de los trámites administrativos iniciados ante ANSES para acceder al fondo de desempleo.

El gremio denuncia graves incumplimientos mientras la empresa alega una grave crisis financiera

Para el gremio, esto terminó dejando a los trabajadores despedidos sin cobrar salarios y, al mismo tiempo, con dificultades para acceder a esa prestación.

3. La empresa sostiene que no puede responder como si la crisis no existiera

La posición empresaria parte de un diagnóstico diferente. Los representantes de Granja Tres Arroyos y Wade sostuvieron ante el Ministerio que atraviesan una “gravísima crisis económica, financiera y productiva” y que las presentaciones en concurso preventivo fueron realizadas como una herramienta para garantizar la continuidad de las compañías.

Uno de los argumentos centrales estuvo puesto en la falta de liquidez. La empresa explicó que una parte sustancial de los fondos y cobranzas se encuentra afectada por medidas cautelares y mecanismos de cobro vinculados con obligaciones anteriores a la presentación en concurso.

Según su planteo, esa situación produjo una “extraordinaria restricción de liquidez” que afecta el flujo de fondos y limita objetivamente la posibilidad de afrontar las obligaciones corrientes.

En ese escenario, la empresa sostuvo que su prioridad es mantener la actividad, preservar las compañías en funcionamiento y conservar “la mayor cantidad posible de puestos de trabajo”.

4. Empresa y sindicato tienen posiciones opuestas sobre el origen de la crisis

El origen y la responsabilidad por la crisis también forman parte del enfrentamiento. La empresa rechazó que exista una conducta deliberada frente a las dificultades y sostuvo que los problemas responden a una situación extraordinaria.

El sindicato respondió que no acepta esa explicación. Según planteó en la audiencia, desde hace dos años y medio viene reclamando que la compañía presente alternativas para resolver cuestiones vinculadas con los trabajadores y aseguró que nunca recibió una propuesta que considerara seria y viable.

Por eso, el gremio rechazó que la crisis pueda ser presentada como un hecho extraordinario y la vinculó con el riesgo empresario y con las decisiones económicas y financieras adoptadas por el Grupo GTA.

5. La empresa no ofrece un plan ni un cronograma para destrabar el conflicto

El último punto que atraviesa toda la audiencia es la falta de una propuesta que permita acercar las posiciones.

El sindicato denunció que durante la conciliación no se ofrecieron alternativas de ninguna índole para superar el conflicto y reclamó respuestas concretas frente a los despidos, los salarios y la falta de tareas.

La empresa rechazó las imputaciones sindicales y ratificó su disposición al diálogo pero se mostró intransigente con la posibilidad de realizar concesiones. Unicamente manifestó manifestó que está abierta a discutir eventuales diferencias que pudieran surgir en la liquidación de haberes.

El intercambio no derivó en un acuerdo. El representante empresario se limitó a ratificar lo expuesto y rechazar nuevamente los planteos del sindicato antes de que el ministerio avanzara con su intervención.

El ministerio de Trabajo extendió la conciliación

Con los principales puntos de la disputa todavía abiertos, el Ministerio de Trabajo intimó a la empresa a cumplir estrictamente con la disposición vigente y pidió a las partes mantener la paz social y el diálogo.

La autoridad laboral resolvió finalmente prorrogar por cinco días la conciliación obligatoria, en lugar de dar por terminada la instancia.

La nueva audiencia quedó fijada para el viernes 2 de octubre a las 11, en un conflicto que mantiene a más de 1.200 trabajadores afectados y en el que, por ahora, empresa y sindicato continúan sin acordar una salida. Sin un giro en las posiciones durante los próximos días, la resolución del conflicto aparece todavía lejana.