El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer la situación de los ingresos en Argentina al segundo trimestre de este año, y los datos resultan alarmantes.
La mitad de los trabajadores percibe por mes un ingreso de hasta $900.000. Por el contrario, solo el 10% más “acomodado” cobra más de $2 millones.
En promedio, un ocupado, incluyendo asalariados e independientes, percibe $1,13 millones mensuales por su actividad.

Uno de los problemas sociales que viene adquiriendo relevancia en la Argentina desde el cambio de modelo económico impuesto por el gobierno de Javier Milei es la destrucción de 350.000 empleos formales.
Sin embargo, los funcionarios del Poder Ejecutivo, especialmente Federico Sturzenegger, sostienen que se crearon 500.000 puestos de trabajo en los últimos años.
Lo que explica que ambas cuestiones sean ciertas es el incremento del trabajo informal y por cuenta propia.
El informe del INDEC aporta un dato sustancial de por qué esto implica un deterioro en el mundo del trabajo.
No es solo porque trae aparejada una pérdida de derechos: aportes jubilatorios, licencias, aguinaldo, indemnización por despido, ART, entre otros.
Además, supone una brutal pérdida de ingresos. Al segundo trimestre de 2026, mientras los trabajadores registrados perciben en promedio $1,4 millones, los no registrados perciben la mitad ($700.000).

En una situación intermedia están los no asalariados, aquellos trabajadores independientes, por cuenta propia. Perciben por mes $1,05 millones, 27% menos que los trabajadores registrados.
Es decir, pasar de un trabajo formal a uno informal o por cuenta propia implica perder entre el 27% y el 50% de los ingresos.
Otro dato que se desprende del informe es que, en el estrato más pobre de ingresos, los informales están sobrerrepresentados: 3 de cada 4 trabajadores que menos ganan no están registrados.
En el segundo semestre de 2026, según el INDEC, en el 10% más rico de la población, el ingreso per cápita del hogar supera en 13 veces al 10% de menos recursos.
A su vez, mientras el 10% más acomodado concentra el 24,1% del ingreso total de Argentina, el 10% más pobre solo alcanza el 3,2%.
Incluyendo en los ingresos tanto salarios como prestaciones sociales (jubilaciones, pensiones, asignaciones), el 50% de los hogares sobrevive con hasta $500.000 por persona.
