El Comité Noruego del Nobel anunció este viernes 9 de octubre que Navanethem "Navi" Pillay ganó el Premio Nobel de la Paz 2026 por promover la paz y el derecho internacional. La decisión distingue a la jurista sudafricana de 85 años, que pasó de defender a opositores del apartheid a integrar tribunales internacionales y dirigir la oficina de derechos humanos de la ONU. El comité vinculó su trayectoria con la persecución de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio.
El reconocimiento llega cuando los Nobel cumplen 125 años y tiene una dotación de 12 millones de coronas suecas en 2026. La serie que NewsDigitales viene siguiendo con Medicina, Física y Química suma así un premio centrado en instituciones: no descubre un fenómeno natural, sino que reconoce reglas y tribunales creados para investigar responsabilidades y ofrecer vías de reparación a víctimas de los crímenes más graves.
El caso Akayesu muestra el alcance concreto de ese trabajo. Pillay integró la sala del Tribunal Penal Internacional para Ruanda que en 1998 condenó al exalcalde Jean-Paul Akayesu y estableció que la violación y otras formas de violencia sexual pueden constituir genocidio cuando existe intención de destruir a un grupo protegido. La doctrina colocó esos abusos dentro del núcleo de los crímenes internacionales, no como una consecuencia secundaria de la guerra.
Su carrera también ayuda a separar tribunales con funciones diferentes. En la Corte Penal Internacional, donde fue jueza entre 2003 y 2008, se juzga a individuos; en la Corte Internacional de Justicia, donde actúa como jueza ad hoc en el caso Gambia contra Myanmar, se resuelven controversias entre Estados. Entre ambas etapas, Pillay fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos de 2008 a 2014.
El premio no elimina los límites del sistema que reconoce. Los tribunales internacionales dependen de jurisdicción, cooperación estatal, acceso a pruebas y capacidad para ejecutar decisiones, por lo que una sentencia no garantiza reparación inmediata. Pillay también presidió hasta 2025 una comisión de investigación de la ONU sobre Israel y los territorios palestinos: ese mecanismo documenta hechos y formula conclusiones, pero no dicta sentencias como un tribunal.

Pillay recibirá la medalla y el diploma el 10 de diciembre en el Ayuntamiento de Oslo, donde pronunciará la conferencia Nobel. El próximo paso será la ceremonia, pero el sentido del reconocimiento ya está definido: ampliar qué conductas pueden juzgarse, exigir responsabilidades más allá de las fronteras nacionales y mantener a las víctimas dentro del razonamiento jurídico. La eficacia de esa arquitectura seguirá dependiendo de que los Estados cooperen con sus instituciones.