12/10/2026 - Edición Nº1343

Agro

CLIMA

El Niño ya complica al campo bonaerense: lluvias de hasta 300 mm y caminos cortados

12/10/2026 | Hubo caminos rurales anegados en 9 de Julio, Carlos Tejedor y Lincoln. San Pedro mira la crecida del Paraná.



Las recientes lluvias dejaron las primeras complicaciones en el interior de la provincia de Buenos Aires y anticiparon algunos de los efectos del temido fenómeno de El Niño pronosticado para los meses de octubre y diciembre.

Con acumulados de hasta 300 milímetros en algunas localidades, se reportan caminos rurales inundados y se renuevan los reclamos por la falta de mantenimiento de canales. En distritos como 9 de Julio, Carlos Tejedor y Lincoln, las precipitaciones agravaron una situación condicionada por las napas y los excesos hídricos registrados en 2025.

En 9 de Julio, las localidades de Naón, El Tejar y Facundo Quiroga concentraron algunos de los registros más elevados, mientras que en Carlos Tejedor hubo sectores con acumulados de hasta 300 milímetros en los últimos 20 días. En Lincoln, los anegamientos afectaron caminos rurales en Martínez de Hoz y Las Toscas.

Las dificultades no se limitan a la acumulación de agua en los campos. También hay problemas para circular por caminos rurales, dificultades para llegar a escuelas rurales y reclamos por las tareas de limpieza de canales y desagote.

Más al norte de la provincia, en San Pedro mantienen un monitoreo preventivo ante la crecida del río Paraná y la posibilidad de tener que trasladar ganado de las islas.

9 de Julio: hasta 300 milímetros y reclamos por los canales

En el partido de 9 de Julio, las precipitaciones de los últimos días dejaron sectores seriamente afectados. En la zona de Facundo Quiroga se registraron alrededor de 220 milímetros entre el 27 de septiembre y el 7 de octubre, mientras que en otros puntos del distrito los acumulados llegaron a ubicarse entre los 220 y los 300 milímetros en pocas jornadas.

El escenario reavivó los cuestionamientos por el estado de los canales y las tareas necesarias para facilitar el escurrimiento del agua. El concejal de la UCR Eduardo Moscato manifestó su preocupación por las consecuencias de las lluvias y por las demoras en la llegada de maquinaria municipal para atender los sectores comprometidos.

Según denunció el edil, el camino hacia La Corona se encontraba cortado y la escuela de esa localidad estaba sin clases. Además, habló de las demoras en el envío de una  retroexcavadora que, según indicó, había sido comprometida por el Departamento Ejecutivo.

Inundaciones en Facundo Quiroga, 9 de Julio (Foto @patriciaG9dj)

Tras las precipitaciones, la Municipalidad de 9 de Julio informó el último viernes que llevaba adelante trabajos de limpieza de canalizaciones y desagote en Facundo Quiroga, con una máquina retroexcavadora perteneciente a la Dirección Provincial de Hidráulica cuya presencia había sido gestionada por el Ejecutivo municipal y la Secretaría de Obras y Servicios Públicos.

Las tareas comprenden extracciones laterales y limpieza de canales desde la intersección del camino hacia La Niña, en el sector conocido como El Socorro. Desde allí, los trabajos avanzan aguas arriba, bordean el casco urbano y se extienden hasta la Ruta Provincial 70.

El operativo se complementó con la utilización de una bomba para acelerar el desagote del agua acumulada. Según la información municipal, los aproximadamente 220 milímetros registrados en la zona durante ese período hicieron necesarios trabajos adicionales de limpieza y evacuación del agua.

La Municipalidad también informó sobre tareas similares en el camino que conecta la avenida Mitre de la ciudad cabecera con la localidad de Dennehy. Allí las precipitaciones rondaron los 100 milímetros y también se produjeron anegamientos.

Trabajos del municipio de 9 de Julio en la localidad de Quiroga 

Carlos Tejedor: las napas altas y los caminos bajo el agua

En Carlos Tejedor, las lluvias de las últimas semanas dejaron acumulados de hasta 300 milímetros, aunque con diferencias importantes entre las distintas zonas del distrito. Los excesos hídricos provocaron desbordes de lagunas, caminos rurales afectados y dificultades para acceder a localidades y escuelas rurales, además de complicaciones para la producción agropecuaria.

Dante Ariel Garciandía, comerciante y productor agropecuario del distrito, advirtió que las dificultades actuales se habían anticipado a partir del monitoreo de las napas y de los pronósticos que señalaban la posibilidad de un período lluvioso asociado a El Niño

 

En algunas zonas, el nivel freático se encontraba a unos 70 u 80 centímetros de la superficie, mientras que en otras rondaba el metro de profundidad. Con ese punto de partida, las lluvias intensas encontraron poco margen para infiltrarse y agravaron los problemas de anegamiento.

“En un contexto climático cambiante y con el pronóstico alto de afrontar un Niño, ¿cuánto iba a tardar en suceder?”, planteó Garciandía, quien recordó que ya planteado esa preocupación  sobre los niveles freáticos con entidades agropecuarias y comerciales, además de legisladores municipales y provinciales.

Según explicó, esos datos surgieron de una red de productores locales que aportaron mediciones sobre el nivel de las napas. A esa información se sumó el trabajo de la estación hidrometeorológica instalada recientemente en el distrito, fruto de la articulación entre productores agropecuarios y organismos científicos y académicos.

“Lo veníamos alertando hace tres o cuatro meses porque teníamos las napas altas y se sabía que iba a venir llovedor esta etapa" explicó a este sitio web Dante Ariel Garciandía, comerciante y productor de Carlos Tejedor, quien desde hace años participa del seguimiento de las napas. 

Uno de los sectores que primero sintió las consecuencias de las lluvias fue la zona cercana a Timote. De acuerdo con el relevamiento de Garciandía, durante las precipitaciones de fines de septiembre se registraron entre 150 y 180 milímetros en campos de esa área, mientras que con las lluvias de octubre los acumulados llegaron a unos 300 milímetros.

Los registros, con diferencias marcadas según la ubicación, terminaron de configurar un escenario de excesos hídricos que afectó caminos de establecimientos rurales y complicó la circulación. Las imágenes aportadas por el productor muestran las consecuencias del agua acumulada en campos del distrito, entre ellos un establecimiento ubicado en la zona de Curarú, al sudeste de Carlos Tejedor.

Más allá del impacto inmediato, Garciandía cuestionó la falta de respuestas frente a las advertencias previas y reclamó que las autoridades de los distintos niveles de gobierno aceleren las decisiones vinculadas con la infraestructura y la prevención.

“Parecía que el Niño no iba a impactar, pero eso no sucedió”, señaló. En su planteo, sostuvo que el sector agropecuario realiza aportes impositivos importantes, pero que esa contribución no siempre encuentra una respuesta equivalente cuando se necesitan medidas concretas para atender las dificultades del territorio.

El productor también llamó a reducir las disputas políticas y a fortalecer la participación ciudadana y de las entidades gremiales. A su entender, la información sobre las condiciones hídricas ya estaba disponible y el desafío es que pueda utilizarse para anticipar los problemas, en lugar de actuar cuando los caminos, los establecimientos y las localidades ya están afectados.

Lincoln: caminos rurales inundados en Martínez de Hoz y Las Toscas

En el partido de Lincoln, las últimas lluvias también agravaron la situación hídrica. Los registros superaron los 200 milímetros en algunos sectores y dejaron caminos rurales inundados en Martínez de Hoz y Las Toscas.

Según informó el medio local Lincoln Hoy, el camino de acceso a Las Toscas presentaba varios cortes, al igual que sectores de la zona de La Colonia, pasando la estación ferroviaria. Los anegamientos complicaron la circulación en un área donde los caminos rurales son fundamentales para conectar a los vecinos con las localidades y permitir el movimiento de la producción.

Caminos de Las Toscas, en Lincoln (Foto Lincoln Hoy) 

A ese panorama se sumó la situación de la laguna de Rodríguez, que se encontraba repleta tras las precipitaciones. La acumulación de agua volvió a poner bajo presión a la red vial rural y dificultó el drenaje en los campos de la zona.

El costo de dos años de inundaciones para los productores

La preocupación por las consecuencias económicas de los excesos hídricos también fue planteada por Patricia Gorza, productora de 9 de Julio y presidenta de Mujeres de la Ruralidad Argentina, quien advirtió sobre el impacto que puede tener la repetición de estos episodios sobre las explotaciones agropecuarias.

“No hay productor que aguante dos años de inundación sin fundirse, no existe planificación, ni eficiencia, ni austeridad que valga”, afirmó.

La advertencia apunta a las dificultades que enfrentan los productores cuando los excesos de agua se prolongan o se repiten entre campañas. A las posibles pérdidas productivas se suman los problemas logísticos, las dificultades para ingresar a los establecimientos y los costos adicionales que implica sostener la actividad en campos anegados.

En ese contexto, la discusión sobre la infraestructura hídrica y el mantenimiento de los caminos vuelve a ocupar un lugar central en los distritos afectados.

San Pedro sigue de cerca la crecida del Paraná

Mientras en el centro y noroeste bonaerense las principales complicaciones están vinculadas con los caminos rurales y la acumulación de agua en los campos, en San Pedro la atención está puesta en la evolución del río Paraná y en la actividad ganadera de las islas.

La Sociedad Rural de San Pedro informó que detectó un incremento del caudal en distintos puntos de referencia de la zona norte y anunció que mantendrá un seguimiento diario para advertir a los productores ante una eventual agravación del escenario.

La entidad señaló que, si no aparecen condiciones meteorológicas que alteren la evolución, los niveles registrados en el norte podrían reflejarse entre 25 y 30 días después en la desembocadura del Paraná en el Río de la Plata. Por eso, pidió mantener la atención sin generar alarma, pero también sin subestimar los riesgos.

El monitoreo está vinculado con la posibilidad de tener que trasladar hacienda desde las islas hacia tierra firme. Para esa eventualidad, la Sociedad Rural recordó que se acordaron cinco puntos de descarga: el Puerto de San Pedro, Arenera del Litoral, San Pedro Arenas, Arenera Costa Río Tala y Papel Prensa.

La preocupación por la crecida y la posibilidad de evacuar animales ya había sido abordada por NewsDigitales en una nota anterior sobre la preparación de San Pedro ante el fenómeno de El Niño y los riesgos para la ganadería isleña.

En este escenario, los anegamientos en distintos distritos bonaerenses y el monitoreo preventivo del Paraná muestran dos de las preocupaciones que atraviesan al sector rural ante una primavera con lluvias abundantes: la capacidad de los suelos para absorber el agua y la infraestructura disponible para evitar que los excesos hídricos interrumpan la actividad.

 

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