Este martes 13 de octubre, el gobierno de Javier Milei promulgó la Ley 27.828 que modifica el Régimen de Zona Fría. Se trata de un primer paso necesario para la implementación del cambio, tras la sanción del Congreso de la Nación.
A través de este esquema, se subsidiaba el consumo de gas a millones de hogares argentinos, considerando la hostilidad del clima. Ante un margen fiscal cada vez más ajustado, el Ejecutivo decidió avanzar con más recortes.
Algunos municipios analizan acudir a la vía judicial. ¿Cómo queda el nuevo esquema y cómo impactará en las facturas?

El Régimen de “Zona Fría” es una bonificación especial que percibían los usuarios residenciales de la Región Patagónica, el Departamento de Malargüe (Mendoza) y la Región de la Puna, en virtud de los altos consumos de gas dada la severidad del clima.
En el año 2021, a través de la Ley 27.637, se amplió el beneficio a nuevas zonas, incluyendo, entre otras, a determinadas áreas de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis.

El descuento otorgado a los hogares amparados por el Régimen de Zona Fría se cubre con un recargo (de hasta 7,5%) sobre el precio del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte (PIST).
El Gobierno, en el marco de su política de ajuste fiscal permanente, avanza con esta nueva Ley en la reducción de los subsidios, limitando el régimen a las zonas históricas. Así, la Patagonia, la Puna y el Departamento de Malargüe (Mendoza) continuarían con cierto subsidio, pero con recortes. La bonificación sería solo sobre el precio del gas en el PIST y no sobre la tarifa total (que incluía transporte y distribución).
En el caso de las áreas que fueron incorporadas en 2021, como sectores de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, entre otras, perderán el subsidio de Zona Fría y deberán tramitar la inscripción, en caso de cumplir los requisitos, al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.
Con esta medida, el gobierno pretende reducir a la mitad el subsidio de la zona fría. Desde el Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP), estimaron que a valores de hoy, el subsidio se reduce de los $0,29 billones vigentes a $0,14 billones.
En línea con este cálculo, el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA proyecta que el gasto pasaría de 0,02% del PIB a 0,01%.

De acuerdo con las estimaciones realizadas por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, dirigido por Osvaldo Giordano, el recorte en el subsidio se sentirá fuerte en los bolsillos.
Considerando casos representativos, a partir de una familia tipo, registrada como usuario residencial categoría R2-2, el impacto dependerá de la ubicación (Zona Fría o no) y el acceso (o no) al subsidio focalizado.
En el caso de quienes permanezcan dentro de la clasificación de Zona Fría, los aumentos serían del 20%.
Algo por encima, para aquellos que pierdan el subsidio de Zona Fría, pero accedan al focalizado, el incremento de la tarifa promedio sería del 22%.
El impacto más fuerte lo sentirán quienes pierdan el subsidio de Zona Fría, pero no accedan al focalizado. Para ellos, la boleta de gas podría trepar un 100%.
Habiendo terminado la época invernal, el cambio de régimen no se sentirá de manera inmediata en los bolsillos, dado que el consumo de gas merma significativamente. Recién en el invierno de 2027 el incremento pegará con fuerza a las boletas.
