En la ciudad de Rosario, se formalizó finalmente el cierre de la fábrica de electrodomésticos Electrolux. Finalizado el plazo de la conciliación obligatoria, la multinacional y los trabajadores sellaron el fin.
El acuerdo es que la compañía cumpla con las indemnizaciones, utilizando la legislación laboral anterior, más cinco salarios adicionales.
El cierre de Electrolux no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una profunda crisis del entramado industrial argentino, con empresas que bajan sus persianas y trabajadores que pierden su puesto registrado.

La decisión de Electrolux responde a un cambio de estrategia en la empresa, en el marco del nuevo modelo económico de Javier Milei: los electrodomésticos que se producían allí en Rosario, pasarán a importarse.
Así, la producción y el empleo local serán reemplazados por producción y empleo extranjero, dejando un tendal.
Lo que ignoran este tipo de estrategias es que los trabajadores también son consumidores. Y los 200 empleados que perdieron su trabajo dejan de consumir.
Ello, junto con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, explica la crisis económica, con caída del consumo tanto en supermercados, mayoristas, shoppings y también electrodomésticos.

En heladeras y freezers, por ejemplo, la venta cayó 14,9% interanual en el segundo trimestre de 2026, hasta las 134.592 unidades, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En lavarropas, se vendieron en el segundo trimestre de 2026 10,2% menos de unidades que en el mismo período del año anterior.
Según registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), desde el comienzo de la gestión de Milei hasta julio de 2026 ya cerraron 32.290 empresas empleadoras en todo el país.
Se trata de la peor baja registrada para los primeros 32 meses de una gestión presidencial. Para encontrar una pérdida similar, hay que remontarse a la crisis del 2001.
El 13% de las empresas que cerraron pertenecían a la actividad industrial. Se trata de 4.324 fábricas que dejaron de operar en Argentina, desde la asunción de Milei.
Esta crisis también afecta el empleo: ya son más de 370 mil los puestos de trabajo perdidos desde noviembre de 2023.
En el ámbito privado, se destruyeron 265.765 empleos, dentro de los cuales 1 cada 3 era industrial.
En suma, se perdieron en las fábricas 90.924 puestos, siendo el sector más afectado por los despidos.
Hace 21 meses consecutivos que la industria reduce su número de trabajadores. A su vez, solo en dos meses de gobierno libertario, repuntó la planta de personal en las fábricas.