23/10/2026 - Edición Nº1354

Internacionales

Medio Oriente

Netanyahu ordena buscar el derrocamiento del régimen iraní y eleva la tensión regional

23/10/2026 | Israel amplía sus objetivos frente a Teherán mientras crecen las dudas nucleares y se acercan las elecciones.



El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció el 21 de octubre de 2026 que instruyó a las Fuerzas de Defensa de Israel, al Mossad y a los organismos de seguridad para trabajar hacia el derrocamiento del régimen iraní. Durante una ceremonia militar en el sur israelí, acusó al gobierno de Mojtaba Jamenei de intentar reconstruir su capacidad para desarrollar armas nucleares. La declaración oficial constituye una ampliación explícita de sus objetivos frente a Teherán.

El anuncio se produjo durante la graduación de 449 oficiales en la academia militar Bahad 1, pocos días antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre. La coincidencia incorpora una dimensión política a una decisión que podría afectar la seguridad regional. Netanyahu presentó la continuidad del gobierno iraní como una amenaza estratégica y convirtió su sustitución en un objetivo declarado, aunque no detalló un calendario ni una operación específica para conseguirlo.

 

Mitzpe Ramon, en el desierto del Néguev, cerca del área donde se desarrolló la ceremonia militar.

Una orden que supera el objetivo de destruir instalaciones nucleares

La nueva directiva introduce una diferencia entre neutralizar capacidades militares y procurar un cambio de gobierno. Destruir instalaciones de enriquecimiento, interceptar misiles o degradar sistemas de defensa son acciones militares delimitadas. Derrocar un régimen supone intervenir sobre su continuidad política e institucional. Aunque Netanyahu afirmó haber dado instrucciones a los servicios de seguridad, esa declaración no permite determinar qué medidas concretas fueron autorizadas ni cuáles podrían ejecutarse sin participación estadounidense.

La confrontación actual está marcada por los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos iniciados el 28 de febrero de 2026. Aquella ofensiva provocó la muerte del líder supremo Ali Jamenei, sucedido posteriormente por su hijo Mojtaba. La transición mantuvo la estructura central de poder de la República Islámica. Este antecedente, abordado previamente por News Digitales en su cobertura de la sucesión iraní, explica la importancia que Netanyahu atribuye ahora a la supervivencia del sistema político de Teherán.

El jefe del Estado Mayor israelí Eyal Zamir conversa con una oficial durante la graduación militar del 21 de octubre de 2026Eyal Zamir participa en la ceremonia de graduación militar en Bahad 1, el 21 de octubre de 2026. Imagen oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel.

Las acusaciones nucleares y los límites de la verificación

Las acusaciones de Netanyahu deben diferenciarse de las conclusiones técnicas disponibles sobre el programa nuclear iraní. La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica aprobó el 9 de septiembre una resolución que señaló incumplimientos de Irán y dificultades para verificar materiales nucleares previamente declarados. Esas irregularidades generan preocupaciones de proliferación, pero no equivalen a una constatación independiente de que Teherán esté fabricando actualmente una bomba nuclear.

Militares israelíes formados durante la ceremonia de graduación de oficiales del 21 de octubre de 2026 en Bahad 1Formación de militares israelíes durante la ceremonia celebrada en Bahad 1. Fotografía oficial del 21 de octubre.

Irán rechaza las conclusiones internacionales sobre sus incumplimientos y sostiene que los bombardeos dificultaron las inspecciones. En una comunicación diplomática del 1 de octubre, Teherán cuestionó la legalidad de la resolución del organismo nuclear y atribuyó las interrupciones de verificación a los ataques contra sus instalaciones. Esa posición no elimina las obligaciones del acuerdo de salvaguardias, que permite supervisar materiales nucleares declarados. La controversia mantiene sin resolver una cuestión central: establecer mediante controles independientes el estado actual del programa.

Las advertencias de Katz y el escenario electoral

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, vinculó la tensión regional con posibles intentos de interferencia en las elecciones del 27 de octubre. Durante la misma ceremonia sostuvo que Irán y organizaciones aliadas podrían impulsar ataques destinados a alterar el desarrollo de los comicios. También advirtió que Israel respondería militarmente ante una agresión. Las acusaciones no estuvieron acompañadas de pruebas públicas suficientes para comprobar operaciones electorales concretas, por lo que deben distinguirse de amenazas o ataques efectivamente confirmados.

La proximidad de las elecciones añade presión institucional sobre la comunicación del gobierno y del Ejército. La ceremonia tuvo lugar en medio de controversias sobre el uso de actividades militares para transmitir mensajes políticos durante la campaña. Israel elegirá a los integrantes de su próxima Knesset, cuyo resultado determinará la formación del siguiente gobierno. La disolución parlamentaria y la convocatoria electoral ya habían colocado la seguridad exterior entre los principales asuntos del debate nacional.

Estados Unidos y las decisiones que siguen pendientes

La posición de Washington será determinante para establecer el alcance de cualquier nueva operación israelí contra Irán. Netanyahu afirmó que Donald Trump comparte la necesidad de terminar con la amenaza representada por el régimen iraní, aunque esa declaración no constituye por sí sola una autorización estadounidense para una ofensiva de cambio de gobierno. La cooperación militar entre ambos países es un antecedente comprobado, pero una eventual escalada exigiría decisiones adicionales sobre objetivos, recursos y consecuencias diplomáticas.

El siguiente paso dependerá de las decisiones militares israelíes, la respuesta iraní y la posibilidad de recuperar mecanismos internacionales de verificación nuclear. Por ahora, el hecho confirmado es la orden política anunciada por Netanyahu, no el inicio de una operación específica para derrocar al gobierno de Teherán. El cumplimiento de las exigencias del OIEA, las gestiones diplomáticas y el desarrollo de las elecciones israelíes permitirán evaluar si las declaraciones derivan en nuevas acciones o permanecen como una estrategia de presión.