26/10/2026 - Edición Nº1357

Agro

CAMINOS RURALES

"Queremos decidir codo a codo": El campo ya tiene su ordenanza de caminos en Chascomús

26/10/2026 | La norma fue impulsada por la Asociación Rural para reformar la gestión vial y dar participación al agro.



La Asociación Rural de Chascomús consiguió que el Concejo Deliberante aprobara por mayoría una ordenanza que modifica el modelo de gestión de los caminos rurales, establece una asignación progresiva de los recursos recaudados y crea una dirección especializada para atender las necesidades de la red vial.

La iniciativa busca que los productores tengan una participación institucional en la planificación de las obras y que el dinero que aporta el campo tenga un destino más directo al mantenimiento de los caminos.

El proyecto fue elaborado por la entidad durante más de un año, en paralelo al funcionamiento de la Mesa de Caminos, un espacio que existe desde 2017 y que la Rural reactivó hace aproximadamente un año y medio. En esa mesa se incorporaron representantes de los distintos caminos troncales y, posteriormente, funcionarios municipales para discutir las prioridades de reparación.

La redacción de la ordenanza, fue un trabajo impulsado por la propia entidad con los productores  que investigó experiencias de otros distritos y llevó su propuesta al Ejecutivo y al Concejo Deliberante.

La norma se aprobó por 10 votos contra 5, con el respaldo de la oposición y el rechazo del oficialismo que responde al intendente peronista Javier Gastón. Ahora, el Ejecutivo municipal deberá resolver si la promulga o la veta, total o parcialmente. La votación constituye un importante logro para la entidad rural y marca un camino para otras organizaciones de la provincia, a pesar de que su implementación sea un interrogante a la espera de la decisión del Ejecutivo.

En diálogo con  Newsdigitales, el presidente de la Asociación Rural, Germán Pieroni, explicó que la propuesta apunta a cambiar la forma en que se deciden las inversiones viales y se distribuye el dinero recaudado. “Nosotros entendemos que los caminos deben recibir un fondo proporcional a la recaudación que existe para tal fin”, sostuvo. Y planteó que el objetivo es avanzar hacia un sistema en el que productores y municipio puedan discutir las obras con información concreta sobre los ingresos y los costos.

Los cuatro ejes de la ordenanza

La iniciativa impulsada por la Rural contempla cuatro herramientas: institucionalizar la participación de los productores en una Comisión Vial,  crear un cargo específico de Director de Vialidad Rural consensuado entre los actores de la mesa,  establecer una asignación progresiva de recursos y mejorar la planificación y el seguimiento de las obras.

El primer punto busca darle continuidad a la Mesa de Caminos y evitar que su funcionamiento dependa de la voluntad de los funcionarios de turno.

“Nosotros estamos ya bastante en actividad en una mesa de caminos que en Chascomús tiene casi 10 años de funcionamiento”, explicó Pieroni. Y detalló cómo fue el proceso: “En su momento se había perdido un poco la participación de los productores y habían quedado solamente representantes de la Asociación Rural. Y nosotros hace cuestión de un año y medio reactivamos la formación de esa mesa, pidiendo que venga un representante de cada camino troncal” señaló.

En una primera etapa, las reuniones se realizaron sin funcionarios municipales. Después se incorporaron el secretario de Gobierno, el secretario de Obras Públicas y el director de Vialidad, con encuentros periódicos para revisar el estado de los caminos. Según el titular de la Asociación Rural, esa dinámica permitió avanzar en las reparaciones, aunque la entidad consideró necesario dar un paso más y establecer un marco institucional permanente en el HCD.

La ordenanza fue impulsada por la Asociación Rural  para reformar la gestión vial y dar participación al agro

“Era darle formalidad al funcionamiento de esta mesa de camino, darle un cierto grado de institucionalidad, que no quede como una cuestión momentánea, que sea algo que permanentemente siga funcionando con renovación de cargos, de representantes”, señaló al explicar uno de los objetivos del proyecto.

La norma incluye la creación de un cargo de director de Vialidad Rural con dedicación exclusiva. La Rural pretende que el puesto sea ocupado por una persona idónea, consensuada con los representantes del sector y con conocimiento de las necesidades concretas de la red vial.

“Para nosotros esa figura es crucial”, afirmó Pieroni. Según explicó, debe tratarse de alguien que esté “en contacto directo con los productores representantes” y con el gobierno municipal, pero que también tenga capacidad ejecutiva para resolver cuestiones cotidianas, como el mantenimiento de las máquinas y la organización de los trabajos.

El tercer punto establece una afectación progresiva de los recursos destinados a los caminos, con un primer objetivo del 50% y una meta del 80% de los fondos comprendidos en el esquema. Es el aspecto más sensible de la ordenanza, porque modifica el criterio con el que se distribuye una parte de la recaudación municipal.

El cuarto eje apunta a fortalecer la participación de los productores en la planificación y el seguimiento de las obras, con mayor transparencia sobre los recursos disponibles y los costos de cada intervención. La intención es que las decisiones no se tomen de manera aislada, sino a partir de un diagnóstico compartido de las necesidades.

“Como hacemos todos en las empresas privadas, antes de tomar una decisión lo hacés con los pies sobre la tierra, sabiendo con qué presupuesto contás, qué costo tenés que asumir para determinada obra”, explicó Germán Pieroni.

La discusión por los fondos que aporta el campo

La afectación de los recursos es uno de los núcleos de la discusión. Al igual que otras entidades rurales, en Chascomús pusieron en discusión el histórico modelo vertical que estipula que el dinero recaudado a través de las tasas vinculadas a la actividad rural ingrese a la administración general del municipio y que luego el presupuesto determine cuánto se destina a los caminos.

Pieroni sostuvo que ese mecanismo no asegura una relación entre lo que aporta el sector y lo que efectivamente se invierte en la red vial. “Hoy la realidad es que la mayoría de los municipios recaudan esa tasa, que el origen, como toda tasa, es contra la prestación de un servicio, pero ya todo el arco político en su conjunto desde hace más de 40 años aprobó que eso entre a la administración general”, señaló.

En ese esquema, explicó, los intendentes establecen a través del presupuesto qué monto se destinará al mantenimiento vial. Para la entidad, esa decisión puede quedar desconectada de la recaudación efectiva y de los costos reales que implica conservar los caminos en condiciones transitables.

Nosotros creemos que eso es obsoleto, si se quiere en cierta medida autoritario, y la realidad es que no guarda ningún tipo de relación ni con la recaudación ni con el costo efectivo que tiene el mantenimiento de los caminos 

La propuesta busca que los recursos destinados al sector tengan una asignación más previsible. El planteo original de la Rural apunta a alcanzar progresivamente el 80% de los recursos, aunque reconoce que el cambio debe hacerse de manera gradual porque actualmente esos ingresos también forman parte del funcionamiento general del municipio.

“Nos parece lógico partir de afectar el 50% de esos fondos y, en un proceso de eficientización de la administración general, debemos ir asignándole los recursos para los cuales fueron destinados”, sostuvo.

Pieroni insistió en que la iniciativa no pretende quitarle al municipio la administración de los fondos públicos. La propuesta es que la participación de los productores permita discutir prioridades, costos y alternativas de ejecución con información precisa.

“Todo lo que es administración sigue siendo central por la municipalidad. Esta mesa de camino lo único que pretende es estar codo a codo en cuanto a la discusión de las prioridades, las decisiones, evaluar con qué fondo contás y qué costo tiene cada una de las actividades que hacemos”, aclaró.

Para graficar el funcionamiento que propone, planteó un seguimiento mensual de los ingresos y de los recursos disponibles para las obras. “Este mes se recaudaron 100, sabemos que 50 están afectados a los caminos y, bueno, las decisiones y los ajustes los tomamos contando esos 50 que efectivamente están ya recaudados”, ejemplificó.

“Quisiéramos que los caminos hasta se pudieran pavimentar, pero sabemos que es ilógico pretender eso con el aporte que uno hace de la tasa vial”, reconoció. Sin embargo, sostuvo que “con los fondos que se aportan se puede hacer un mantenimiento mucho más efectivo del que actualmente tienen los caminos”.

Marcas y señales: otro ingreso bajo discusión

La discusión sobre los recursos no se limita a la tasa por servicios rurales. La Asociación Rural también plantea incorporar al esquema los ingresos provenientes del control de marcas y señales, un concepto que se cobra cuando se moviliza hacienda.

Pieroni explicó que se trata de un cobro histórico vinculado al tránsito de animales y al deterioro de los caminos. “La tasa de marcas y señales es un impuesto que tiene más de 150 años y efectivamente se creó cuando las tropas salían por arreo y rompían los caminos”, recordó.

Desde la entidad sostienen que esos ingresos también deberían formar parte de la planificación del mantenimiento vial. “Si esa recaudación es para el camino, también tiene que entrar en este esquema de administración”, afirmó.

El dirigente incluso consideró que, a futuro, sería conveniente unificar ese concepto con los demás recursos destinados a la red vial para evitar que se administren por separado. “No tiene ningún sentido estar juntando dos cajas por separado, con la burocracia que eso conlleva”, planteó.

A ellos suman otros fondos como el impuesto inmobiliario (fondo compensador) que llega vía coparticipación provincial, y tasas por el control de plagas.

La discusión se inscribe en un debate que atraviesa a numerosos municipios bonaerenses, donde productores y entidades rurales reclaman mayor transparencia sobre la tasa vial y la relación entre lo recaudado y el servicio prestado. En algunos distritos, los cuestionamientos derivaron en presentaciones judiciales; en otros, se avanzó con modelos de gestión compartida, consorcios o tercerizaciones. En Chascomús, la Rural buscó canalizar el reclamo a través de una propuesta institucional.

Del trabajo de la Rural a la votación en el Concejo

La ordenanza fue el resultado de más de un año de investigación y elaboración. Según relató Pieroni, la entidad analizó normas vigentes en otros distritos bonaerenses, participó de congresos sobre caminos rurales y estudió las alternativas de administración, los costos y las experiencias de tercerización.

“Nos ocupamos bastante de investigar el tema, de leer varias ordenanzas que están vigentes en otras partes de la provincia de Buenos Aires, asistimos a congresos de caminos rurales, nos interiorizamos en costos, en actividades que hacen en otros partidos”, contó.

Una vez elaborado el borrador, la Asociación Rural presentó la propuesta al Ejecutivo municipal. Luego pidió una banca abierta en el Concejo Deliberante para exponer sus planteos y mantuvo reuniones con los distintos bloques. En ese recorrido, el texto original fue modificado, especialmente en lo referido a la gradualidad de la afectación de los fondos.

“Todo este camino lo venimos transitando con mucho diálogo, consensuando. Toda la propuesta se la planteamos al Ejecutivo. En segunda instancia fuimos a lo legislativo, al Concejo Deliberante a nivel local”, recordó Pieroni.

Sin embargo, el acompañamiento no fue unánime. La ordenanza se aprobó por 10 votos contra 5 y el oficialismo votó en contra, pese a que funcionarios municipales venían participando de las reuniones periódicas de la Mesa de Caminos.

La definición ahora corresponde al intendente Javier Gastón, que deberá resolver si promulga la norma o la veta total o parcialmente. La Asociación Rural espera una respuesta y asegura que mantendrá activo el trabajo con los productores.

“Estamos esperanzados en seguir trabajando para que se implemente, porque sabemos la vitalidad que tiene contar con buenos caminos para la vida rural, para el desempeño productivo de todas nuestras tareas y para el desarrollo de la comunidad en su conjunto”, expresó Pieroni.

Chascomús cuenta con una red vial de 712 kilómetros, de los cuales 405 corresponden a rutas y caminos provinciales y 307 a caminos municipales. La red se distribuye en nueve secciones vinculadas a distintos parajes rurales, donde también funcionan 21 escuelas

Para la entidad, el desafío es que la ordenanza aprobada se traduzca en cambios concretos en el mantenimiento de esa infraestructura.

La decisión del Ejecutivo será determinante para saber si la propuesta avanza hacia su implementación o si la discusión sobre el manejo de los caminos rurales vuelve a quedar en manos de la disputa política.