26/10/2026 - Edición Nº1357

Internacionales

Política israelí

El Instituto Israelí de Democracia midió un apoyo del 72% al servicio militar igualitario

26/10/2026 | Una amplia mayoría judía reclama reclutamiento igualitario, mientras los partidos religiosos negocian poder.



El servicio militar de los hombres ultraortodoxos se convirtió en una condición decisiva para los pactos que seguirán a las elecciones israelíes del 27 de octubre de 2026. Un estudio publicado el 14 de octubre muestra que el 72% de los judíos entrevistados apoya una ley de reclutamiento igualitario para jóvenes haredíes. La encuesta del Instituto Israelí de Democracia se realizó del 5 al 8 de octubre, con 602 participantes judíos y 149 árabes. El porcentaje corresponde al grupo judío, no a toda la población.

El conflicto combina la distribución del deber militar con las necesidades de personal de las Fuerzas de Defensa de Israel. La mayoría de los hombres judíos cumple el servicio obligatorio, mientras los estudiantes de las academias religiosas ultraortodoxas accedieron durante décadas a aplazamientos; gran parte de los ciudadanos árabes tampoco es convocada. En mayo de 2026, responsables militares expusieron ante una comisión de la Knéset una carencia estimada de 12.000 soldados, entre ellos de 6.000 a 7.500 combatientes.

 

La Knéset, ubicada en Jerusalén, será el escenario legislativo de cualquier nueva regulación del reclutamiento militar.

La obligación militar vigente y las decisiones de la Corte Suprema

La exención colectiva para los alumnos de las yeshivás dejó de tener cobertura legal en junio de 2023. En junio de 2024, la Corte Suprema estableció que debía aplicarse la Ley del Servicio de Defensa a los hombres ultraortodoxos sujetos a reclutamiento, y en abril de 2026 exigió medidas para hacerla cumplir, incluidas sanciones individuales. Esto implica atender las convocatorias y pasar por la evaluación militar correspondiente; no significa que cada estudiante sea incorporado automáticamente, porque existen condiciones y exenciones individuales.

El Parlamento intentó suspender en julio de 2026 las detenciones y otros procedimientos contra estudiantes religiosos que eludían las citaciones, pero la Corte Suprema anuló esa norma el 3 de septiembre. Por tanto, la suspensión no está vigente. Otra disposición aprobada en julio, la Ley Básica sobre el Estudio de la Torá, reconoce su valor constitucional, pero no equipara automáticamente estudiar con prestar servicio militar. Esta distinción actualiza la cobertura previa de NewsDigitales sobre la disolución parlamentaria.

Vista aérea de una multitud ultraortodoxa manifestándose contra el reclutamiento militar en Jerusalén en octubre de 2025

Manifestación contra el reclutamiento militar de estudiantes religiosos en Jerusalén, el 30 de octubre de 2025. Imagen de archivo: Zeevbr, CC0.

Los partidos ultraortodoxos y las condiciones para formar gobierno

Los partidos religiosos con capacidad de negociar bancas han convertido el futuro reclutamiento en una exigencia de coalición. Shas, liderado por Aryeh Deri, y Judaísmo Unido de la Torá, encabezado por Yaakov Asher, reclaman proteger legalmente la situación de los estudiantes de yeshivá. Su posición puede chocar con las propuestas de mayor incorporación impulsadas por fuerzas opositoras y con las necesidades militares. Para construir una mayoría parlamentaria estable se requieren 61 de los 120 diputados, lo que concede peso a socios relativamente pequeños.

Activistas de Brothers in Arms transportan bolsas con órdenes simbólicas de reclutamiento militar en Tel Aviv en abril de 2025

Activistas llevaron órdenes simbólicas de reclutamiento a instalaciones militares de Tel Aviv en abril de 2025. Fotografía de Lizzy Shaanan, PikiWiki Israel, CC BY 2.5.

El escrutinio del martes definirá cuántos escaños obtiene cada bloque, pero no resolverá por sí solo el debate. Los negociadores tendrán que distinguir entre tres opciones: hacer cumplir la obligación actual, legislar un sistema gradual de incorporación con excepciones o establecer fórmulas de servicio civil, cuya equivalencia no está reconocida de manera general para sustituir el deber militar. Cualquier cambio deberá superar el procedimiento parlamentario y posibles controles judiciales. El respaldo registrado en la encuesta anticipa presión social, pero no garantiza que exista una mayoría legislativa.