El primer escrutinio de las elecciones legislativas de Israel produjo un giro frente a los sondeos a boca de urna y abrió una nueva expectativa entre los seguidores del primer ministro Benjamin Netanyahu. Con el 20,17% de los sufragios contabilizados, el bloque oficialista aparecía con una proyección de 63 escaños, dos por encima de la mayoría absoluta de la Knéset. El cálculo, publicado durante la madrugada del miércoles 28 de octubre, asignaba 50 bancas a los partidos opositores encabezados por Gadi Eisenkot y siete a las fuerzas árabes. Sin embargo, la estimación todavía no constituye un resultado parlamentario definitivo.
Los datos difundidos por The Petek, una plataforma que procesa el escrutinio de la Comisión Electoral Central, registraban 951.950 votos válidos de 2.419 mesas hacia las 03:47, hora israelí. El avance modificó una fotografía anterior que, con el 13,84% contabilizado y 632.505 sufragios, proyectaba 64 escaños para Netanyahu, 51 para la oposición y cinco para las fuerzas árabes. El contraste es todavía mayor frente a los sondeos iniciales de los canales 11, 12 y 13, que situaban al oficialismo cerca de las 50 bancas. La diferencia refleja la volatilidad de los cálculos cuando apenas una parte de los votos ha sido procesada.
En medio de ese escenario, Netanyahu apareció en la sede electoral del Likud, en Jerusalén, durante la madrugada israelí. El mandatario fue recibido por simpatizantes que seguían la evolución del escrutinio y reivindicó el desempeño de su partido. Según la cobertura de The Times of Israel, aseguró que todavía era necesario esperar los resultados reales, pero defendió que el Likud continuaba siendo la principal fuerza política del país. También sostuvo que su bloque había obtenido una mayoría decisiva entre el electorado que identificó como sionista, una afirmación política que no equivale a una mayoría parlamentaria oficialmente acreditada.
Durante su intervención, Netanyahu reclamó la formación de un gobierno nacional de derecha y rechazó un Ejecutivo dependiente de partidos árabes a los que calificó de antisionistas. El primer ministro también dedicó parte de su discurso a la seguridad nacional, las operaciones militares de los últimos años y la relación con el presidente estadounidense Donald Trump. Afirmó que Irán se encontraba debilitado y defendió la continuidad de su estrategia regional. Estas declaraciones permitieron identificar el mensaje con el que pretende afrontar la etapa posterior a la votación: mantener su bloque político y presentar la seguridad como una de sus principales prioridades de gobierno.
🚨 ÚLTIMA HORA: ¡APARECE NETANYAHU! 🇮🇱 Benjamin Netanyahu sale a hablar en medio del dramático vuelco de los sondeos electorales en Israel. Fiesta en el bastión del Likud. 💪🇮🇱 https://t.co/atRznGq9rl
— Isaac (@isaacrrr7) October 28, 2026
Una de las claves del cambio en las proyecciones aparece en el desempeño inicial de Ra'am, la formación árabe dirigida por Mansour Abbas. Con el 20,17% escrutado, el partido registraba aproximadamente un 2,75% de los votos contabilizados, por debajo del umbral electoral del 3,25% exigido para acceder a la Knéset. La Lista Conjunta, otra fuerza de representación árabe, alcanzaba alrededor del 5,9% y una proyección de siete bancas. Este reparto contrastaba con los sondeos a boca de urna, que habían situado a ambas formaciones cerca de 17 o 18 escaños combinados.
La legislación electoral israelí establece que solamente participan en el reparto de escaños las listas que superan el umbral nacional. Cuando una formación queda por debajo, sus votos no se traducen en representación parlamentaria y las 120 bancas se distribuyen entre las organizaciones que sí cumplen el requisito. Las proyecciones de The Petek aplican el método Bader-Ofer a los resultados parciales, pero la entrada de nuevas mesas puede modificar tanto el porcentaje de Ra'am como la distribución del resto de los partidos. Por eso, la ventaja provisional de Netanyahu debe interpretarse junto con el comportamiento de las listas que permanecen cerca del umbral, sin asumir que su exclusión será definitiva.
Israel 2026 Elections Update by the CEC: 632,505 votes counted (13.84%) 1,660 polling stations As it stands Netanyahu Bloc: 64 seats Change Bloc: 51 seats Arab Parties: 5 seats Chart by @BNews_Network https://t.co/ViAyVohh6D
— Faytuks Network (@FaytuksNetwork) October 28, 2026
La estimación correspondiente al 20,17% contabilizado asignaba 32 escaños al Likud, nueve a Judaísmo Unido de la Torá, ocho a Otzma Yehudit, siete a Shas y siete a la alianza Sionismo Religioso-Zehut. La suma de esas cinco formaciones alcanzaba las 63 bancas atribuidas al bloque de Netanyahu. En el espacio opositor, Yashar, de Eisenkot, aparecía con 22 escaños; B'Yachad, de Naftali Bennett y Yair Lapid, con 12; Yisrael Beytenu, de Avigdor Liberman, con nueve; y Los Demócratas, de Yair Golan, con siete. El reparto ilustra cómo la ventaja del oficialismo depende del desempeño conjunto de sus aliados y no exclusivamente del resultado del Likud.
Otra lista que exige seguimiento es la alianza de Los Reservistas y el Partido Económico, situada en el 2,95% de los sufragios procesados, apenas 0,30 puntos porcentuales por debajo del mínimo legal. Su eventual incorporación a la distribución de bancas también alteraría las proyecciones. Además, las primeras mesas incorporadas al escrutinio no representan necesariamente de manera proporcional a todas las localidades y sectores del electorado israelí. El orden de recepción y validación de las actas puede generar variaciones relevantes entre actualizaciones sucesivas, especialmente cuando existen organizaciones políticas próximas al umbral.
BREAKING: Netanyahu surges past Eisenkot in odds of remaining Prime Minister of Israel. 54% chance. https://t.co/O7YmVtIeVY
— Polymarket (@Polymarket) October 28, 2026
El proceso electoral registró una participación del 77,7% al cierre de las urnas, la mayor para ese momento de la jornada desde 1999, según la Comisión Electoral Central. Todavía quedaban por incorporar numerosas mesas y los sufragios emitidos mediante sobres especiales, utilizados, entre otros electores, por militares, pacientes hospitalizados y personas autorizadas a votar fuera de su centro habitual. Está previsto que estos votos sean contabilizados separadamente durante los días siguientes. Los resultados definitivos deben publicarse oficialmente a más tardar el 4 de noviembre, de acuerdo con el calendario establecido por la legislación electoral.
La aparición de Netanyahu ante sus simpatizantes coincidió, por tanto, con una proyección que otorgaba a su bloque una mayoría parlamentaria que los principales sondeos iniciales no habían reflejado. El resultado parcial permitió al Likud reivindicar su posición y mostrar una alternativa de continuidad gubernamental basada en sus aliados tradicionales. No obstante, la diferencia entre los 63 escaños proyectados y los 61 necesarios para la mayoría es reducida, mientras continúa pendiente una parte sustancial del escrutinio. Israel todavía no dispone de una composición definitiva de la Knéset: la continuidad del primer ministro dependerá de que los resultados certificados y los acuerdos políticos permitan sostener una mayoría efectiva.