El presidente argentino Javier Milei felicitó este jueves 29 de octubre a Benjamin Netanyahu por el resultado de su partido en las elecciones legislativas de Israel. A través de su cuenta oficial de X, destacó que el Likud volvió a posicionarse como la principal fuerza política israelí y reafirmó la alianza estratégica entre ambos países. Su pronunciamiento llegó después de los comicios del martes 27, cuando todavía permanecía abierta la definición sobre la composición del próximo gobierno.
La felicitación presidencial distingue al partido más votado de la coalición necesaria para gobernar Israel. El Likud consiguió mantenerse en el primer lugar entre las fuerzas individuales, pero los resultados disponibles no garantizan que Netanyahu pueda reconstruir una mayoría parlamentaria con sus aliados tradicionales. Esa diferencia es fundamental: la elección renovó la composición de la Knéset, pero no resolvió automáticamente quién encabezará el próximo Ejecutivo. Las negociaciones entre partidos serán determinantes para definirlo.
El sistema parlamentario israelí exige construir una mayoría capaz de sostener al nuevo gobierno. La Knéset tiene 120 integrantes y la referencia para alcanzar la mayoría absoluta es de 61 bancas. A diferencia de una elección presidencial directa, los ciudadanos votan listas parlamentarias y posteriormente los dirigentes negocian una coalición. De acuerdo con la legislación israelí, el presidente del Estado debe encomendar la formación del gobierno al legislador que considere en mejores condiciones de conseguir el respaldo necesario.
El principal desafío de Netanyahu surge de la fragmentación del Parlamento y del crecimiento de sus adversarios. El sector opositor encabezado por Gadi Eisenkot mantiene posibilidades de disputar la formación del gobierno, mientras las fuerzas árabes israelíes adquirieron mayor relevancia en los cálculos parlamentarios. Sin embargo, las diferencias políticas entre los sectores contrarios a Netanyahu dificultan una alianza automática. La cobertura del escrutinio en News Digitales permite seguir esta disputa mientras se completa la revisión electoral.

Milei y Netanyahu durante la visita oficial de abril de 2026. Foto de archivo: Oficina del Presidente de la Nación Argentina, CC BY 4.0.
El mensaje de Milei tuvo un contenido político que fue más allá de la felicitación electoral. El mandatario argentino elogió la capacidad de Netanyahu para conservar el liderazgo de su partido frente a pronósticos adversos y reafirmó que Argentina e Israel continuarán siendo aliados estratégicos. La referencia a los valores occidentales volvió a situar la relación bilateral dentro de las prioridades ideológicas del Gobierno argentino. No obstante, el mensaje no constituye un reconocimiento formal de un nuevo gabinete israelí.
La relación entre ambos mandatarios cuenta con antecedentes diplomáticos y acuerdos concretos. En junio de 2025, durante una visita oficial a Jerusalén, Milei y Netanyahu avanzaron en un memorándum sobre democracia, libertad y cooperación contra el terrorismo y el antisemitismo. Posteriormente, en abril de 2026, presentaron nuevas iniciativas de cooperación tecnológica y conectividad aérea. La comunicación oficial de Casa Rosada documentó el anuncio de proyectos conjuntos de inteligencia artificial y una ruta directa entre Buenos Aires y Tel Aviv.
El respaldo de Milei confirma una orientación diplomática que ya estaba establecida antes de las elecciones. La administración argentina ha impulsado una agenda de cooperación con Israel en defensa, seguridad, tecnología e intercambio comercial. El resultado electoral introduce incertidumbre sobre quién dirigirá el próximo gobierno israelí, pero no implica por sí mismo la cancelación de los instrumentos bilaterales existentes. Su continuidad y ejecución dependerán de las decisiones institucionales y de las prioridades que adopten las autoridades competentes.

Los mandatarios durante el encuentro bilateral del 12 de junio de 2025. Foto: Casa Rosada, CC BY 2.5 Argentina.
La decisión institucional más importante corresponde ahora al presidente israelí Isaac Herzog. Una vez publicados los resultados oficiales, deberá consultar a las fuerzas parlamentarias y encomendar a uno de sus integrantes la formación del gobierno. El procedimiento contempla inicialmente 28 días para reunir apoyos, con una posible extensión de hasta 14 días. La explicación institucional de la Knéset establece que el encargo no depende automáticamente de liderar el partido más votado, sino de las posibilidades de constituir una administración.
El escenario electoral también plantea una diferencia entre respaldo político y capacidad de decisión institucional. Milei puede mantener su apoyo público a Netanyahu y profundizar los contactos entre ambos gobiernos, pero no interviene en el reparto de bancas ni en las negociaciones israelíes. Si Netanyahu consigue nuevos socios, podría conservar la conducción del Ejecutivo. Si la oposición reúne una alternativa parlamentaria viable, Israel podría cambiar de primer ministro sin que ese resultado determine automáticamente una ruptura de sus relaciones con Argentina.

Isaac Herzog entrega una distinción a Javier Milei en abril de 2026. Foto: Oficina del Presidente de la Nación Argentina, CC BY 4.0.
La publicación oficial de los resultados israelíes está prevista para el 4 de noviembre de 2026. A partir de esa instancia comenzará formalmente la etapa de consultas y encargos para conformar un Ejecutivo. Hasta entonces, la felicitación de Milei representa una definición política de apoyo a Netanyahu y una ratificación del vínculo estratégico entre Argentina e Israel. El resultado legislativo determinará la correlación de fuerzas, mientras los acuerdos parlamentarios definirán quién estará efectivamente en condiciones de gobernar el país.