La NASA publicó este 29 de octubre una imagen nocturna del ciclón Arnab cuando todavía avanzaba sobre el golfo de Bengala. La observación fue realizada el 26 de octubre y muestra el sistema antes de que ingresara a la costa oriental de India el día 28. El fenómeno alcanzó tierra cerca de Andhra Pradesh y Yanam con vientos sostenidos de unos 130 kilómetros por hora, según la información meteorológica recogida por la agencia espacial.
El área de impacto se extendió sobre un litoral donde conviven grandes centros urbanos, campos de cultivo y comunidades pesqueras. El ingreso a tierra ocurrió entre Bapatla y Visakhapatnam, en el estado de Andhra Pradesh, en las proximidades de Yanam. La amplitud de la franja costera expuesta explica la importancia de las advertencias oficiales: el peligro no se limitaba al punto de paso del centro, porque las bandas nubosas también podían extender lluvias y viento hacia localidades alejadas.
La imagen que presentó la NASA no fue obtenida durante el ingreso a tierra. El satélite NOAA-20 captó la escena a las 20:12 UTC del 26 de octubre, cuando en India ya eran las 1:42 de la madrugada del 27. En ese momento, Arnab registraba vientos sostenidos cercanos a los 140 kilómetros por hora. En la composición se distinguen las nubes circulares del ciclón y los puntos luminosos de ciudades situadas al oeste del golfo.
La formación de Arnab también llamó la atención por el momento del año en que recibió nombre. Según la NASA, surgió en el golfo de Bengala el 25 de octubre y fue la primera tormenta nombrada de la temporada de 2026 en el norte del océano Índico. Se trató de un inicio tardío frente a la pauta habitual de esa cuenca, que suele registrar sistemas nombrados durante abril o mayo. Esa diferencia temporal no demuestra, por sí sola, una causa climática.

La secuencia de imágenes disponibles permite seguir la evolución de la estructura nubosa durante los días previos al impacto. Una vista diurna del 26 de octubre muestra el centro del sistema sobre el mar, mientras que otra del 27, tomada por el satélite Meteosat-9 de EUMETSAT, registra una organización más definida. Son observaciones realizadas en momentos diferentes: compararlas ayuda a entender el avance del ciclón, pero no permite establecer con precisión su velocidad sin los boletines meteorológicos.
El instrumento utilizado por la NASA se llama VIIRS y está instalado en el satélite NOAA-20. Su banda nocturna registra luminosidad tenue y permite distinguir las nubes cuando no hay luz solar directa. Es una herramienta útil para visualizar la estructura de la tormenta, pero la intensidad se establece mediante observaciones y análisis meteorológicos. Esa distinción también vale para otros tifones documentados por News Digitales: una foto impactante no equivale a medir el viento.

Los avisos del Departamento Meteorológico de India advirtieron por lluvias muy intensas en sectores de Andhra Pradesh y Odisha durante el avance de Arnab. Un boletín anterior al impacto contemplaba precipitaciones extremas en áreas aisladas, por encima de 21 centímetros, como escenario de riesgo, no como acumulación efectivamente observada. El mismo documento identificaba áreas de Telangana y Chhattisgarh bajo amenaza de lluvias fuertes. La distinción importa para no convertir una previsión en un balance de daños.
La evolución posterior quedó registrada en una imagen satelital del 28 de octubre, cuando la circulación comenzaba a perder organización sobre tierra. El aspecto visual del sistema cambia al internarse en el continente, pero eso no significa que desaparezcan inmediatamente las precipitaciones. Tampoco es posible contar viviendas afectadas, comprobar cortes eléctricos o establecer víctimas a partir de estas escenas. Esos efectos requieren registros de organismos de protección civil y autoridades territoriales, separados de los productos de observación espacial.
El 29 de octubre, el Departamento Meteorológico de India informó que los restos de Arnab habían perdido intensidad sobre Chhattisgarh y Odisha. A las 17:30, hora local, el sistema ya era un área de baja presión bien definida, una categoría inferior a la de ciclón. Sin embargo, el parte costero seguía contemplando lluvias intensas en algunos sectores de Odisha y condiciones de mar moderado a agitado. La reducción del viento máximo no equivale a la desaparición inmediata de los riesgos.

El seguimiento del episodio queda ahora dividido entre dos tareas: interpretar los registros satelitales anteriores al impacto y verificar sus consecuencias con información oficial posterior. Las imágenes de la NASA permiten reconstruir la dimensión del fenómeno y ubicarlo sobre el golfo de Bengala; los boletines de India documentan su debilitamiento. Cualquier cifra sobre evacuados, víctimas o daños económicos deberá incorporarse con fecha y organismo responsable, sin confundir una proyección meteorológica con un resultado confirmado.