El Savannah River Site, un complejo del Departamento de Energía estadounidense situado cerca de Aiken, en Carolina del Sur, levantó el miércoles 28 de octubre la emergencia declarada por un incendio en su laboratorio nacional. La organización oficial de respuesta informó que el fuego estaba extinguido y que las inspecciones radiológicas no habían detectado contaminación. La emergencia quedó desactivada a las 21:45, hora local, cuando también se levantaron las medidas de protección y se reabrieron los accesos.
El episodio ocurrió en el Savannah River National Laboratory, integrado en un predio federal de aproximadamente 310 millas cuadradas. El Departamento de Energía explica que el sitio comenzó a operar durante la Guerra Fría para fabricar materiales utilizados en armas nucleares, especialmente tritio y plutonio. Hoy desarrolla actividades relacionadas con defensa, investigación, gestión de materiales y limpieza ambiental. El incendio comunicado afectó un laboratorio dentro del complejo: las autoridades no informaron de un siniestro en un reactor de generación eléctrica.
El primer parte público de la organización de respuesta se difundió a las 18:21 del miércoles y notificó una situación que había activado sus procedimientos de emergencia. En ese momento, los responsables indicaron que no existían señales de consecuencias fuera de los límites del predio. Más tarde, el comunicado de las 19:30 identificó al laboratorio como el lugar del incendio e informó que el fuego ya había sido extinguido, aunque continuaban las precauciones.
Los accesos del complejo fueron cerrados temporalmente para los vehículos que intentaban entrar, pero se mantuvo habilitada la salida de quienes necesitaban abandonar las instalaciones. La restricción fue comunicada por el sistema de notificaciones a las 18:57. El segundo parte también mencionó limitaciones al tránsito ferroviario, fluvial y aéreo en las inmediaciones. Las autoridades no detallaron en esos comunicados la cantidad de servicios afectados ni la extensión territorial exacta de cada restricción.

En los sectores afectados, los empleados que no participaban en la respuesta ni en las maniobras de detención de operaciones recibieron instrucciones de resguardarse preventivamente. Los responsables del complejo notificaron a las agencias estatales y locales correspondientes. Para los residentes de la zona, la indicación fue seguir los avisos difundidos por radio y televisión, donde las autoridades podían anunciar medidas adicionales. La carretera estatal 125, situada en el área, permaneció abierta según el comunicado final.
La emergencia fue clasificada como Site Area Emergency, una categoría intermedia dentro de los tres niveles que contempla el plan oficial de Savannah River. Se utiliza para situaciones graves que pueden requerir protección dentro del predio y preparación de organismos externos. La clasificación, por sí sola, no confirma que haya ocurrido una liberación radiactiva. El nivel superior es General Emergency, reservado a incidentes de mayor gravedad que podrían ocasionar consecuencias fuera de las instalaciones.

El resultado radiológico más importante llegó con el tercer comunicado, difundido al finalizar la respuesta. Allí, Savannah River Site informó que los relevamientos no habían hallado niveles detectables de contaminación. La expresión se refiere al resultado de las mediciones realizadas y no equivale a afirmar que no existió ningún riesgo posible durante el episodio. El documento tampoco publicó valores instrumentales, ubicaciones de muestreo o un informe técnico que permita examinar independientemente las condiciones de esas evaluaciones.
El Savannah River National Laboratory funciona dentro de un complejo que también alberga instalaciones de gestión de residuos y actividades vinculadas con materiales nucleares. Esa coexistencia ayuda a entender la importancia de identificar con precisión qué edificio sufrió el incendio y qué operaciones podrían haberse visto afectadas. Los comunicados solo ubican el foco en el laboratorio nacional y no identifican una sala, equipo o proceso concreto. Tampoco establecen daños materiales específicos ni una causa comprobada.

Los propios comunicados exhiben una discrepancia relevante al reconstruir la cronología de la emergencia. El segundo sitúa su declaración a las 17:39 del 28 de octubre, mientras el tercero indica las 17:07 del mismo día. Ambos coinciden en que el fuego estaba extinguido antes de desactivar el dispositivo a las 21:45. El antecedente permite diferenciar esta situación de otras alertas por materiales radiactivos, como un caso previamente abordado por News Digitales en Rosario.

Con la emergencia terminada, el complejo indicó que quienes comenzaban su turno podían ingresar con normalidad y que el resto del personal debía presentarse según la programación del jueves 29 de octubre. La reapertura de las barreras y el levantamiento de las medidas de protección confirmaron el cierre de la respuesta de emergencia. Sigue pendiente, sin embargo, una explicación pública sobre el origen del incendio y el alcance de los daños. Hasta que exista un informe complementario, esas cuestiones deben permanecer abiertas.