02/11/2026 - Edición Nº1364

Internacionales

Ciencia polar

La NASA mostró una calavera en la Antártida: cómo se formó y qué cambió

02/11/2026 | Las imágenes de isla Vega revelan cómo roca, hielo y nieve forman una calavera y qué cambió entre 2025 y 2026.

La NASA difundió el 30 de octubre de 2026 dos imágenes de una formación antártica que se asemeja a una calavera vista de perfil. Se trata de la isla Vega, observada por el satélite Landsat 9 el 22 de marzo de 2025 y el 10 de octubre de 2026. La publicación coincidió con Halloween, pero su interés científico está en las diferencias de cobertura nival visibles en las fotografías oficiales.

La isla Vega se encuentra en el mar de Weddell, al este de la península Antártica y cerca de la isla del Diablo. En ese territorio, la combinación de roca expuesta y glaciares terrestres crea un perfil reconocible desde el espacio. No debe confundirse con el iceberg A-81, otra noticia antártica reciente: aquel es un bloque flotante, mientras que Vega es una isla cuyos glaciares descansan sobre tierra.

 

Ubicación de la isla Vega, al noreste de la isla James Ross, en el mar de Weddell.

Cómo las rocas y los glaciares forman el rostro

El supuesto ojo de la calavera es un nunatak, es decir, una elevación rocosa que sobresale de una superficie helada. La boca corresponde a una morrena lateral, una acumulación de rocas y sedimentos transportados junto al borde de un glaciar. El glaciar Bahía del Diablo completa la apariencia de una mandíbula. Ninguna de esas partes fue construida: el parecido surge de la disposición natural del relieve.

Las dos fotografías fueron obtenidas con el instrumento OLI del satélite Landsat 9, que registra la superficie terrestre desde el espacio. La publicación original de NASA Earth Observatory identifica las fechas exactas de ambas escenas. El programa Landsat, desarrollado con participación del Servicio Geológico de Estados Unidos, permite documentar cambios del paisaje mediante observaciones sucesivas de regiones remotas.

Isla Vega fotografiada por Landsat 9 el 10 de octubre de 2026, con hielo gris expuesto en el rostro que parece una calavera

Isla Vega el 10 de octubre de 2026. La nieve deja al descubierto sectores de hielo gris. Imagen: NASA Earth Observatory/Lauren Dauphin, con datos Landsat del USGS.

La escena de marzo de 2025 presenta una capa de nieve más extensa que la registrada en octubre de 2026. En la fotografía más reciente aparecen zonas grisáceas donde el hielo queda descubierto, mientras que la imagen anterior muestra grandes sectores blancos. La diferencia es visible, pero las capturas pertenecen a estaciones y años distintos. Por eso, no permite calcular directamente cuánta masa de hielo perdió la isla entre ambas fechas.

El invierno austral de 2026 tuvo temperaturas superiores al promedio, especialmente durante junio, y eso contribuyó a la exposición del hielo. La acumulación de nieve también fue limitada y parte de la cobertura se redujo por acción del viento y la sublimación. Este último proceso ocurre cuando el hielo pasa directamente al estado gaseoso. La NASA indicó además que las nubes impidieron obtener una escena comparable en marzo de 2026.

Qué muestra el hielo expuesto y qué falta medir

La pérdida de nieve superficial puede modificar la cantidad de energía solar que absorbe un glaciar durante los meses cálidos. La nieve blanca refleja más radiación que el hielo oscuro, una diferencia conocida como albedo. Si aumenta la exposición del hielo y llegan jornadas más largas y templadas, puede intensificarse la fusión superficial. Sin embargo, la velocidad y magnitud de ese proceso requieren mediciones adicionales, no solo la comparación visual.

La isla Vega cuenta con antecedentes científicos que permiten situar las imágenes recientes dentro de un seguimiento más extenso. Un inventario publicado en 1982 describió cuatro casquetes de hielo y catalogó 29 glaciares mediante observaciones satelitales, fotografías aéreas y mapas. Ese trabajo ofrece un punto de partida histórico, aunque no constituye por sí mismo una medición actual de cada glaciar. La vigilancia moderna necesita observaciones repetidas y metodologías comparables.

Vista satelital de la isla Vega el 22 de marzo de 2025, con más nieve blanca sobre el relieve glaciar

Isla Vega el 22 de marzo de 2025. Una mayor cobertura de nieve oculta buena parte del hielo. Imagen: NASA Earth Observatory/Lauren Dauphin, con datos Landsat del USGS.

El glaciar Bahía del Diablo, uno de los elementos que dibujan la mandíbula, ha sido estudiado desde el verano austral de 1998 y 1999. Las investigaciones documentan una disminución de su masa a largo plazo y las imágenes de otras áreas de Vega también muestran sectores crecientes de roca expuesta. Esos registros aportan un contexto más sólido para estudiar el retroceso glaciar que dos escenas seleccionadas por su parecido con un rostro.

Las próximas observaciones durante la primavera y el verano australes permitirán seguir la evolución de la nieve y del hielo visible en Vega. Una tormenta podría cubrir temporalmente los sectores oscuros, mientras que períodos de temperaturas favorables al deshielo podrían ampliarlos. La imagen elegida para Halloween funciona así como una puerta de entrada a una pregunta científica concreta: cómo cambian los glaciares y qué mediciones permiten distinguir una variación estacional de una tendencia prolongada.