31/10/2026 - Edición Nº1362

Internacionales

Alerta regional

Bután: el lago glaciar Sintaphu desbordó y puso en guardia a Assam y Bengala Occidental

31/10/2026 | La emergencia avanzó por una cuenca compartida con India y puso bajo vigilancia las riberas del río Sankosh.

El desborde del lago glaciar Sintaphu, en el norte de Bután, activó alertas en India tras la crecida del 29 de octubre de 2026. El ICIMOD confirmó el viernes 30 que la vigilancia alcanzó Bengala Occidental y Assam. El aviso se concentró en poblaciones ribereñas del Sankosh, mientras los organismos de ambos países evaluaban los efectos y el volumen de agua liberada.

Una misma cuenca conecta el lago de altura con localidades situadas al otro lado de la frontera. El Sintaphu descarga hacia el Mo Chhu, que se une al Pho Chhu en Punakha y sigue como Punatsangchhu. En India ese curso recibe el nombre de Sankosh y continúa hacia el Brahmaputra. Esa continuidad explica que Alipurduar, en Bengala Occidental, y Dhubri, en Assam, recibieran avisos preventivos.

 

Punakha es la confluencia del Mo Chhu y el Pho Chhu. El mapa ubica la cuenca, pero no muestra el avance medido de la inundación.

La crecida glaciar y la cadena de alertas en la frontera

El fenómeno es una inundación por vaciamiento repentino de un lago glaciar. El agua acumulada puede superar o romper una barrera natural y descender mezclada con sedimentos y rocas. ICIMOD calculó que Sintaphu almacenaba entre 6 y 7 millones de metros cúbicos antes del episodio. Esa estimación no equivale al volumen descargado ni permite determinar por sí sola la altura alcanzada por la corriente aguas abajo.

Sintaphu ya figuraba en los inventarios de riesgo de Bután antes de esta emergencia. El Centro Nacional de Hidrología y Meteorología lo incluye entre los 17 lagos glaciares considerados potencialmente peligrosos en la evaluación nacional. Una inspección de 2023 estudió sus lagunas, barreras de morrena y relación con el glaciar. La clasificación exigía seguimiento, pero no permitía predecir el momento exacto de un desborde.

La primera crecida también afectó infraestructura en el territorio de Bután. Entre los daños preliminares figuraron sectores de rutas hacia Gasa y Laya, con dificultades para llegar a comunidades de montaña. Los desprendimientos de suelo y el arrastre de materiales pueden bloquear accesos incluso después de que baje el nivel del río. La magnitud total de las pérdidas seguía bajo evaluación, por lo que todavía no existe un balance definitivo.

La respuesta preventiva depende de detectar cambios y transmitir órdenes antes de la llegada del agua. El protocolo oficial de Bután contempla estaciones de nivel, un centro de control en Wangdue y sirenas en la cuenca de Punakha-Wangdue. Esas herramientas permiten organizar evacuaciones, pero requieren comunicaciones operativas y coordinación con India. Una alarma no confirma por sí misma que todas las localidades avisadas hayan sufrido inundaciones.

Crecida junto a instalaciones de paneles solares en Bután, en una imagen difundida por ICIMOD

Infraestructura expuesta a una crecida en Bután. Imagen difundida por ICIMOD con su comunicado del 30 de octubre. Fotografía: Bhutan Broadcasting Service.

Un embalse temporal mantiene abierta la vigilancia

El desborde dejó una acumulación temporal de agua en Taktsemakhang. El nuevo represamiento se formó cerca de la confluencia de Sintaphu Chhu y Lungu Chhu, aguas abajo del lago original. Su presencia exige observar el volumen almacenado y la estabilidad de los materiales que frenan el escurrimiento. Una rotura rápida podría producir otra crecida, aunque la información disponible no permite afirmar que esa segunda emergencia sea inminente.

El riesgo en India se concentró en los asentamientos próximos al Sankosh. La vigilancia abarcó especialmente Alipurduar y Dhubri, donde los avisos buscaron apartar a las familias de márgenes y terrenos bajos. La evacuación preventiva puede ser necesaria antes de que haya daños comprobados, porque una crecida súbita reduce el margen de reacción. Cada distrito necesita ajustar las medidas a los niveles del río y a sus propios accesos.

Vista del río Punatsangchhu cerca de Sopsokha, Bután, fotografiada en mayo de 2018

El Punatsangchhu continúa hacia India como río Sankosh. Imagen de archivo de 2018: Bernard Gagnon/Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.

Los episodios recientes de Nepal ofrecen un antecedente regional, no una reproducción exacta del desastre. News Digitales describió los lagos formados por bloqueos naturales en Nepal, que también podían descargar agua con rapidez. ICIMOD registra 388 desbordes glaciares documentados en el conjunto del Hindu Kush-Himalaya. La estadística muestra la necesidad de monitoreo, pero no permite atribuir una causa concreta al incidente de Sintaphu sin estudios adicionales.

La prioridad inmediata es seguir el nivel del Sankosh y examinar la estabilidad del embalse temporal. Las autoridades deben completar mediciones en Sintaphu, evaluar daños en caminos y mantener información oportuna para las comunidades de ambos países. Hasta contar con registros definitivos, conviene separar tres situaciones: una crecida ocurrida en Bután, alertas confirmadas en India y posibles efectos futuros. Esa distinción permite dimensionar la emergencia sin convertir advertencias en daños comprobados.