07/11/2026 - Edición Nº1369

Internacionales

Poder judicial

Trump pierde el Senado y arriesga años sin nuevos jueces en la Corte Suprema

06/11/2026 | Thomas tiene 78 años y Alito, 76: ninguno anunció su retiro y la Corte mantiene seis jueces conservadores.

La victoria demócrata del 3 de noviembre de 2026 abrió una disputa por el futuro de la Corte Suprema de Estados Unidos. El Partido Demócrata consiguió una mayoría proyectada de al menos 54 escaños en el Senado y asumirá su control el 3 de enero de 2027. Desde entonces, Donald Trump podría encontrar bloqueados sus próximos nombramientos judiciales, incluso si se produce una vacante durante los dos años restantes de su presidencia.

La principal preocupación republicana gira alrededor de Clarence Thomas y Samuel Alito, los dos magistrados de mayor edad del tribunal. Thomas tiene 78 años y Alito, 76, pero ninguno anunció que abandonará su cargo. Ambos integran la mayoría conservadora de seis jueces frente a tres de orientación liberal. Su continuidad adquiere importancia porque la Corte interviene en controversias sobre inmigración, derechos reproductivos, armas y atribuciones del presidente.

 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico. 

El Senado demócrata podrá impedir nuevos nombramientos de Trump

La Constitución estadounidense establece que el presidente propone a los jueces de la Corte Suprema, pero necesita la aprobación del Senado. Las confirmaciones pueden avanzar por mayoría simple desde 2017. Según el registro institucional del Senado, la Cámara alta puede rechazar candidaturas o impedir que lleguen a votación. Con la nueva distribución de bancas, Trump necesitaría conseguir apoyo opositor para confirmar a un sucesor conservador.

El bloqueo de una candidatura presidencial ya tiene un antecedente importante en 2016. Ese año, la mayoría republicana del Senado no tramitó la nominación de Merrick Garland, presentada por Barack Obama para reemplazar al fallecido Antonin Scalia. La vacante quedó pendiente hasta 2017, cuando Trump designó a Neil Gorsuch. Como explicó NewsDigitales tras las elecciones, el cambio de mayoría altera las posibilidades de nombrar jueces y funcionarios.

Samuel Alito, juez conservador de la Corte Suprema de Estados Unidos, en su retrato oficial de 2007

Trump también cuenta con un precedente favorable que explica la importancia del calendario legislativo. En septiembre de 2020 nominó a Amy Coney Barrett para reemplazar a Ruth Bader Ginsburg y consiguió su confirmación el 26 de octubre, antes de las elecciones presidenciales. Esa designación consolidó la mayoría conservadora actual. Sin embargo, repetir una operación semejante antes de enero de 2027 exigiría una vacante efectiva y suficientes votos republicanos para completar rápidamente el procedimiento.

Los republicanos conservarán el control del Senado hasta el comienzo del nuevo Congreso. La transición les deja un período limitado para tratar nombramientos pendientes y otras prioridades legislativas. Pero el calendario, por sí solo, no permite reemplazar a Thomas o Alito: alguno tendría que retirarse primero. Una renuncia anticipada podría facilitar una designación durante la actual mayoría republicana, aunque por ahora esa posibilidad permanece exclusivamente en el terreno de las especulaciones políticas.

Thomas y Alito: las edades y decisiones que condicionan la mayoría conservadora

Clarence Thomas es el magistrado con mayor antigüedad dentro de la actual Corte Suprema estadounidense. Fue designado por George H. W. Bush y asumió el 23 de octubre de 1991. Su trayectoria supera los 35 años y se caracteriza por posiciones jurídicas conservadoras. Las biografías oficiales del tribunal documentan su permanencia, pero no existe un anuncio público suyo sobre un próximo retiro que permita considerar disponible su banca.

Samuel Alito ocupa su puesto desde enero de 2006, después de haber sido nominado por George W. Bush. En octubre de 2026 indicó que permanecería durante el período judicial iniciado ese mismo mes, que se extiende hasta mediados de 2027. Esa declaración reduce las expectativas de una salida inmediata, aunque no permite anticipar sus decisiones posteriores. La discusión sobre su futuro está asociada al calendario político, sin que exista una renuncia formal presentada.

Clarence Thomas, integrante de la Corte Suprema de Estados Unidos desde 1991, en su retrato oficial de 2007

La continuidad de ambos jueces también plantea interrogantes sobre el escenario electoral de 2028. Si los demócratas conservan el Senado, un futuro presidente republicano podría enfrentar dificultades semejantes para confirmar magistrados. Si cambia la presidencia, una eventual vacante podría abrir posibilidades diferentes. Ninguno de esos resultados está asegurado: dependen de elecciones futuras, de decisiones personales de los integrantes del tribunal y de los acuerdos legislativos que puedan alcanzarse.

El 3 de enero de 2027 será la fecha que modifique formalmente el equilibrio político de las confirmaciones judiciales en Washington. Hasta entonces, la Corte Suprema continuará con sus nueve integrantes y su mayoría conservadora de seis a tres. La derrota republicana no altera esa composición automáticamente, pero reduce la libertad de Trump para renovarla. La consecuencia central es que una futura vacante podría convertirse en una disputa prolongada entre la Casa Blanca y el Senado.

Relacionadas
Más Noticias