La economía argentina se encuentra en recesión y las proyecciones que realizan las consultoras que releva el Banco Central tienden a empeorar mes a mes.
En su Relevamiento de Expectativas de Mercado de este mes, el BCRA registró tres datos clave: una menor actividad, una mayor inflación y un tipo de cambio más atrasado respecto al informe anterior.
Publicamos el Relevamiento de Expectativas de Mercado de octubre de 2026. Más información: https://t.co/DD0DTKgflt #REMBCRA https://t.co/PSGlZsAgz0
— BCRA (@BancoCentral_AR) November 5, 2026
El dato más impactante del informe es el brutal recorte sobre las expectativas de crecimiento de la economía argentina en este 2026.
Es que los datos oficiales del INDEC del mes de agosto exhibieron un rebote muy marginal frente al derrumbe de julio, y todas las consultoras pasaron a descontar que el país entró en recesión.
Para ser considerada recesión, en términos técnicos, se requieren dos trimestres seguidos de caída de la actividad económica respecto al período inmediato anterior.
Luego de la caída registrada por el INDEC en el segundo trimestre del 0,6%, las consultoras estiman que la economía retrocederá entre 2 y 2,3% en el tercer trimestre.
Ello implica una baja de entre 0,9 y 1,4 puntos porcentuales respecto a lo que estimaban hace un mes atrás.

Si bien esperan un rebote en el cuarto trimestre, la actividad avanzaría solo entre 0,7% en todo el 2026, muy por debajo de lo que se proyectaba solo un mes atrás (1,2/1,5%).
Esta semana, el ministro de Economía, Luis Caputo, adjudicó el menor crecimiento al "shock externo".
Para octubre, las consultoras mejor rankeadas sostuvieron sus proyecciones de inflación en 1,8%, con estancamiento en noviembre y una leve aceleración en diciembre, que suele ser estacionalmente más movido.
Así, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2026 cerraría con un 30% acumulado, apenas 1 punto por debajo de 2025. Recién para 2027 se espera una desaceleración al 21,9%.

Las consultoras mejor rankeadas por el Banco Central esperan un dólar promedio en noviembre de $1.550,30, 1,7% por encima de octubre y $22 menos que lo que se esperaba un mes antes.
Recién para enero se proyecta que el tipo de cambio supere los $1.600.

Con una suba de precios mayor a la esperada, y un dólar más bajo, el tipo de cambio real tendería a seguir apreciándose. Como consecuencia, los bienes argentinos se encarecerán aún más en dólares.
En el contexto del triunfo de Lula en Brasil, y la relativa devaluación de su moneda, un peso más apreciado abaratará las vacaciones en las playas del país vecino, de cara a una nueva temporada estival.