El presidente Alberto Fernández confirmó hoy que ayer culminó el proceso de canje de deuda que propuso el Gobierno a sus acreedores externos, que le permitirá salir del default en pocos días más.

El presidente Alberto Fernández afirmó que hoy es «un día muy importante para la Argentina», al anunciar que con el canje se logró reestructurar un 99% de la deuda. El mandatario reconoció que el país estaba «encerrado en un laberinto».

Así lo dijo el jefe de Estado en un acto que se llevo a cabo en el Museo del Bicentenario del que también participaron la Vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el ministro de Economía, Martín Guzmán, gobernadores, legisladores, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

«La Argentina estaba en default, pero hoy tenemos la tranquilidad de que no hemos traicionado la confianza porque hicimos las cosas tal como prometimos hacerlas», sostuvo Fernández. Además, agregó que «la deuda no la van a pagar los que peor están, los que más necesitan» y añadió que el país tiene que «asumir la responsabilidad de lo que pasó y que no vuelva a pasar nunca más».

«Tomemos conciencia de lo que significa entrar en el laberinto de la deuda», sostuvo el mandatario, y señaló que «cuando hay que pagar tenemos menos dinero para educar a nuestros hijos y para los hospitales».

El presidente señaló que «los jubilados siempre han sido la variable de ajuste al que nos condenó el endeudamiento». Además, llamó a repensar una Argentina «que se reestructure de otro modo para terminar con este país injusto que tenemos».

Luego, Fernández realizó un agradecimiento a todos los que lo acompañaron durante el proceso de renegociación, e hizó hincapié en la ayuda que le brindó el Papa Francisco, el presidente de México, el de España, y la mandataria alemana Angela Merkel. Por último, finalizó agradeciéndole el apoyo a la Directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y adelantó que espera en breve «despejar el otro obstáculo«, en relación a la negociación que encarará con el organismo internacional.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, dio a conocer los resultados de la operación financiera que terminó el viernes pasado, con una adhesión superior al 93,55%. Por la activación de las cláusulas de acción colectiva, el porcentaje se elevó al 99 por ciento.

El ministro de Economía comenzó el acto explicando las condiciones de la negociación desde su inicio en diciembre, cuando las condiciones eran «críticas», y las bases sobre las que se buscó llegar a un acuerdo, a la vez que agradeció el apoyo del Congreso Nacional para avanzar en este proceso. También recordó que el Gobierno se guió por el principio de respetar el tratamiento igualitario entre la deuda bajo ley extranjera y local, y destacó el «gran apoyo» entre los gobernadores, empresarios y los economistas internacionales.

Se trata del resultado acumulado luego de tres canjes, luego de que en los dos primeros se llegara a una cifra baja, lo que llevó al Gobierno a elevar la oferta de los 40 dólares iniciales a casi 55 dólares, muy cerca de lo que pretendían los grandes fondos de inversión, que se sumaron al canje en los últimos días.

La duda del mercado pasaba por si el Gobierno no había podido llegar a la mayoría necesaria para activar las cláusulas de acción colectiva (CACs), y por la tarde se mencionaba que ese había sido el caso con el Par 2038, que tenía unos 7200 millones de dólares para canjear.

En cualquier caso, si alguna serie quedaba sin canjear en forma total, el Palacio de Hacienda podía terminar de hacerlo más adelante con el stock restante. De este modo, con la estrategia de reasignación, se limitó en forma tajante el poder de daño de los holdouts, que no contaban con limitaciones después del default registrado a fines del 2001, lo que les permitió ganar sus causas judiciales en los tribunales extranjeros hasta fines del 2015.

De este modo, los nuevos bonos empezarán a cotizar en forma virtual en los próximos días, se intercambiarán este viernes 4 y el 7 cotizarán en forma oficial en los mercados. Por lo tanto, en una semana, las calificadoras de riesgo estarán en condiciones de sacar al país del default en el que entró a partir del 22 de mayo.

A su vez, mañana culmina el período para que los bonistas ingresen con mejores condiciones al canje de deuda bajo ley local, cuyo cierre definitivo es el 15 de septiembre y en el que se espera también una muy alta adhesión, por la alta participación del sector público y de los inversores institucionales privados.