El Ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni, desmanteló las oficinas de Prensa  y Ceremonial del Ministerio de Seguridad. Su Jefe de Gabinete presentó su renuncia.

En medio de una situación histórica y caótica como es la pandemia de coronavirus, y especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde el número de contagios y de fallecidos no dejan de aumentar, el Ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, tomó una decisión polémica y definitivamente arbitraria: disolvió tanto el área de Prensa como la oficina de Ceremonial del Ministerio que conduce.

El área de Prensa es la encargada de la comunicación no sólo del titular de la cartera, sino también de todo lo que ocurre en el Ministerio, que cuenta con 90 mil policías en el territorio provincial.

En épocas de pandemia, las oficinas de Prensa y Ceremonial que ahora están cerradas funcionaban en la base operativa que Berni creó en la Departamental de La Matanza para estar «en el centro de la escena» y no trabajar desde La Plata, que es donde el Ministerio tiene su asiento.

Seguramente la localidad de La Matanza le resulte más cómodo a Berni para trasladarse a todos los programas de televisión, en donde ya no concurre como Ministro de Seguridad sino que asiste en calidad de panelista para opinar sobre la pandemia de coronavirus en lugar de comunicar acerca de su trabajo específico, que es cuidar a los bonaerenses. Para el ministro, resguardar a la ciudadanía de la inseguridad no parece ser su principal preocupación.

La oficina de Prensa que el funcionario desmanteló cuenta con más de 40 años de historia. Allí trabajaban más de 35 personas, entre locutores, periodistas, redactores y fotógrafos. En su mayoría, se trata de personal policial administrativo profesional con título universitario y un gran conocimiento en la materia. Tan solo seis son empleados civiles que no pertenecen a las fuerzas de seguridad, y son quienes, según las fuentes consultadas, quedarían trabajando «por el momento».

También el área de Ceremonial contaba con personal policial idóneo y titulado en la materia para gestionar todas las visitas del ministro a los diferentes municipios, como así también todo lo relacionado a reuniones protocolares y traslados de Berni.

La decisión del funcionario fue cerrar ambas oficinas y trasladar a más de la mitad de los profesionales, que trabajan allí hace más de 15 años, a distintas oficinas para que cumplan «tareas administrativas» en comisarías y otras dependencias policiales, llevándose por delante así carreras de muchos años y un gran trabajo realizado durante mucho tiempo.

Una directora del área, con más de 25 años de trabajo y destacada trayectoria debió presentar su renuncia, ante semejante atropello institucional y ante la descalificación de todo el trabajo que el área realizó durante los últimos años. También el jefe de Gabinete, uno de los hombres de mayor confianza y amigo personal de Berni, Mario Baudry, presentó su renuncia.

Baudry es abogado, contador, dueño de la revista La Tecla de La Plata y actual pareja de una de las exmujeres de Diego Maradona, Verónica Ojeda. Su salida de la cartera de Seguridad se asocia a varios episodios que ocurrieron en los últimos meses. Uno de ellos tiene que ver con una polémica ocurrida en la ciudad de Brandsen, cuando funcionarios de ese municipio denunciaron al ahora exfuncionario por abuso de autoridad.

Baudry llegó a un control en ese distrito en el que había sido detenida su pareja Verónica Ojeda e increpó a los agentes policiales que la habían detenido. Según la denuncia, por la que se inició una causa que tramita en la Justicia Federal de La Plata, Baudry intercedió para que se permita circular a su pareja, quien había mostrado un permiso falso para circular.

Luego de este episodio, Sergio Berni salió a «bancar» a su mano derecha. «Será la Justicia quien tendrá que investigar si existió maltrato», soltó el ministro en esa oportunidad, evitando cuestionar al funcionario. El Sindicato de Prensa Bonaerense (Si.Pre.Bo) emitió un comunicando repudiando este hecho, como así también periodistas y voceros de distintos medios y organismos gubernamentales alzaron su voz contra las declaraciones del ministro.

Sergio Berni será recordado en varias dependencias policiales, pero no como un ministro que trabajó por la seguridad de la provincia de Buenos Aires, sino como alguien que toma decisiones desquiciadas en uno de los momentos más complejos que le tocó atravesar a nuestro país: una pandemia con una crisis económica y social sin precedentes, en la cual el delito avanza en forma estrepitosa.