El presidente Alberto Fernández presentó hoy el Plan Gas desde el Yacimiento de Loma Campana, en Vaca Muerta.

El presidente Alberto Fernández ratificó hoy el objetivo de su gobierno de «reconstruir YPF» con inversión ya que, según dijo, el país necesita a la empresa «más viva y más fuerte que nunca», luego de que la dejara «endeudada» la anterior gestión, tal «como dejó también al país».

El jefe de Estado dio este mensaje a las autoridades de YPF y de la provincia de Neuquén al encabezar hoy la presentación del Plan Gas desde el yacimiento de Loma Campana, situado en la localidad de Añelo, centro de la producción de gas y petróleo no convencional en la formación Vaca Muerta.

«Estamos convencidos que estamos invirtiendo en Argentina para que se desarrolle», destacó el mandatario, quien celebró también que la iniciativa «significa más trabajo», al tiempo que garantiza el gas que la Argentina necesita para vivir y para producir».

El plan implicará «dejar de pensar en importar gas, que son divisas que se van del país y por las que todos sufrimos», completó Fernández, y asumió: «pensar en tener el gas suficiente, producido en Argentina, es una enorme tranquilidad».

El lanzamiento del Plan Gas desde Vaca Muerta, encabezado por Alberto Fernández

El mandatario recordó que en este contexto el Gobierno nacional tomó la decisión de «no aumentar las tarifas en un 70 por ciento, tal como estaba previsto, para que los argentinos no se queden sin gas«, y destacó «la importancia de que el Estado se ponga al frente cuando la economía se paraliza y de que se asocien el esfuerzo de empresarios y trabajadores».

El Plan Gas

El objetivo del Plan Gas es incentivar el crecimiento de la producción de gas en los próximos años y acentuar la integración de las industrias pyme con las cuencas, incorporando más valor agregado nacional y generando nuevos puestos de trabajo.

Para alcanzar ese crecimiento, el plan busca generar herramientas que incentiven nuevas inversiones en la oportunidad que brindan los recursos convencionales y no convencionales.

Los objetivos implican un descenso en las necesidades de importación, un ahorro en dólares y la consecuente mejora de la situación fiscal.