Carmina Pérez Bertolli tiene 27 años, es originaria de la provincia de Tucumán, llegó a Buenos Aires para estudiar teatro y finalmente eligió la física, hoy es becaria del Conicet y se encuentra realizando un doctorado en astrofísica

Tiene 27 años, es estudiante de la universidad pública y la semana pasada recibió el premio “Luis Másperi” a mejor tesis del país por su tesis de licenciatura. Carmina Pérez Bertolli es física recibida en la Universidad de Buenos Aires (UBA), actualmente se encuentra realizando un posgrado en Astrofísica en el Instituto de Tecnologías en Detección y Astropartículas (IteDA), instituto que pertenece a la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Conicet y además es becaria doctoral de este último.

Desde News Digitales hablamos con ella quien muy amablemente nos contó sobre sus inicios académicos, el desarrollo de su tesis de grado, el acceso a la universidad pública, el feminismo y el lugar de la mujer en ciencia.

Entre risas nos contó que su recorrido fue “raro” porque cuando finalizó la secundaria comenzó a estudiar teatro en su provincia natal, Tucumán y luego llegó a Buenos Aires también para continuar con el teatro, pero que un día su hermano le prestó el libro El gran diseño de  Stephen Hawking y Leonard Mlodinow donde se tratan distintos temas como la historia de la ciencia y la física cuántica, en ese sentido resalta: “Ese libro me voló la cabeza, me hizo que quiera estudiar esto”. “Después me anoté en el CBC de la UBA” completa Carmina

ND: ¿Qué se significó para vos haber ganado el premio “Luis Másperi” a mejor tesis del país?

“Es una motivación muy grande -nos cuenta-, sobre todo porque durante toda la jornada (de la entrega del premio) escuché las otras charlas y los jurados eran increíbles, no esperaba ganar. Fue una sorpresa para mí y para mis directores. El premio implica además una publicación en la revista de la Asociación

ND: ¿Querés contarnos un poco de que trata tu tesis?

“Mi tesis está enmcarcada dentro de lo que es el ‘proyecto Andes’, realizado por científicos latinoamericanos que proponen instalar un laboratorio subterráneo en la frontera entre Argentina y Chile a la altura de la provincia de San Juan y la región chilena de Coquimbo. Esto sería un gran avance para la física no solo en nuestro país sino que para toda Latinoamérica porque sería el primer laboratorio subterráneo en el hemisferio sur y el tercero más profundo del mundo

Ante la pregunta sobre el laboratorio y la razón para que esté bajo tierra nos cuenta que “cuanto más profundos son los laboratorios más sensibles pueden ser los experimentos. Andes alojará experimentos de temas que están en boga como la detección de nutrinos y la búsqueda de materia oscura, experimentos que son muy difíciles de realizar, por lo que requiere que haya la menor cantidad de señales que perturben los mismos. Por ese motivo los experimentos se realizan a miles de metros de profundidad”

Además, explica que lo que ella realizó fue «estudiar el ruido, las partículas que perturban las señales de éstos a través de simulaciones por sofware (ya que el laboratorio aún no está instalado) del flujo de muones que se generan en la atmósfera y que son grandes candidatos a interferir en las señales, al ser una partícula que tiene mucha masa dentro de la escala de partículas; que pueden llegar al laboratorio y perturbar los experimentos de alta sensibilidad. Entonces, para que la instalación de estos experimentos sea óptima se deben realizar estos cálculos previamente«

ND: La ciencia es un terreno de disputas, no solo teóricas sino también en relación a cuestiones de género ¿cómo fue tu experiencia con eso?

Con las cuestiones de género yo creo que todavía nos falta bastante, creo que las mujeres hemos conquistado muchos lugares y justamente, ayer se entregó el Premio Nobel y lo ganó Andrea Ghez, que es la cuarta mujer en ganarlo en toda la historia del Nobel de física, entonces a mí me parece que eso no es casual, que haya tan pocas mujeres que ganaron un Nobel y que solamente el 30% en las carreras de ciencia y técnica seamos mujeres; me parece que eso habla de una cultura en la que no se le da la opción a las niñas y a las adolescentes desde un lugar cultural de formarse como científicas o técnicas. Pasa también en muchos otros ámbitos, como en el deporte, dependiendo cual, también es un lugar de difícil acceso para las mujeres. En muchos ámbitos nos ‘estamos metiendo’, pero sin embargo todavía falta un componente de igualdad y de respeto que no hay

En esta linea, Carmina Pérez Bertolli habló sobre el trato que recibió luego de que su historia se viralizara en las redes sociales de la UBA y de la UNSAM que posteriormente se replicó en miles de mensajes: “A mí personalmente, con la difusión que tuve con lo que fue el premio, he recibido un montón de saludos, felicitaciones y comentarios hermosos de un montón de gente muy linda que agradezco muchísimo y me emociona un montón, pero también he recibido comentarios con faltas de respeto, muchos insultos sobre mi ideología sobre ciertas temáticas como la legalización y despenalización del aborto

Y agrega: “Me parece que uno puede tener diferencias de opinión pero los planteos se tienen que hacer con respeto y yo no me he sentido respetada, sobre todo por hombres, porque para ellos seguimos siendo un objeto, sea cual sea nuestra imagen, cuando en realidad nosotras no siempre queremos la atención de ellos e incluso a veces ni siquiera nos interesa, seamos científicas, modelos, actrices, deportistas o lo que sea, no somos el objeto de evaluación de los hombres por defecto. Eso que pasa en todos los ámbitos es algo por lo que tenemos que pelear, por el respeto, espero que la lucha siga para adelante

ND: En relación a los debates que se dieron en los últimos años sobre las universidades, ¿qué se siente representar a la universidad pública con este premio?

“La universidad pública es algo a lo que le tenemos que sacar provecho ya que la calidad educativa que hay en la universidad pública es increíble. Yo cursé con científicos y científicas que tienen reconocimiento internacional, en nuestro país hay una calidad de ciencia que es muy alta y que la tenemos que apreciar porque eso nos da independencia, ser dueños de nuestra propia ciencia nos da independencia

A su vez, enfatiza en que “el nivel educativo de la universidad pública es excelente, de todas formas soy consciente que tengo ciertos privilegios en el sentido de que tuve el apoyo económico de mi familia durante mi carrera cosa que otras personas no tienen, por eso creo que con que sea pública eso no alcanza para que todos podamos acceder a ella; si bien es un muy buen punto de partida, pienso que se tiene que trabajar mucho más en la presencia de becas estudiantiles, de facilitación de material, que todos tengan acceso a la tecnología que se necesita como computadoras e internet. Sin ir mas lejos las personas que no tienen internet ni computadora con todo este problema de la pandemia ¿cómo hacen para asistir a sus clases?, por eso creo que hay mucho más para trabajar. La universidad pública es un gran punto de partida pero todavía el acceso a ella no está tan generalizado

ND: Por último, ¿qué les dirías a aquellas niñas sueñan con estudiar carreras científicas pero que quizás no cuentan con las oportunidades, el apoyo o la motivación suficiente? ¿y cómo crees que sea posible favorecer el acceso de ellas a la ciencia y a la técnica?

“Me parece que sería muy fácil decir que uno siga sus sueños a pesar de cualquier dificultad, pero yo se que las dificultades están, por eso les diría que hagan lo posible, que tienen la capacidad, pero entendiendo que no siempre depende de unx tener la oportunidad, que siempre tiene que haber una ayuda extra que parte de la educación, que a las niñas se las motive en ese sentido donde además juegan muchas partes como la crianza, la educación, el acceso económico, que no haya gente que se quede afuera de la educación. Y a las niñas y adolescentes que quieran ser científicas les digo que las re banco y que tenemos que seguir conquistando nuestros lugares, nuestros derechos y el respeto que nos merecemos; pero siento que la educación que, si bien es accesible, tiene que ser más accesible todavía” nos dice para cerrar Carmina Pérez Bertolli, a quien agradecemos inmensamente por su buena predisposición para la realización de la nota