La docente pidió auxilio al 911, se llamaba Rosa del Milagro Sulca tenía 48 año y apareció asesinada, los sospechosos son jóvenes de 17 y 19 años

Rosa del Milagro Sulca era docente y pidió auxilio al 911 a las 2.40 am del martes. La mujer que llamó al servicio de emergencia de Salta al grito desesperado de: «Me están matando». Sin embargo, una voz femenina interrumpió el pedido de la mujer y alegó que era su tía y que tenía problemas de salud.

Ante este llamado, la operadora del 911 dió aviso de la situación y la policía acudió al domicilio de calle Amalia Aybar al 1400, en el barrio Villa Mitre de la capital provincial. La policía llegó al lugar 5 minutos mas tarde pero nadie contestó el llamado, según informaron fuentes del Ministerio Público Fiscal provincial al medio Infobae también trataron de comunicarse al teléfono desde el cual se realizó el llamado de alerta pero nadie contestó. Y ante la negativa los efectivos se retiraron del lugar.

Ese martes por la tarde la policía volvió a presentarse en el domicilio alertados por una vecina que llamó al 911 ya que no vio a la mujer en todo el día. Además la vecina agregó que le llamó la atención que las luces de la casa estaban prendidas.

Es por ese motivo que los oficiales decidieron entrar a la fuerza a la casa y se encontraron con el cuerpo de la docente, sin vida y con signos de haber sido apuñalada.

Rápidamente se realizaron las pericias y se llevó al cuerpo al Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) para hacerle la autopsia. Mientras tanto los primeros resultados arrojaron que la mujer sufrió una muerte violenta: Recibió 17 puñaladas en la parte superior de su cuerpo.

Por el crimen detuvieron a dos sospechosos, un joven de 17 años y uno de 19 que serán indagados por el fiscal Torres Rubelt por homicidio criminis causa, con alevosía.

Investigación paralela:

Por otro lado, se inició una causa para investigar el accionar de los policías que se retiraron del domicilio la madrugada que asesinaron a Sulca. La Procuración General de la provincia, a cargo Abel Cornejo, ordenó la constitución de Unidad Fiscal integrada por los fiscales Pablo Rivero y Verónica Simesen de Bielke para investigar este accionar.