La industria frigorífica argentina comenzó a encender señales de alerta sobre el escenario internacional de la carne vacuna luego de la feria SIAL de Shanghái, uno de los principales eventos del comercio alimenticios del mundo.
En una editorial firmada por Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), el sector describió un contexto de “incertidumbre” marcado por cambios comerciales en China, mayor competencia internacional y una caída sostenida en la demanda doméstica.
El dirigente empresario sostuvo que el mercado chino atraviesa una etapa de reorganización tras la aplicación de salvaguardias y cupos de importación de carne vacuna, una medida que ya impacta sobre los principales exportadores del mundo. En ese marco, advirtió que Brasil y Australia avanzan rápidamente sobre sus cuotas mientras Argentina mantiene un ritmo de cumplimiento “regular”, apenas por encima del 30%.
Stand argentino en la feria SIAL de ShangháiLas definiciones llegaron en momentos en que China sigue siendo el principal destino de la carne vacuna argentina en volumen y después de varios meses de recuperación de los precios internacionales.
Según explican desde el sector exportador, el valor de la tonelada enviada al gigante asiático llegó a mostrar incrementos interanuales de entre 15% y 20% a comienzos de año, aunque comienza a crecer la cautela entre frigoríficos y operadores.
Uno de los puntos más sensibles de la editorial de Urcía fue la advertencia sobre el nivel de stock acumulado por importadores chinos.
Según describió tras su paso por la SIAL de Shanghái, en la feria predominó entre los compradores la percepción de que existen volúmenes importantes almacenados, una situación que podría presionar a la baja los precios internacionales durante los próximos meses.
Ese escenario genera preocupación en la industria frigorífica porque coincide con un contexto global cada vez más competitivo.
Urcía señaló además que, luego de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a China, el país asiático habilitó 77 nuevos establecimientos procesadores de carne vacuna de Estados Unidos y renovó licencias por cinco años a otras 400 plantas.
La decisión fue leída dentro del sector como una señal de apertura hacia proveedores norteamericanos que podría alterar el equilibrio exportador y aumentar la presión sobre países sudamericanos como Argentina y Brasil.
La advertencia de FIFRA aparece pocos días después de que exportadores argentinos participaran en la SIAL en medio de una fuerte competencia con Brasil y Australia por consolidar posiciones en el mercado chino.
En las últimas semanas, distintos referentes del sector habían destacado que China seguía ofreciendo oportunidades para la carne argentina pese al contexto internacional.
Sin embargo, el nuevo análisis firmado por Urcía muestra un cambio de clima dentro de la industria: el optimismo por la mejora de precios internacionales empieza a convivir con señales de desaceleración y mayor incertidumbre comercial.
A las tensiones externas se suma además un frente doméstico complicado para frigoríficos y matarifes. En su editorial, Urcía advirtió sobre una caída de la demanda interna asociada al deterioro del poder adquisitivo y al impacto de los aumentos recientes en el precio de la hacienda.
Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA)Según planteó, aunque los valores ganaderos todavía se mantienen en “buenos niveles”, la pérdida de rentabilidad en distintos eslabones de la cadena podría reducir la demanda de animales y provocar una corrección en las cotizaciones.
En ese contexto, desde FIFRA remarcaron la necesidad de sostener una relación comercial fluida con China y destacaron el trabajo conjunto realizado en Shanghái junto a la Secretaría de Agricultura, Cancillería, SENASA y el IPCVA para preservar la presencia argentina en el principal mercado de exportación de carne vacuna.