Tres informes clave del INDEC en materia de consumo masivo-ventas en supermercados, mayoristas y shoppings- dan cuenta de una falta de dinamismo en la Argentina de Milei.
Según el INDEC, en el consumo en supermercados, se registró el tercer mes consecutivo de baja interanual. En marzo, las ventas se mantuvieron constantes en relación a febrero, pero exhibieron un retroceso de 5,1% respecto a un año atrás.
Así, acumula un primer trimestre con una caída del 3,1% respecto al mismo período de 2025, y del 11,9% en relación a 2023.

Como consecuencia, a su vez, el personal ocupado retrocedió 2,3% interanual, principalmente cajeros, administrativos y repositores, y 1,1% mensual.
En términos nominales, las ventas aumentaron 20,5%, destacándose por encima del nivel promedio los rubros “Carnes”, con 41,9%; “Panadería”, con 27%; “y “Alimentos preparados y rotisería”, con 25%.
Por su parte, la situación en los mayoristas es crítica. En marzo, las ventas cayeron 1,4% en relación a febrero y 7,2% respecto a un año atrás. El derrumbe en relación al mismo mes de 2023 alcanza el 20,5%.

De este modo, en el primer trimestre de 2026 las ventas se encuentran 2,6% por debajo del mismo período de 2025, y 17,8% en relación al primer trimestre de 2023.
Esta merma del sector explica la pérdida de puestos de trabajo: cayeron 7,4% respecto al año anterior y 0,5% en términos mensuales.
Por último, las ventas en shoppings acumulan diez meses consecutivos de baja interanual. En marzo, fue de -13,3%.
No obstante, las ventas rebotaron 1,5% en la comparación mensual. Acumulan así una baja de 5,7% en el primer trimestre del año.
Un dato llamativo es el derrumbe en el Gran Buenos Aires y en el norte del país: las ventas cayeron en términos nominales entre 5 y 6% en relación a marzo de 2025.
En suma, los datos de consumo masivo no siguieron en el tercer mes del año la tendencia del agregado de la economía, que se expandió 5,5% interanual y 3,5% en relación a febrero.
La divergencia entre el consumo masivo y el consumo agregado de la economía se relaciona con el concepto de ingreso disponible: las familias gastan cada vez más en gastos fijos -alquileres, tarifas, prepaga, comunicación- y tienen menores recursos para destinar a supermercados y shoppings.
La consultora Equilibra estimó, considerando el ingreso de 14,5 millones de personas (entre jubilados y asalariados), que mientras los ingresos totales perdieron 7% contra la inflación desde la asunción de Milei, el poder de compra del ingreso disponible se desplomó 12%.

Otra manera de comprender el mismo fenómeno es poniendo el foco en la manera en la que el INDEC mide la inflación. Al no captar una canasta representativa de los consumos actuales, la suba de precios que releva el organismo es menor a la que efectivamente padecen los hogares, y por ende, el INDEC registra una caída más leve de los ingresos de la que se siente en las familias.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), señalaron que de utilizarse la canasta de 2017/8, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados entre noviembre 2023 y marzo de 2026 aumentaría, del 9,2% registrado hoy, a un 18,8%.
