Los salarios han sido una de las anclas inflacionarias clave para el gobierno de Javier Milei. El Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) calculó las pérdidas sufridas por los trabajadores, pero también por jubilados, sindicatos y el propio Estado.
En el caso de los salarios estatales, la decisión depende directamente del Estado, pero en el caso de los privados, también el Gobierno ha influido, a través de la no homologación de acuerdos salariales.
El año pasado, el tope de las paritarias impuesto por Milei era del 1% y ahora subió a 2%, dando cuenta del incremento de la inflación.
El salario estatal es por lejos el más castigado. Desde la asunción de Milei, cada trabajador perdió en promedio el 22% de su poder adquisitivo.

El ajuste perpetrado alcanza números alarmantes. En estos más de 2 años, cada trabajador público perdió $13,3 millones, de acuerdo con las estimaciones del MATE.
Por su parte, los salarios privados, si bien mejor ubicados en relación a los públicos, también han sufrido un deterioro. Los últimos 7 meses han perdido contra la inflación y la caída se ha acelerado, ubicándose 9% por debajo del nivel que tenían al asumir Milei.
El recorte salarial acumulado también resulta sorprendente. En estos más de 2 años, cada trabajador privado perdió, en promedio, $2,4 millones, según los cálculos del MATE.

Este deterioro de los salarios redunda en una transferencia billonaria de ingresos que, según el MATE, ya asciende a $85,9 billones, y no solo perjudica a los trabajadores, sino también al Estado y a los sindicatos:

También los jubilados sufren los recortes de Milei. El poder de compra de los haberes se redujo 24% respecto a 2023. En promedio, cada jubilado dejó de percibir $6,6 millones en estos más de 2 años, de acuerdo con los cálculos del MATE.
Quienes cobran la mínima fueron los más afectados: no sólo resignaron 30% de poder de compra, sino que la pérdida acumulada es equivalente a 7,8 jubilaciones de 2023.

Dicha pérdida explica por qué cada vez más jubilados deben salir a buscar trabajo para alcanzar ingresos mínimos.
Cabe recordar que el bono de $70.000 para la mínima continúa congelado desde hace más de dos años (marzo de 2024), licuándose frente a los aumentos de precios.
De haberse actualizado con el mismo criterio de los haberes, el bono debiera ser en junio del triple de su monto: $209.990.
Hacia adelante, el Gobierno no ha dado señales de actualizarlo. Así, los adultos mayores continúan sufriendo el ajuste de la gestión Milei.