El empleo registrado en Argentina retomó su tendencia a la baja, tras la excepción de febrero. Según datos de la Secretaría de Trabajo, en marzo de este año, se destruyeron 10.728 puestos asalariados registrados.

El 71% corresponden al sector privado, en el cual se perdieron 7.603 puestos, borrando la recuperación del mes pasado.
Desde el cambio de gobierno, la caída del empleo asalariado registrado alcanza los 314.461 puestos de trabajo:
La destrucción de empleo privado es federal: afecta a todas las provincias, menos a Neuquén y Río Negro, pero que lejos están de compensar lo que sucede en el resto del país. ¿Cuántas provincias como Neuquén se requieren para recuperar el empleo perdido?
De las 24 jurisdicciones, las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo 7 mejoraron el empleo privado en el mes de marzo. Neuquén fue la que lideró la creación, con 1.312 puestos de trabajo en el sector privado.
Le siguieron Tucumán (+443), San Juan (+269), Santa Fe (+211) y Río Negro (+136). Estas subas no lograron compensar las bajas en las otras jurisdicciones.
17 jurisdicciones perdieron empleo, lideradas por Buenos Aires (-1.724), CABA (-1.450), La Rioja (-817), Santiago del Estero (-793) y Misiones (-707).
Desde noviembre de 2023, sólo 2 jurisdicciones lograron incrementar el empleo asalariado privado. En Neuquén se crearon 9.501 puestos, seguido de Río Negro (+3.294). Representan un crecimiento del 6,6% y 3% respectivamente.

La situación es diametralmente opuesta en la provincia de Buenos Aires, donde se perdieron 76.606 empleos privados, CABA, que redujo 38.671 el número de puestos y Córdoba, donde se destruyeron 15.698 empleos.
Si analizamos, en cambio, en términos porcentuales, Santa Cruz es la provincia más afectada: perdió el 16,1% de sus puestos en tan solo 28 meses de gobierno libertario. Le sigue Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur con el 14,4% de caída, y Formosa con el 12,2%.
La divergencia es evidente: mientras la provincia que más creó empleo sumó 9.501 puestos, la que más perdió redujo 76.606 puestos, de un total destruidos de 216.643.
De este modo, se necesitan casi 23 provincias como Neuquén creando empleo para compensar la caída en el resto de las jurisdicciones del país.
En conclusión, la pérdida de empleo en la Argentina de Milei tiene una dimensión federal, con pocas excepciones. Los puestos de trabajo prometidos por el RIGI están lejos de compensar las pérdidas.
Pese a que el Gobierno afirma que la reforma laboral viene a corregir esta situación, la mayoría de los especialistas coincide en que el problema es el modelo económico, incapaz de crear trabajo para 47 millones de argentinos.