Hoy es un día clave para la economía argentina: el INDEC dará a conocer a las 16 horas el dato de inflación correspondiente al mes de julio. ¿Por qué resulta tan relevante? No solo porque indica cómo se movieron los precios y genera expectativas hacia adelante, sino porque impacta en el bolsillo de millones de personas.
El último dato del IPC oficial fue en junio, de 1,9%. Así, se alcanzaron tres meses consecutivos de inflación desacelerando respecto al mes anterior.
La racha es celebrada por el gobierno, luego de diez meses en que los precios aceleraban en relación al mes previo.
Sin embargo, la promesa de un IPC empezando con 0 sigue sin cumplirse, y lo más probable es que en 2026, la inflación cierre en un nivel similar al del año pasado.

En la previa, el viernes 7 de agosto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires publicó su IPC local y despertó las alarmas con un 2,9%, acelerándose 1,1 puntos porcentuales respecto al mes anterior.
Los servicios traccionaron al alza, al aumentar 3,8% mientras que los bienes se incrementaron 1,4%.
Esto constituye un primer factor a tener en cuenta para entender por qué a nivel nacional no se espera que el IPC se acerque al de CABA: el peso que tienen los servicios en la canasta con la que se mide la inflación en la Ciudad es significativamente más importante que a nivel país.

No obstante, las mediciones privadas creen que estará cerca de 2%, lo que implicaría una aceleración respecto a junio (1,9%).
Las entidades que releva mensualmente el Banco Central (REM) prevén para julio un IPC del 2%, por encima de junio. Las mejor rankeadas (el “top-10”) lo estiman levemente inferior (1,9%), en línea con el mes anterior.

Eco Go, la consultora liderada por Marina dal Poggetto, estimó un 2,1%, con los alimentos traccionando el alza, con una suba promedio del 1,8%.
Dentro de los alimentos, “carnes (1,2%) y verduras (0,6%) mostraron incrementos acotados” mientras “la categoría de lácteos y huevos destacó con un alza del 2,9%”.
Por su parte, Equilibra, de Martín Rapetti, calculó un 1,8% de inflación general, con alimentos y bebidas por encima (1,9%) y la inflación núcleo por debajo (1,7%).

En tanto, los estacionales habrían aumentado 1,9% y los regulados 2%, traccionando al alza el dato general.
Desde Equilibra, estiman a la vez una inflación “subyacente”, que excluye los precios con mayor volatilidad en el corto plazo como estacionales, carne, nafta, servicios públicos, expensas y educación, para aislar su efecto. Esa medición arrojó en julio un 1,9%.
Por último, el equipo de research del Banco Francés estimó una inflación en torno a 1,9%, con un margen de error de +/- 0,05 puntos porcentuales.

Habrá que esperar a las 16 horas para saber cuál es el dato oficial.