Elisa Carrió irrumpió con fuertes acusaciones en medio del nuevo acercamiento entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) y puso bajo sospecha las motivaciones de Mauricio Macri para retomar las conversaciones con el oficialismo de cara a las elecciones de 2027.
La líder de la Coalición Cívica sostuvo que detrás de las negociaciones existen “intereses económicos muy poderosos” y lanzó una de sus declaraciones más duras contra el expresidente: “Mauricio Macri quiere ser muy rico de nuevo”.
La frase llegó después de que dirigentes del PRO y LLA comenzaran una nueva etapa de diálogo político. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabezó una reunión en Casa Rosada destinada a conformar una mesa entre ambos espacios, luego de un contacto previo entre Karina Milei y Macri.
Para Carrió, sin embargo, el movimiento no puede interpretarse exclusivamente en términos electorales. En declaraciones radiales, vinculó las conversaciones con intereses empresariales y puso especialmente el foco sobre Nicolás “Nicky” Caputo.
Carrió definió a Nicolás Caputo como “un actor central del sistema político que también rigió Juntos por el Cambio”, la alianza de la que ella misma formó parte junto con el PRO y la Unión Cívica Radical.
La dirigente fue incluso más lejos al analizar la relación entre el empresario y el expresidente. Al referirse al acercamiento entre Macri y Karina Milei, sostuvo: “Es por eso que Macri se apresta a ir rápidamente a hablar con Karina”.
Luego lanzó otra fuerte acusación sobre el vínculo entre ambos: “Hay momentos en que ‘Nicky’ maneja al propio Mauricio Macri”.

Es en ese contexto que Carrió ubicó su afirmación acerca de que Macri “quiere ser muy rico de nuevo”, con la que atribuyó motivaciones económicas al papel que el expresidente busca desempeñar en la nueva etapa de conversaciones con el oficialismo.
El acercamiento entre ambos espacios tiene como horizonte las elecciones de 2027, luego de períodos de cooperación y tensión entre libertarios y dirigentes del PRO.
Macri no fue el único dirigente del PRO alcanzado por las críticas. Carrió también cuestionó con dureza a Cristian Ritondo, uno de los principales interlocutores del partido con el Gobierno y participante de las conversaciones con Santilli.
La exdiputada sostuvo que Ritondo “expresa, por una parte, a PRO y, por otra, una asociación ilícita de carácter transversal que une a todos los partidos”.

También vinculó sus cuestionamientos actuales con las diferencias que mantuvo dentro de Juntos por el Cambio durante la presidencia de Macri. Según relató, fue víctima de “operaciones terribles” provenientes de integrantes de la propia alianza y mencionó particularmente a Ritondo y Rogelio Frigerio.
Carrió recordó además que su incorporación a aquella coalición estuvo motivada por la intención de impedir la continuidad del kirchnerismo. “Yo tuve que hacer una alianza obligada por una sociedad. Tenía claro que la continuidad del kirchnerismo nos convertía en Venezuela”, explicó.
La dirigente definió aquella experiencia como un “acuerdo supra-ético” y reivindicó haber mantenido una postura crítica aun formando parte de la alianza: “Acompañé, denuncié lo que tuve que denunciar, paré lo que pude, avisé... pero las personas son lo que son”.
Sus declaraciones aparecen ahora en un momento particularmente sensible para el PRO, cuando el partido de Macri vuelve a explorar una convergencia con LLA hacia 2027. Carrió eligió intervenir en esa negociación no solo cuestionando su conveniencia política, sino poniendo en duda los intereses que, según su interpretación, impulsan el nuevo acercamiento.