La semana que transcurrió estuvo muy cargada en materia de datos económicos. En su mayoría, reflejan una economía que no se estabiliza ni crece garantizando bienestar.
La inflación aceleró, y mucho más lo hicieron los alimentos y la canasta básica que mide las líneas de indigencia y pobreza. A su vez, continúa la destrucción del entramado productivo, con más cierres de empresas y despidos.
El Gobierno, entre tanto, se centra en su agenda financiera: logró renovar los vencimientos en pesos y hacerse de USD 100 millones a través de BONARES.
Además, su única propuesta en materia de política económica también se centra en lo financiero: flexibilizar los préstamos en dólares para traccionar la actividad. Para las preocupaciones de los argentinos no hay respuesta: ni para la producción ni para la creciente morosidad.
La inflación de julio fue del 2,1% en Argentina, según informó el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). El aumento estuvo impulsado principalmente por el contexto de las vacaciones de invierno y los alimentos.
Así, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanzó el 19,3% y en la comparación interanual trepó al 33,8%, por encima del dato de junio (33,5%).
El IPC de julio se ubicó por encima de junio (1,9%) interrumpiendo el proceso de desaceleración de los tres meses anteriores.

Entre los distintos componentes del índice, los precios estacionales traccionaron al alza con un 4,5%, los precios regulados avanzaron 2,1% y la inflación núcleo se ubicó en 1,8%.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), aquella que incluye los alimentos básicos para sobrevivir, aumentó 2,6% en julio, por encima de la inflación general.
Acumula así un 20,1% de suba en lo que va del año y un 37,4% en la comparación interanual.
La CBA es la que determina la línea de indigencia, que para una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos niños), se ubicó en julio en $708.016.
Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), que incluye otros bienes y servicios básicos para la reproducción además de alimentos, se incrementó en julio un 2,2%.
En lo que va del año, la CBT trepó 19,6% y alcanzó un 36,1% de suba respecto a julio de 2025.
Con este incremento, una familia tipo requirió en julio de $1.564.716 para no ser pobre.

Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde la asunción de Javier Milei ya desaparecieron 30.633 empresas que empleaban personal, la peor caída registrada para los primeros 30 meses de una gestión presidencial.
Solo durante mayo se perdieron otras 2.371 compañías, lo que representa una baja mensual del 0,5%. En términos diarios, significa que 79 empresas por día cerraron en el último mes, o al menos se desprendieron de su personal.
Con este resultado ya son 20 meses consecutivos en los que disminuye la cantidad de empleadores registrados en el país.
En términos acumulados, ya desapareció el 6% de las empresas que empleaban personal desde diciembre de 2023. Traducido a una dimensión cotidiana, el promedio muestra que más de 36 empresas dejaron de operar cada día desde el inicio del actual gobierno.

En términos sectoriales, de las 2.371 empresas que cerraron en mayo, destacan los comercios, con una baja de 841 empresas y la industria, con una merma de 403 compañías.
Desde noviembre de 2023, comercio también lidera el ránking negativo: de las 30.633 empresas que dejaron de emplear personal, más de 1 de cada 4 era un comercio (-8.408 compañías).
Según datos de la Secretaría de Trabajo, en mayo de este año, se destruyeron 6.971 puestos asalariados registrados. El sector privado fue el que explicó la baja, con la destrucción de 9.059 puestos, compensados parcialmente por la recuperación en el sector público (736) y en casas particulares (1.352).
La tendencia es más que preocupante: se acumulan 12 meses consecutivos de pérdida de empleos en el sector privado.
En cuanto a trabajo registrado, pero no asalariado, en mayo creció el número de monotributos en 2.676 puestos.
Desde las asunción de Milei, ya se perdieron 337.365 puestos de trabajo asalariado registrado:
La contracara de este proceso es el incremento del monotributo como ocupación principal: desde la asunción de Milei, aumentó en 160.573 personas.

La Secretaría de Finanzas a cargo de Federico Furiase realizó esta semana la primera licitación del calendario previsto para el mes de agosto. Con vencimientos relativamente bajos -apenas por debajo de los $4,5 billones-, el gobierno ofreció un menú de instrumentos variados (LECAP, CER y Dólar Linked) con vencimiento máximo al 29 de enero de 2027.
Habiéndose recibido ofertas por $6,49 billones, Finanzas decidió adjudicar sólo $4,49 billones, para evitar quitarle liquidez al sistema y no convalidar mayores tasas. Así, el refinanciamiento en relación a los vencimientos fue del 100,26%.
El 73,3% de lo adjudicado fue a tasa fija: la LECAP con vencimiento 30 de noviembre de este año (S30N6).
En cuanto al Bonar 2029 (AO29), el Tesoro obtuvo USD 100 millones, el tope máximo previsto para esta licitación.
En cuanto al precio licitado, los acreedores entregarán USD 937,90 por cada USD 1.000 de valor nominal.
Con estos valores, las tasas se ubicaron en un 8,39% nominal anual, lo que representa una tasa efectiva del 8,72%, la más alta en emisión primaria del BONAR 2029.
Con esta licitación, el gobierno suma USD 1.226 millones colocados del AO29, el 61% del monto máximo de emisión. Junto con el AO27 y el AO28, el gobierno alcanzó los USD 5.226 millones captados mediante BONARES en el mercado local en lo que va del año.
