22/10/2026 - Edición Nº1353

Agro

CONGRESO

Biocombustibles: empezó el debate en Diputados y las pymes denuncian "juegos del hambre"

21/10/2026 | CEPREB advirtió que el proyecto lleva a la quiebra al biodiésel y CIARA defiende la media sanción del Senado.



La reforma de la ley de biocombustibles comenzó a tratarse en la Cámara de Diputados, pero la media sanción del Senado no cerró la discusión entre las grandes aceiteras y las pequeñas y medianas empresas regionales. En la Comisión de Energía y Combustibles, las pymes volvieron el último martes a reclamar modificaciones al capítulo de biodiésel y advirtieron que, si se mantiene el texto aprobado por la Cámara alta, muchas plantas podrían ir a la quiebra.

La disputa enfrenta a quienes consideran que el Senado alcanzó el mejor acuerdo posible después de un intenso debate federal y quienes sostienen que ese entendimiento dejó a las empresas regionales en una situación de desventaja frente a las grandes compañías integradas.

Mientras la industria aceitera pidió respetar lo negociado en las provincias, la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) insistió en que el proyecto necesita cambios para evitar la concentración del mercado.

La discusión tuvo como principales voces a Federico Martelli, director ejecutivo de CEPREB, y Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC). El primero graficó el futuro que les espera a las pymes como los “juegos del hambre”; el segundo reclamó que Diputados preserve el consenso alcanzado en el Senado.

“Los juegos del hambre” de las pymes

Martelli cuestionó que se presente la media sanción como un consenso federal cuando las empresas regionales advierten que el nuevo régimen amenaza su continuidad. Según explicó, CEPREB representa a las pymes que abastecen el mercado interno en Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis, y sus asociadas elaboran cerca del 65% del biodiésel destinado al corte obligatorio.

“No puede haber consenso cuando las compañías que elaboran el 65% del biodiésel pyme no apoyan la ley tal como salió del Senado y exigen cambios porque consideran que gran parte de ellas van a ir a la quiebra de promulgarse de esta manera”, advirtió ante los diputados.

El reclamo apunta a las condiciones en las que se abrirá el mercado. Las pymes no integradas compran el aceite de soja que necesitan para producir biodiésel, mientras que las grandes aceiteras cuentan con esa materia prima dentro de su propia estructura industrial. Para Martelli, la reforma las obliga a competir con empresas que tienen más escala y, al mismo tiempo, les venden el insumo esencial.

“Se exige a las pymes, se le exige a las mojarritas que compitan contra las pirañas, pero a las pirañas no se las quiere poner con los tiburones - por las petroleras-. Hay una doble vara”, sostuvo.

El dirigente también cuestionó el cronograma que reduce progresivamente la participación de las pymes en el mercado obligatorio. Según la interpretación de CEPREB, el esquema las llevará a competir por una porción cada vez menor de la demanda, hasta comprometer la viabilidad de numerosas plantas regionales.

“Vamos a jugar los 'juegos del hambre' las pymes de Buenos Aires, La Pampa, San Luis y la de Santa Fe a ver cuál sobrevive”, graficó.

Qué cambios reclaman

CEPREB propone elevar el corte obligatorio de biodiésel al 12% o al 12,5%, por encima del 10% previsto en la reforma, para ampliar la demanda y permitir que convivan las pymes regionales y las grandes empresas.

Además, reclama establecer un segmento de participación permanente para las plantas pequeñas, con un esquema de resguardo similar al previsto para la producción de bioetanol a partir de caña de azúcar.

La cámara sostiene que no se trata de frenar toda competencia, sino de evitar que la apertura del mercado termine concentrando la producción en las grandes aceiteras que ingresarán al mercado interno- hasta ahora solo exportaban- con consecuencias sobre el empleo y la actividad industrial en el interior.

CIARA-CEC pide respetar el acuerdo federal del Senado

La posición de las grandes aceiteras es distinta. Gustavo Idígoras, titular de CIARA-CEC,  defendió la media sanción y sostuvo que el texto es el resultado de una negociación extensa entre sectores productivos de distintas provincias, con intereses que no siempre coinciden.

“A ninguno de nosotros nos dejó del todo satisfecho: ni a la industria aceitera, ni a la industria de las pymes regionales, ni a la industria no integrada grande”, reconoció. Sin embargo, consideró que el acuerdo debe sostenerse: “Entendemos que, si bien ninguno quedó totalmente satisfecho, es el mejor acuerdo posible en la Argentina actual” dijo.

Para Idígoras, el debate federal ya se desarrolló en el Senado y volver a modificar los términos acordados podría frustrar la actualización del régimen. Por eso, pidió a los diputados que avancen con un dictamen que respete lo negociado.

“Auspiciamos que traten y que busquen un dictamen de mayoría que respete esos acuerdos, porque el debate federal se hizo en el Senado y fue muy duro e intenso”, planteó.

El titular de CIARA también defendió la apertura del mercado como una herramienta para mejorar la competitividad y generar condiciones que permitan ampliar las exportaciones. “Necesitamos tener reglas de juego locales que puedan permitir la libre competencia”, argumentó, al señalar que las regulaciones argentinas también son observadas cuando el país busca abrir nuevos mercados.

La diferencia entre ambas posiciones está en cómo interpretar el acuerdo alcanzado en la Cámara alta. Para las grandes aceiteras, el texto representa un equilibrio imperfecto, pero necesario para avanzar. Para CEPREB, ese consenso no puede considerarse definitivo si una parte de las empresas regionales entiende que corre riesgo de desaparecer.

El bioetanol, fuera del principal foco de conflicto

Durante la reunión de la Comisión de Energía y Combustibles, que preside Facundo Correa Llano, de La Libertad Avanza, expusieron más de 20 representantes de cámaras empresarias, sectores productivos, especialistas, sindicatos y legisladores.

El bioetanol, tanto de maíz como de caña de azúcar, cosechó un respaldo prácticamente unánime. La principal controversia se concentró en el biodiésel y en las condiciones que tendrá la apertura del mercado para las empresas que hoy abastecen el corte obligatorio.

La reforma de la ley de biocombustibles comenzó a tratarse en la Cámara de Diputados

Patrick Adam, director ejecutivo de BIOMAÍZ, respaldó la reforma y sostuvo que el régimen vigente provocó un estancamiento de la actividad. Luis Zubizarreta, presidente de CARBIO, también defendió la apertura a la competencia y consideró que las empresas dispondrán de tiempo para adaptarse al nuevo esquema.

Pero las objeciones al capítulo de biodiésel no se limitaron a CEPREB. Federico Joel Suchet, presidente de DIASER, advirtió sobre el riesgo de concentración productiva en el polo aceitero de Rosario – los votos de Santa Fe fueron claves en el Senado para conseguir la media sanción-  y también reclamó elevar el corte al 12,5%.

Entre los diputados, Esteban Falcone (MID) cuestionó las condiciones en las que las pymes deberán competir con multinacionales que controlan una parte importante de la cadena de suministro. Pablo Todero (Fuerza Patria), por su parte, propuso revisar el articulado durante el tratamiento en las comisiones restantes, sin demorar el avance de los puntos que reúnen mayor consenso.

Así, el inicio del debate en Diputados volvió a poner sobre la mesa una discusión que la media sanción del Senado no logró cerrar. La definición será si la Cámara baja mantiene el acuerdo alcanzado en el Senado o introduce cambios para atender los reclamos de las pymes, que advierten que el tiempo de adaptación previsto en la reforma no alcanza para evitar su desaparición.

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