23/04/2026 - Edición Nº1171

Agro

INFORME FADEEAC

Debate por el flete: el transporte busca desmitificar su peso en los precios

23/04/2026 | En medio del conflicto por los granos, el sector mostró su incidencia mínima en el precio de alimentos.



En plena tensión por la tarifa de transporte de granos en la provincia de Buenos Aires y otros puntos del país, empresas del sector transportista dieron a conocer un informe sobre la incidencia real del flete en la formación de precios.

Aunque se trata de una descripción centrada en el impacto del servicio en el valor de los alimentos, el documento de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) surge en un contexto en el que sectores del agro y de la industria denuncian reclamos “desmedidos” y “prácticas extorsivas” por parte de propietarios de camiones.

Desde el transporte, en cambio, buscan desmitificar esa mirada y sostienen que su participación en el precio final es marginal frente a otros componentes estructurales del negocio.

Según la entidad, la incidencia del costo del flete en productos básicos se ubica entre el 1,8% y el 5%, dependiendo de la distancia y el tipo de mercadería, un valor que califican como “marginal” dentro de la formación de precios.

El dato se conoce mientras las discusiones por la tarifa de granos siguen sin una resolución integral, con acuerdos parciales, protestas de autoconvocados y negociaciones abiertas en distintos puntos de la provincia.

El argumento del transporte: incidencia “marginal” en los precios

El informe fue elaborado por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC y analiza el comportamiento del flete en tres productos de la canasta básica: yerba mate, aceite y azúcar.

De acuerdo con ese relevamiento, el transporte representa en promedio el 1,8% del precio final en el caso de la yerba y el aceite, y alcanza el 5,1% en el azúcar

“Es importante analizar la cadena de valor en su conjunto: el transporte es un eslabón eficiente que aporta previsibilidad y alcance territorial al sistema productivo”, señaló el presidente de la entidad, Cristian Sanz.

En esa línea, remarcó que incluso con tarifas reales y sin distorsiones, el peso del flete sigue siendo acotado frente a otros costos que inciden en los precios en góndola.

Cómo se midió el impacto en alimentos básicos

El informe toma como referencia valores finales al consumidor —con IVA incluido— de marcas líderes en canales minoristas y calcula el costo del transporte desde la planta productora hasta los centros de distribución.

Para ello, se utilizaron tarifas promedio relevadas entre cámaras asociadas a la federación, como la Asociación Misionera de Transportistas de Carga (AMITRAC), el Centro de Transportistas de Cargas de Cañuelas (COCATRA) y la Asociación de Transportadores de Cargas de Tucumán.

El objetivo fue reflejar el costo estructural del flete, sin considerar promociones ni descuentos estacionales.

Caso por caso: yerba, aceite y azúcar

En el caso de la yerba mate, transportar una tonelada a lo largo de 1.200 kilómetros tiene un costo de $87.620. Con un precio final de $4.919 por kilo, la incidencia del flete es de 1,78%.

Para el aceite, el traslado de una tonelada en un recorrido de 700 kilómetros cuesta $61.765. Con un precio en góndola de $3.370 por botella, el impacto del transporte es de 1,83%.

En tanto, el azúcar presenta una incidencia mayor: transportar una tonelada a lo largo de 1.230 kilómetros cuesta $76.960. Con un precio final de $1.499 por kilo, el flete representa el 5,13%.

Un debate que se cruza con la tarifa de granos

Los datos difundidos por FADEEAC se insertan en un momento de alta conflictividad en el transporte de cargas, especialmente en el agro, donde las discusiones por tarifas aún no logran cerrarse del todo en la provincia de Buenos Aires.

Mientras sectores del campo cuestionan los reclamos y advierten sobre su impacto en los costos, desde el transporte sostienen que la evidencia muestra que su incidencia en los precios finales es limitada y, por lo tanto, no reduce de forma significativa los márgenes de ganancia de esos sectores.

El contrapunto refleja una disputa más amplia dentro de la cadena agroindustrial, en la que cada eslabón busca defender su margen en un contexto de costos crecientes y negociaciones todavía abiertas.