El conflicto por la tarifa de transporte de granos en la provincia de Buenos Aires sumó un punto de inflexión con la normalización de Puerto Quequén, el último enclave que permanecía paralizado tras semanas de protestas.
La resolución llegó tras una reunión entre las partes realizada en el propio Consorcio del puerto, donde se alcanzó un acuerdo que permitió levantar las medidas y reactivar la operatoria.
Con ese entendimiento, se cerró el principal foco de tensión que quedaba abierto luego de los acuerdos parciales en otras zonas, como Bahía Blanca, y se destrabó el flujo logístico en plena cosecha gruesa.
El impacto fue inmediato: desde el inicio de la semana, la actividad portuaria mostró un ritmo sostenido, en un intento por recuperar el tiempo perdido y mitigar las pérdidas económicas acumuladas.
El conflicto había dejado un saldo millonario, con buques que optaron por irse a Brasil, demoras en embarques y una cadena agroexportadora afectada en todos sus niveles.
Ahora, con los accesos liberados y los camiones retomando la circulación, el sistema comienza a normalizarse, con el desafío de recomponer el ritmo de exportaciones.
La reactivación se reflejó de inmediato en el movimiento del puerto. Según informó el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, la semana comenzó con los seis muelles en operación y un nivel de actividad sostenido.
Al martes 28 de abril, el puerto registraba un acumulado anual de 2.611.364 toneladas y proyectaba operar 587.884 toneladas considerando buques en muelle, en rada y anunciados
Actualmente hay seis buques operando, con un total de 104.171 toneladas en carga y descarga.
Sobre la margen Quequén, se completan 22.121 toneladas de maíz con destino a Malasia; se embarcan 33.000 toneladas de girasol hacia España; se cargan 24.900 toneladas de trigo rumbo a Vietnam; y se operan 10.000 toneladas de aceite de girasol hacia Italia.
Actividad plena en Puerto Quequén En tanto, sobre la margen Necochea se registran importaciones de fertilizantes: 6.550 toneladas de MAP y 7.600 toneladas de DAP.
La actividad no se limita a los muelles. En rada se encuentran 14 buques en espera, que suman 371.213 toneladas, con destinos que incluyen mercados clave como China, Vietnam, Francia, Arabia Saudita y Tailandia.
A esto se suman siete buques anunciados que operarán otras 112.500 toneladas en los próximos días, entre los que se destacan dos embarques de soja hacia China por 53.000 toneladas en conjunto.
También se prevén envíos de aceite de girasol hacia India y Brasil, y cebada con destino a Colombia, lo que muestra una rápida recomposición del flujo exportador.
El acuerdo que permitió levantar el conflicto se gestó en una reunión entre transportistas, acopiadores y actores del sector realizada en el ámbito del Consorcio portuario.
Ese encuentro resultó determinante para acercar posiciones luego de varios intentos fallidos, en un escenario marcado por negociaciones fragmentadas y tensiones crecientes.

Allí las partes acordaron un incremento de un 16% en la tarifa más una reducción de los gastos administrativos del 5 a 2% que redondea una mejora del 19%. Además se acordó sostener una mesa regional de cara a próximas negociaciones.
Hasta ese momento, Quequén se había convertido en el principal foco del conflicto, con bloqueos que impedían el ingreso de camiones y paralizaban la operatoria.
La falta de consenso había dejado incluso acuerdos locales frustrados en los días previos, lo que extendió el conflicto más allá de lo ocurrido en otros puertos.
Durante más de una semana, el puerto permaneció prácticamente inactivo, con camiones varados, accesos restringidos y embarques demorados.
Con el levantamiento de las medidas, la operatoria se normalizó en todos los giros, con el puerto funcionando a pleno y el transporte retomando su ritmo habitual.
“Hoy el puerto está completamente operativo, con actividad normal en todos los muelles y el transporte funcionando a pleno”, señalaron desde el Consorcio.
En esa línea, el presidente interino del ente, Mariano Carrillo, destacó que la prioridad ahora es sostener la operatoria y recuperar el volumen perdido durante los días de conflicto.
El nivel de actividad registrado tras el acuerdo muestra un intento claro por acelerar ese proceso y dejar atrás un episodio que impactó de lleno en la logística y las exportaciones.