Entre la “fatiga del ajuste” y el riesgo de recesión, la Argentina atraviesa una etapa de retracción de la actividad económica.
De una economía que crecía, aunque con una dicotomía muy marcada entre sectores ganadores y perdedores, al mayor desplome mensual desde la pandemia, la pregunta radica en la posibilidad del gobierno de Javier Milei de revertir la situación.
Voces de todos los sectores le demandan reacción al Poder Ejecutivo, mientras los primeros datos privados de agosto no permiten ilusionarse.
Analistas económicos cercanos ideológicamente a Milei, le reclaman al equipo económico que tome medidas concretas para traccionar la actividad.
Desde Felipe Cavallo, hasta Lucas Llach y Rodolfo Santángelo, expresaron sus propuestas de manera pública.
También Patricia Bullrich, jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, señaló en el Coloquio de IDEA que “es el proyecto que tiene que sumarle una mayor velocidad para que llegue a todas las familias, para que el año que viene esto se sienta en todos los hogares”, dando cuenta de que se necesitan medidas concretas.
Bullrich en el coloquio de Idea
— Televisión Argentina (@teleargentinaOK) October 1, 2026
“Históricamente los proyectos que han representado un modelo republicano, un modelo democrático, no han podido reelegir, y al populismo le ha costado menos reelegir. Entonces es importante que este proyecto puede avanzar. En qué lugar me va a… pic.twitter.com/pRJfiXrsvW
Esta semana, el propio Fondo Monetario Internacional reconoció que “es importante garantizar que el crecimiento, que hasta ahora ha estado muy concentrado en los sectores de energía, minería y agricultura, se amplíe y se distribuya de manera más equitativa entre los sectores de la economía, y entre los trabajadores”.
La respuesta del gobierno oscila entre desmentir la caída, frases hechas y prometer futuro:
En diálogo con José del Rio (@josedel_rio) en el 62° Coloquio IDEA, el presidente Javier Milei se refirió a las elecciones del año que viene y sostuvo que los argentinos van a poder elegir “entre el modelo de la decadencia y el de la prosperidad”. pic.twitter.com/0Ll7xDlOjH
— LA NACION (@LANACION) October 1, 2026
Las consultoras coinciden por ahora en que, en agosto, la actividad económica mejoró. Sin embargo, en todos los casos, la dinámica no habría sido suficiente para compensar el desplome de julio, dificultando la posibilidad de no entrar en recesión en el tercer trimestre.
Orlando Ferreres, por caso, estimó que la economía recuperó 1,7% en agosto, ubicándose 0,6% por encima del mismo mes del año pasado.
Así, el Producto Interno Bruto (PIB) acumularía una expansión de apenas 0,4% en los primeros dos cuatrimestres de 2026 respecto a igual período de 2025.

El dato más alarmante que presenta Ferreres es el que refiere a la inversión. En agosto, se habría desplomado 5,4% interanual.
De este modo, la inversión se hundió 7,9% en el acumulado de los primeros ocho meses, alcanzando un estimado en dólares de USD 7.515 millones.
La inversión hace 10 meses consecutivos que cae interanualmente, según la medición de Ferreres, despertando las alarmas.

Por su parte, desde Equilibra, estiman que la actividad se recuperó 1,5% en agosto, ubicándose aún 1,4% debajo de junio, quedando así en las puertas de la recesión técnica.
¿En qué consiste la recesión técnica? En dos trimestres seguidos de caída de la actividad respecto del período anterior. El INDEC ya confirmó que en el segundo trimestre (abril a junio), la economía se retrajo respecto al primero, y todo parece indicar que el tercero continuaría esa tendencia.
En relación a agosto de 2025, la actividad se ubicaría, según Equilibra, 0,5% por debajo.

Por último, Analytica proyecta una mejora de apenas 0,7% en agosto respecto a julio, ubicándose 1,2% por debajo del mismo período de 2025.
Desde la consultora destacan que “El rebote es leve, recupera una cuarta parte de lo perdido en julio, por lo que la actividad sigue transitando los niveles más bajos del año”.
En lo sectorial, analizaron que la mejora “se apoyó en unos pocos, pero de peso” como automotriz y siderurgia, mientras que el consumo, el crédito y la construcción no acompañaron.
