El proyecto de ley para crear la figura de vandalismo rural obtuvo dictamen de mayoría en Diputados, pero abrió una fuerte controversia sobre sus efectos en el Código Penal. Ramiro Gutiérrez, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires de Fuerza Patria e integrante del Frente Renovador de Sergio Massa, advirtió que la iniciativa del PRO podría terminar beneficiando a quienes cometan algunos de esos delitos, al establecer penas menores para conductas que ya están contempladas en la legislación.
Abogado oriundo de Dolores y autor junto al exministro de Economía de una propuesta presentada en 2020 que tipificaba al “vandalismo rural” como delito – el proyecto no logró sancionarse por falta de votos- Gutiérrez sostuvo que el problema central es la superposición de figuras penales. Según explicó, el Código Penal ya contempla delitos graves perpetrados contra la producción agropecuaria y la nueva ley podría generar incertidumbre sobre qué norma deben aplicar jueces y fiscales.
“Creo que se ha perdido una ventana de oportunidad”, afirmó en diálogo con NewsDigitales.
El dictamen de mayoría reunió la semana pasada 41 firmas sobre los 66 diputados presentes y es respaldado por buena parte de las entidades rurales, y podría encaminarse a la sanción a pesar de las advertencias del diputado massista.
La principal objeción de Gutiérrez apunta a la no contemplación de los impulsores del proyecto del delito de “estrago rural”, una figura prevista en el artículo 186 del Código Penal que contempla penas de entre tres y diez años de prisión para determinados casos de destrucción de cereales, ganado y otros bienes vinculados con la producción.
En ese sentido, el legislador recordó que el proyecto presentado junto a Massa buscaba incorporar una figura intermedia para castigar daños que interrumpen el ciclo productivo, sin reemplazar los delitos más graves ya caracterizados. La iniciativa del PRO, en cambio, vuelve a tipificar algunas de esas conductas con escalas penales inferiores, según cuestionó el diputado.
El diputado nacional del Frente Renovador Ramiro Gutiérrez“Ellos vuelven a tomar esas acciones, las colocan en un delito más pequeño y no solo generan duplicación de lo que ya estaba prohibido, sino que generan una ley más benigna”, señaló.
Según explicó la yuxtaposición tiene una consecuencia jurídica concreta. Cuando dos normas alcanzan una misma conducta, la aplicación del principio de ley penal más benigna puede abrir la puerta a que se utilice la escala de penas más favorable para el acusado.
“El juez, cuando se encuentra con dos normas, tiene un principio que lo obliga a actuar conforme a la ley más benigna”, explicó Gutiérrez. Por eso, considera que la reforma podría producir un resultado contrario al buscado: reducir las sanciones para hechos que ya tienen una pena mayor.
Para el diputado de Fuerza Patria, el error fue no contemplar cómo las nuevas figuras pueden afectar a las que ya existen. “El Código Penal argentino tiene más de 300 artículos y es como un reloj. Cuando uno toca algo, puede mover otras cosas y siempre hay que revisarlo completo”, graficó.
Ramiro Gutiérrez explicó que su proyecto buscaba diferenciar los daños de menor escala —como romper un silobolsa— de aquellos que comprometen una parte sustancial de la producción. En los casos más graves, su propuesta mantenía el delito de estrago rural y reforzaba sus penas, incluso para situaciones en las que la destrucción de bienes terminara provocando muertes.
“Regulamos otra figura, que era el vandalismo rural propiamente dicho, para el chico, para el que salta el alambrado, con un objeto punzocortante, te destruye un silobolsa y la verdad, interrumpe el ciclo productivo”, detalló.
La diferencia, insistió, es que ambas figuras debían convivir sin duplicar conductas ni generar contradicciones. “Ellos para mí no vieron el delito grande, que estaba escondido dentro de la figura del estrago, y fueron a regular lo que ya estaba prohibido con una pena inferior y ahí me parece que está el error”, sostuvo.
“Crearon todos delitos excarcelables al menos para la provincia de Buenos Aires” señaló, al advertir que ninguno alcanza montos de tres años, piso mínimo para que una pena de prisión sea efectiva.
Según consideró, las condenas de excarcelación van a complicar la respuesta judicial. “La ley es un laboratorio. Se puede ensayar, uno se puede equivocar en el papel, pero cuando la ley sale a la realidad ya es un problema, la tienen que aplicar jueces y fiscales, la policía debe detener con esa ley”, planteó.
Ramiro Gutiérrez aseguró que los legisladores del PRO- encabezados por Martín Ardohain, presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería- se acercaron con la intención de unificar las iniciativas, pero que las diferencias técnicas no se resolvieron. También aclaró que su crítica no supone un rechazo a la necesidad de legislar sobre el vandalismo rural.
“Yo creo que la intención de los diputados del PRO ha sido que la Argentina tenga la figura de vandalismo rural, igual que nosotros cuando la creamos”, afirmó.
Sin embargo, señaló que su espacio advirtió sobre las consecuencias de la superposición de delitos y presentó un cuadro comparativo durante el tratamiento en comisión.
El PRO dice endurecer las penas contra el vandalismo rural. Su proyecto hace lo contrario: confunde propiedad con domicilio, daño con estrago, duplica delitos ya existentes y BAJA LAS PENAS que hoy establece el Código Penal. El campo necesita protección, no confusión penal. https://t.co/6xAOfzAl5g
— Ramiro Gutierrez (@Ramir_Gutierrez) October 6, 2026
El diputado también diferenció al PRO de La Libertad Avanza y evitó atribuirle al oficialismo nacional una decisión sobre el futuro del proyecto. Según señaló, la iniciativa que obtuvo dictamen fue impulsada por el espacio amarillo, mientras que dentro de La Libertad Avanza trabajan en una reforma integral del Código Penal. “No sé si esas personas están involucradas con este proyecto, que acaba de tener dictamen de comisión, y si lo van a querer impulsar”, aclaró.
El diputado recordó que aquella propuesta del Frente Renovador contó con el asesoramiento de entidades rurales, cuyos aportes fueron incorporados al texto. En esta oportunidad, según indicó, esas organizaciones respaldaron el proyecto del PRO y no mantuvieron conversaciones con su bloque.
Con el dictamen de mayoría ya firmado y si finalmente se convierte en una reforma, Gutiérrez consideró que la única salida es elaborar una nueva ley que recupere la distinción entre los daños de menor gravedad y los delitos más severos contra la producción.
“La única solución que queda es presentar un proyecto nuevo que subsane lo que para nosotros es un error”, afirmó. De todos modos, dejó abierta la posibilidad de retomar el diálogo para encontrar una fórmula común de cara al debate en el recinto: “Para esa discusión estamos siempre abiertos”.