La renovación del contrato de Carlos Tevez en Boca está siendo tratada a través de los medios.

Carlos Tevez debe renovar su contrato con Boca y las discusiones en los medios con respecto a esa renovación parecen por momentos alejar al ídolo xeneize de la institución que lo lanzó a la fama y por otros permiten imaginarlo lapicera en mano, listo para firmar. El tema no es sencillo, más cuando las partes discuten los detalles mediante declaraciones a los medios.

Se acerca el final de junio y a Tevez se le termina el contrato. El Consejo de Fútbol del club, encabezado por su vicepresidente 2do Juan Román Riquelme piensa hace rato en renovaciones, posibles salidas y posibles llegadas al plantel, y Tevez, por su condición de ídolo, no es uno más, sino alguien determinante.

Al parecer, según hicieron saber desde Boca, uno de los puntos centrales en las diferencias entre las partes sería que Tevez pretendía más dinero que el ofrecido por el club, con una cotización distinta y sin topes. La oferta es de 1.500.000 dólares y, según cuentan desde el entorno del jugador, ahí se había «plantado» la dirigencia, sin dar ningún margen al ídolo para negociar.

Tevez si, Tevez no, la nueva novela de Boca
Otras épocas, en las que las risas y la buena onda estaban presentes

Llama la atención que la situación es bastante similar a la que atravesó Juan Román Riquelme como jugador en el 2014, cuando negociaba la renovación de su contrato con la dirigencia encabezada por Daniel Angelicci, que también pretendía imponerle un tope máximo de $10 al dólar del contrato del jugador.

Y también a la que Román vivió en el año 2007, luego de ganar la Copa Libertadores de América con Miguel Russo de director técnico, cuando quería quedarse en Boca en vez de volver al Villarreal y Boca no le ofrecía lo que él quería ganar.

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Hoy Riquelme desde su puesto de dirigente, enfrenta la misma estrategia frente a la renovación que empleaba en su época de jugador.

En este caso, en épocas de aislamiento por la pandemia de COVID-19, con el club cerrado y sin entrenamientos, quien abrió el juego fue la dirigencia. Pero no a través de la cabeza máxima del Consejo de Fútbol, Juan Román Riquelme, sino de dos de sus integrantes, Jorge «el Patrón» Bermúdez y Raúl Cascini.

Ambos, en distintos medios, declararon de manera similar. Segun ellos, «cuando llegamos al club, Carlos era un ex jugador futbolísticamente hablando. Venía muy golpeado y no tenía la confianza que merecía… Román le habló en enero y le dijo que confiábamos en él. Necesitábamos al Tevez real». La recuperación notable de Carlos, que hizo un final de torneo tremendo de la mano de Russo hasta llevarlo a la agónica consagración de la última fecha arrebatándole el título nada menos que a River, se debió para ellos a ese apoyo.

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Jorge «el Patrón» Bermúdez fue muy crítico con Tevez, provocando el enojo del ídolo de Boca.

A Tevez estas declaraciones no le gustaron nada, aunque daban un panorama bastante aproximado del rendimiento del jugador durante la gestión de Gustavo Alfaro como DT xeneize. Incluso Cascini, quien es el encargado de llevar la negociación adelante por tener una buena relación con Carlos, no debe haber imaginado que lo iba a tomar a mal.

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La obtención del último torneo mostró a un Tevez en plenitud, muy distinta a la desdibujada imagen de fines del 2019.

La reacción del jugador, meditada y calculada, fue responder también en los medios (en radio La Red), sin comunicarse previamente con los dirigentes, diciendo que «Voy a seguir hasta diciembre. Y tomamos la decisión de donar el salario y las primas a una entidad benéfica…No quiero saber nada de plata».

La misma estrategia que utilizó Riquelme en el 2007 cuando hizo público lo poco que le interesaba el dinero al declarar: «Ofrecimos cobrar lo mismo que me tiene que pagar Villarreal por dos años, pero firmando un contrato por tres.Es decir que jugaría un año gratis para el club». Eso, más la imagen del 10 jugando en extraordinario nivel en la Libertadores obtenida por el equipo ese año, puso a la gente, obviamente, de su lado.

Resignar dinero, en el caso Riquelme, o hacer público que lo que cobre va a ser donado, como en el caso de Tevez, agrega presión a los dirigentes. Lo singular de ésto es que ahora, Riquelme está del otro del escritorio y el «Apache», como buen alumno, eligió el mismo camino de negociación.

A Boca no le cierra firmar un vínculo hasta diciembre y ya salió Bermúdez a decir algo al respecto, al margen de insinuar que las verdaderas intenciones de Tevez pasan por buscar en un futuro próximo la presidencia de Boca.

¿Tevez sí o Tevez no en Boca? Esta novela todavía no tiene escrito el último capítulo. Lo cierto es que mientras antes Carlos declaraba que era Boca o el retiro, ahora abre la puerta a otras opciones, tal cual hizo Román en el 2014 yéndose a Argentinos Juniors. Esto va a dar para más, ya que estamos viendo una partida de ajedrez donde los participantes mueven sus piezas con astucia.