24/07/2026 - Edición Nº1263

Internacionales

Cúpula ucraniana

Zelenski designó a Mijailo Drapaty e Ihor Skybiuk en la cúpula militar

24/07/2026 | Zelenski designó a Mijailo Drapaty e Ihor Skybiuk mientras el exministro de Defensa rechaza volver al Gobierno en otro cargo.



Ucrania completó entre el 21 y el 22 de julio el mayor recambio de su mando militar desde el inicio de la invasión rusa a gran escala. Volodímir Zelenski designó a Mijailo Drapaty como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas en reemplazo de Oleksandr Syrsky y eligió a Ihor Skybiuk para conducir el Estado Mayor General. La decisión busca reorganizar la conducción de la guerra después de semanas de fricciones internas, pero llegó inmediatamente después de la salida del ministro de Defensa Mijaíl Fedorov, un funcionario asociado con la modernización tecnológica del aparato militar. El cambio operativo quedó condicionado desde el comienzo por una crisis política que todavía no fue resuelta.

La tensión aumentó el 23 de julio, cuando Fedorov rechazó regresar al Gobierno en un cargo distinto al Ministerio de Defensa. La conducción presidencial le había ofrecido funciones vinculadas con la innovación militar, pero el exministro sostuvo su decisión de conservar una posición con autoridad directa sobre las compras, las reformas y la planificación estratégica. Las protestas iniciadas tras su destitución continuaron en Kiev y otras ciudades, mientras una medición realizada el 20 y el 21 de julio le otorgó 65% de confianza, frente al 59% registrado por Zelenski. Además, el 72% de los consultados rechazó su salida y solo el 5% la respaldó.


 


Ucrania se encuentra en Europa del Este y mantiene un extenso frente de guerra con Rusia.

Mando bajo presión

Drapaty asumió con una agenda que pretende convertir el recambio en una modificación concreta de la conducción militar. Entre las prioridades comunicadas por la presidencia y el nuevo mando aparecen la intensificación de las operaciones ofensivas, el desarrollo de acciones detrás de las líneas rusas, la ampliación de las capacidades tecnológicas y una revisión de la movilización. El general, de 43 años, representa una generación formada durante la guerra iniciada en 2014 y llega con una imagen vinculada con mandos más flexibles y una mayor autonomía de las unidades. Su primera prueba será transformar esas directrices en coordinación efectiva sobre un frente extenso y sometido a presión constante.

La designación de Skybiuk completa una estructura diseñada para reducir las disputas entre el comandante en jefe y el Estado Mayor. El nuevo jefe de planificación militar trabajó junto a Drapaty y cuenta con experiencia en las Fuerzas de Asalto Aéreo, un antecedente que puede facilitar la distribución de responsabilidades dentro de la cúpula. Sin embargo, el problema ucraniano no depende únicamente de los nombres: persisten la escasez de personal, la necesidad de sostener la defensa aérea y la obligación de integrar drones, artillería y operaciones de largo alcance. La nueva conducción deberá demostrar que la reforma organizativa mejora la capacidad de respuesta sin interrumpir las operaciones en curso.


Mijailo Drapaty asumió el mando de las Fuerzas Armadas en reemplazo de Oleksandr Syrsky.

Costo político

Zelenski obtuvo un mando militar más cercano a la renovación reclamada por parte de las tropas y de la sociedad, pero no cerró el conflicto que provocó la salida de Fedorov. La permanencia de una conducción interina en Defensa mantiene abierto el debate sobre quién controlará las compras, la política de innovación y la relación cotidiana con el Estado Mayor. El respaldo registrado por el exministro convierte cualquier reemplazo definitivo en una decisión de alto costo político, porque la discusión ya no se limita a la eficiencia administrativa. La crisis expone una disputa por autoridad, confianza pública y dirección estratégica dentro del Estado ucraniano.


Las protestas por la salida de Fedorov elevaron la presión sobre la conducción política ucraniana.

El resultado del recambio se medirá en dos planos que avanzarán al mismo tiempo. En el frente, Drapaty y Skybiuk deberán sostener la defensa, aumentar la iniciativa y administrar recursos limitados frente a la presión rusa; en Kiev, la presidencia tendrá que resolver la conducción del Ministerio de Defensa y reconstruir una relación deteriorada con los sectores que respaldan a Fedorov. Un avance militar sin estabilidad política sería insuficiente, del mismo modo que un acuerdo interno no reemplazaría los resultados operativos. Ucrania cambió a sus principales comandantes, pero la eficacia del nuevo esquema dependerá de que la renovación militar y la legitimidad política vuelvan a funcionar de manera coordinada.

 

 

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