Un grupo de presos encapuchados y con armas de fabricación casera provocó en las últimas horas un motín en la Unidad Penitenciaria número 1 de la localidad correntina de San Cayetano. Cuatro gurdiaacárcels heridos.

La Unidad Penitenciaria número 1 fue inaugurada en agosto pasado, y el motín producido hoy dejó como saldo al menos cuatro guardiacárceles heridos, aunque ninguno de gravedad, según se informo.

De acuerdo a ciertos videos viralizados en las redes sociales, los internos se desplazaban por uno de los pabellones centrales de la institución, ubicada sobre Ruta Provincial 46, entre Laguna Brava y Puente Pexoa, y se dirigían hacia el sector donde se encontraban los guardias penitenciarios.

Esto es porque está haciendo mal las cosas la Policía. Estamos para hacer la guerra hasta lo último por las visitas. Están zarpados estos giles”, advirtieron los reclusos. Entre los cuestionamientos, además, se encontraría la calidad de los alimentos que reciben y el malestar también se habría generado después de una requisa en la que se secuestraron 120 pastillas, según informó el diario El Litoral de Corrientes.

Las imágenes fueron tomadas desde la zona interna del pabellón por los propios presos, muchos de los cuales no dejaban ver sus rostros y parecían dispuestos a enfrentarse a los efectivos penitenciarios para hacer oír sus reclamos, en caso de ser necesario. Según informó ese medio periodístico, “a un cabo le tiraron un termo de agua caliente en la cara y otro tiene un golpe de palo en la mano y en rodilla”.

Además, se secuestraron facas y muchas armas cortopunzantes, en un hecho donde habría existido un intento de toma de rehenes. Familiares de los internos efectuaron un piquete sobre la ruta Nacional número 12, con el objetivo de visibilizar un conflicto que, según trascendió, ya habría sido controlado el sábado por la noche.

Motín en Corrientes:
Algunas de las armas secuestradas luego de controlado el motín.

Asimismo, el gobierno correntino indicó que los internos están “perfectamente distribuidos en varios módulos funcionales por tipo de delito, conducta y condición de pena, buscando así respetar las normas y tratados de los derechos humanos, lo que permitirá que la interacción y estadía de los reclusos y los agentes de control sea en un buen clima, bajándose los niveles de tensión interna”.