Tal como se viene hablando hace meses, Project Scarlett busca ser retrocompatible con sus anteriores consolas de Microsoft. La retrocompatibilidad permitiría incluso poder jugar juegos de la Xbox original y disfrutar de una partida de Halo 2, aunque parece ser que esto no abarcaría solo videojuegos.

Recientemente James Shields, Manager de Marketing, ha confirmado que todos los joysticks de Xbox One funcionarán con la próxima generación de Xbox.

Esta decisión es con el fin de «respetar a aquellos gamers que hayan hecho compras para nuestra plataforma». Algo similar sucedió en su momento con Wii U donde podiamos usar los Wiimotes y Nunchuks de Nintendo Wii.