El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, argumentó que es «inevitable» volver a «cerrar más» la circulación.

La situación sanitaria por la pandemia de coronavirus comienza a ser preocupante en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) luego de advertir las «primeras señales» de «saturación de camas». Desde la provincia de Buenos Aires se alertó que «en pocos días» pueden «empezar a faltar camas» de internación, sobre todo en el conurbano, por lo que se volvió a insistir en la necesidad de restringir la circulación.

El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, dijo este viernes que «van a empezar a faltar camas en pocos días» en el conurbano, ante lo cual «es casi un razonamiento lógico inevitable que hay que cerrar más» la circulación en la próxima etapa de la cuarentena, la cual comenzará el próximo 17 de agosto.

«No cambia la perspectiva. hace mucho tiempo que venimos logrando que la velocidad de ascenso de los casos no sea lo vertiginosa que fue en otros países, con grandes picos, pero no logramos que deje de subir», explicó el funcionario provincial en declaraciones radiales reproducidas por la agencia Noticias Argentinas.

Kreplak destacó que el coronavirus «ya está distribuido comunitariamente en todo el AMBA». «Estamos en un momento en el que en el AMBA hay muy poca disponibilidad de camas. Tenemos que intentar reducir la vinculación de las personas y gestionar lo mejor posible el sistema de salud para dar la mejor respuesta que se pueda», subrayó.

«El problema es la perspectiva, porque todos los días tenemos más ingresos que egresos», alertó el funcionario de Axel Kicillof. La discusión reapareció esta semana luego de que el presidente, Alberto Fernández, apuntara al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al declarar en una conferencia de prensa que los «adultos mayores» porteños «tienen que ir a atenderse a la Provincia porque en la Ciudad no tienen más lugar».

En esa línea, Kreplak aclaró que la decisión que tomarán la semana próxima el presidente Alberto Fernández, junto a Kicillof y Larreta, no sólo tendrá en cuenta la cuestión sanitaria, sino también aspectos sociales, económicos y productivos.