21/06/2026 - Edición Nº1230

Política

Internas y chicanas

De la papa caliente para Ravier a la daga de Moisés a los militantes de CFK

21/06/2026 | Javier Milei movió una primera ficha por el caso Adorni. Adrián Ravier se quedará con la vocería. En el peronismo empeoró el clima interno.



La semana política dejó movimientos relevantes en el oficialismo y nuevas señales de fractura en el peronismo. La designación del economista liberal Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial abrió interrogantes sobre la estrategia comunicacional de Javier Milei y sobre el futuro de Manuel Adorni, cuya situación sigue condicionando la agenda del Gobierno y el funcionamiento del Congreso.

Al mismo tiempo, el peronismo volvió a exhibir sus tensiones internas de cara al largo camino hacia 2027. Las críticas a Cristina Kirchner por parte de dirigentes alineados con Axel Kicillof y de sectores alejados de La Cámpora reavivaron un debate que promete profundizarse en los próximos meses. Entre tanto, el oficialismo intenta sostener su impulso parlamentario mientras algunos proyectos avanzan y otros se enredan en medio de las disputas políticas.

Adrián Ravier agarra una papa caliente

El economista liberal fue anunciado como el nuevo vocero presidencial, en reemplazo de Manuel Adorni, que varias veces prometió el regreso de sus conferencias de prensa. Obviamente no cumplió. En la última conferencia de prensa, trató de ensayar un esquema para evitar las preguntas sobre su patrimonio. Se llevó a Luis Caputo y Alejandra Monteoliva para encuadrar las consultas en temas de economía -el súper-RIGI, concretamente- y seguridad/narcotráfico. Salió pésimo. Solo logró arrastrar a esos dos funcionarios a sus vericuetos patrimoniales.

Patricia Bullrich señaló que la llegada de Ravier a la vocería permitiría “destrabar” la agenda comunicacional y salir del laberinto de los bienes y recursos de Adorni. Es una mirada un poco inocente. En realidad, la agenda económica es bastante difundida por el Gobierno. Luis Caputo lo hace de manera permanente y, detrás de él, una importante tropa en redes sociales. Si siguen apareciendo revelaciones sobre compras de Adorni o si la oposición prospera parlamentariamente con su moción de censura, claramente esos temas seguirán dominando por más que Ravier sea un excelso comunicador de las bondades del plan económico.

En todo caso, sí es preferible que sea Ravier y no Adorni quien comente los supuestos logros. Pero creer que habrá un giro de 180 grados en la agenda parece algo naif. Por lo pronto, la decisión implica un reconocimiento de Milei de que no está dispuesto a absorber todo el costo de la imagen contaminada de Adorni. Algunos aliados del PRO y del MID celebraron la movida, pero claramente pretenden que el siguiente paso sea la salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete. Seguramente la misma idea está en la cabeza de varios ministros.

Aquí, aquí, aquí, aquí y aquí algunas notas sobre el tema.

El tironeo del Congreso

Lo de Adorni arrastra a Diputados y al Senado. El Gobierno tiene chances de avanzar con un cúmulo de proyectos que podrían reunir consensos, pero se traban por la amenaza de que la oposición logre colar sus iniciativas contra Adorni. Santiago Caputo asegura que la gestión no se trabó por el caso Adorni, pero sí debería reconocer que ensució la buena racha parlamentaria del oficialismo.

Lo del súper-RIGI, por ejemplo, parece bastante encaminado. Más lento viene el trámite por la eliminación de la ampliación del régimen de Zona Fría, que se aprobó en el Senado y ahora el kirchnerismo intenta resistir en Diputados, con un gran despliegue defensivo de los intendentes de los municipios bonaerenses afectados.

Diego Santilli, por su parte, transita una galaxia paralela y mantiene reuniones con múltiples gobernadores para un solo objetivo: eliminar las PASO. Es su meta. El tema es que la eliminación de las PASO está incluida en un gran paquete que incorpora otras reformas políticas y electorales más profundas que podrían tener menos consensos.

Acá, acá y acá reflejamos ese panorama.

Diego Santilli con Carlos Sadir

Cruje la interna peronista

Dos episodios marcaron la tensión política en el peronismo durante la última semana. El primero surgió por la viralización de una intervención de Berenice Iañez, legisladora porteña que tributa al Cuervo Larroque y, por consecuencia, a Axel Kicillof. Despotricó por el actual rol de Cristina Kirchner y hasta se burló de sus apariciones en el balcón.

Algunos días después, la historia siguió de la mano de Carolina Moisés, la senadora jujeña cercana a Gustavo Sáenz, el sinuoso gobernador de Salta. Nada nuevo: Moisés cuestionó a La Cámpora y les volvió a recordar la fallida estrategia del PJ nacional en el último tiempo, acumulando derrotas. Pero hubo un análisis que causó todavía más bronca. Una daga al corazón camporista.

Moisés cree que el lema “Cristina Libre” es la carta de derrota del peronismo en 2027. Dicho de otra forma: si La Cámpora quiere liberar a Cristina, no tendría que hablar de Cristina porque eso espanta a un sector importante de la sociedad. Facundo Tignanelli y Mayra Mendoza, dos referencias de Máximo Kirchner en la provincia de Buenos Aires, le respondieron y el cruce tuvo varios capítulos en “X”. Aquí, aquí y aquí retratamos los entuertos.

La centralidad de Cristina Kirchner, evidentemente, será una bomba de tiempo para la campaña de 2027.

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