La exministra de Seguridad del PRO, Patricia Bullrich, recibió un reconocimiento de la fuerza policial bonaerense, que la saludó protocolarmente como si se tratase de una autoridad.

Un hecho bastante inusual se vivió hoy en la localidad de Villa Gesell, en donde la exministra de Seguridad de la gestión de Mauricio Macri , Patricia Bullrich, fue reconocida por un grupo de oficiales de la policía bonaerense.

El video que circuló en redes muestra a un conjunto de uniformados que, ante la presencia de la líder del PRO, realizaron un saludo protocolar y cuadrándose frente a la ex funcionaria de Macri. Además, en las imágenes se puede ver que no se respeta ningun protocolo, ni distanciamiento social, ya que la presidenta del PRO también firmó libros de su autoría en la terminal de ómnibus de dicha localidad.

La polémica se suscita porque Bullrich ya dejó de tener cualquier poder sobre la policía y durante su gestión fue duramente criticada por sus métodos de “mano dura”, más conocida como la “Doctrina Chocobar”, en relación a su defensa a ultranza ante el caso del policía que disparó y mató por la espalda a un delincuente. También, Bullrich había quedado en la mira por su rol en la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado.

Fuentes del ministerio de Seguridad de la Provincia en diálogo con Infocielo descartaron que el gesto de este grupo de oficiales sea un «procedimiento normal» y confirmaron que realizarán una «investigación interna» en la fuerza.

Primero la exministra  de seguridad macrista había subido subido el video a su cuenta de Twitter y luego lo borró. Pero usuarios de la red social ya habían captado el mismo en el cual Bullrich agradecía con un emoticón en forma de corazón y agregaba la consigna: «Guerra sin cuartel».

El hecho dejó en claro que se trató de un reconocimiento de parte de las fueras hacia una exministra, pero al mismo tiempo deja abierta la pregunta de cómo el mismo le habrá caído al titular de la Seguridad Provincial, Sergio Berni.

Hay que recordar que en septiembre del año pasado, un conjunto de oficiales retirados con el apoyo de otros uniformados activos realizaron una huelga de la policía bonaerense que caló en todo el territorio.

La protesta que fue la más grande en la historia de la policía bonaerense llegó, incluso, a rodear la casa del gobernador Axel Kicillof y la quinta de Olivos, donde se encontraba el propio presidente de la Nación, Alberto Fernández.

Durante los días que la protesta duró, Sergio Berni quedó en la mira por ser un ministro que no había podido desactivar la protesta policial.