El ministro de seguridad de la provincia, Sergio Berni, los frenó junto a policía bonaerense y la infantería

Esta mañana los despedidos de la firma Kimberly Clark retomaron un plan de lucha para buscar una respuesta. Los trabajadores, que habían tomado la fábrica hace ya un mes luego del violento desalojo que sufrieron, todavía no tienen respuesta; ni de la gobernadora saliente María Eugenia Vidal ni del actual, Axel Kicillof, con quien pidieron una reunión. En cambio, fueron presionados por la infantería y la policía bonaerense, comandada por el ministro de seguridad provincial, Sergio Berni.

El número de familias que quedaron en la calle es doscientos. Los efectivos no se privaron de empujar y «patotear» a los trabajadores que se encuentran en la lucha por su derecho a trabajar. Mientras tanto, el cierre de la multinacional norteamericana es inminente.