El Presidente Alberto Fernández aseguró este martes en una entrevista por radio Metro que «el nivel de control sobre el coronavirus​ es muy alto». También se refirió al problema del covid-19 en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), a las protestas anticuarentena y al aislamiento de las villas.

El mandatario remarcó que «en la Ciudad de Buenos Aires y en el AMBA, está claro que tenemos un problema y que tenemos que ir cuidadosamente viendo cómo eso evoluciona». Además, el jefe de Estado reiteró que «estamos enfrentando un virus que no sabemos ni cómo se cura ni como se previene y que tiene un ritmo de contagio altísimo». «Si quieren ver una muestra les recomiendo que miren lo que está pasando en Necochea, donde repentinamente convirtieron un baby shower en un proceso de infección que alcanzó a decenas de personas, en una ciudad que se creía libre de riesgo. Entonces, me parece que hay que ser muy cuidadosos», advirtió Fernández.

Consultado sobre las protestas que se produjeron en los últimos días contra la cuarentena que se puso en marcha el 20 de marzo contra el coronavirus, el presidente de la Nación disparó: «Las he visto, no las entiendo. Pero hay una parte que sí entiendo, que es la parte del que demanda poder trabajar. Es absolutamente entendible, por eso nosotros hemos destinado 2 puntos del producto bruto a tratar de sostener a todos los que están en peor situación, a pagarle el 50% del sueldo a los que están empleados e ir con ayuda económica a los que están sin empleo o con empleo precario. Hemos puesto muchos recursos en eso», aseguró.

Además, Fernández rechazó los planteos de quienes lo acusan de haberse «enamorado de la cuarentena» y se quejó: «¿Alguien seriamente piensa que el sueño que tuve es el de una Argentina paralizada por una cuarentena? ¿Alguien piensa que ese es el sueño de un Presidente?».

«La cuarentena es el único remedio que la ciencia dice que hoy funciona. Hay algunas lecturas poco responsables porque piensan que con 40 o con 60 días alcanzan y ya es mucho y ya está bien. Bueno, vayan y pregunten en Necochea si son suficientes, porque el riesgo está latente», replicó Alberto Fernández.

«Después de 60 días uno puede ver que los resultados no han sido malos, han sido buenos, y basta compararse con otros países. La Argentina de hoy está con un nivel de control muy alto y con algunos muy pocos focos que nos obligan a ser cuidadosos», insistió.

Respecto al aislamiento que se estableció en algunas villas, el presidente subrayó que lo que se busca es «preservar las vidas de los que están en esos barrios, porque eso permite ir detectando quienes están infectados y darles la atención que corresponde».»Eso que algunos irresponsablemente llaman guetos en verdad es un sistema de control de la salud de los que viven en esos barrios», afirmó.

Finalizando la entrevista, el mandatario se refirió a la polémica que se generó días atrás luego de que él abrazara al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, a pesar de las medidas de aislamiento social que se promueven contra el coronavirus.«Debimos haber sido más cuidadosos», admitió Fernández, y reconoció que él también se saca el barbijo cuando le toca hablar o cuando la gente le pide una foto: «Me suena antipático si le pido a alguien conocido, o que admiro una foto, y tiene la mitad de la cara tapada», se justificó.

Sin embargo, inmediatamente después el Jefe de Estado advirtió que «no quiere decir que porque Alberto se equivocó todos pueden andar sin barbijo», y reiteró que él cuida mucho de su salud.