En la previa del partido Newell´s-Gimnasia y Esgrima en Rosario lo agasajaron y hasta le pusieron un sillón para que dirija. Fue victoria del Lobo 4 a 0.

La visita de Diego Maradona como director técnico de Gimnasia y Esgrima de La Plata a Newell´s en Rosario fue a puro homenaje. Lo llenaron de regalos y recuerdos: una camiseta de Newell´s enmarcada con el 10 en la espalda. un cuadro, una plaqueta, otro cuadro, un mural… en fin, de todo y a pura emoción. Hasta le pusieron al lado del banco de suplentes un sillón para que dirigiera cómodo. Una suerte de «trono» para el rey del fútbol. Algo inédito. Y Diego se acomodó, y parece que se sintió bien porque se paró muy poco.

Pero después de tanto homenaje había que jugar un partido de fútbol importante. Porque Gimnasia está en el fondo de la tabla de promedios y necesitaba sumar de a tres. Pero Newell´s, a pesar de su actual buena campaña, también mira de reojo su principal objetivo que es escaparle al descenso. Los dos equipos se jugaban mucho. Y Gimnasia sacó provecho de la desconcentración de su rival por tanto agasajo a Diego y se despachó con un contundente 4 a 0. El primer gol por intermedio de Contín a los cuarenta del primer tiempo. Los otros tres, en una ráfaga de seis minutos que fueron desde los 5 hasta los 11 de la segunda etapa. Caire, Tijanovich y Matías García pusieron cifras definitivas a una goleada impensada en la previa, que le da esperanzas al Lobo en su titánica tarea de permanecer en la Superliga y deja preocupado a Newell´s que ya parecía respirar tranquilo y sin embargo quedó cerca de los puestos de descenso.

Maradona desde el trono
Gimnasia festeja en el Coloso un éxito que sirve mucho en lo anímico.

Maradona pasó por Rosario y fue una revolución a puro homenaje y emoción. Y a puro gol, con los cuatro que le metió su equipo a la Lepra. Queda su imagen dirigiendo desde un cómodo sillón o «trono». Si hasta un twittero ingenioso se animó a sugerir en tono de broma que en Argentina el VAR debería ser con Diego sentado como los antiguos emperadores romanos y levantando o bajando su pulgar conforme considerara válida o no una jugada. Y… el fútbol argentino da para todo.